Interludio 2
[¡Esta
cosa…!]
El “Cazador de Plumas” Rouji se volvió
consciente de que su propio latido incrementa rápidamente. La fría sensación
recorriendo su espalda era una alarmada enviada por sus instintos. Tomando el
mango del arma tan fuerte que sentía que podía quebrarla, empezó a correr.
[No te dejaré escapar.]
Muy dentro del laberinto de callejones,
la “Hechicera Cenicienta” saltaba de muro en muro, acercándose. Sus movimientos
eran claramente diferentes a su anterior pelea. Era como si fuera un gato
callejero se hubiera convertido en un gato montés. Sus movimientos eran ágiles,
aunque abrumadoramente sólidos.
La razón de su cambio se le hizo claro
a Rouji a solo unos segundos de iniciar la pelea.
Arma… Su espada es diferente a antes.
¿Es suficiente cambiar sus movimientos tan drásticamente…?
Se esperaba que un cambio de armas
alteraría sus capacidades defensivas, pero la mejora en su agilidad era
perpleja. Sin embargo, Rouji sintió que el arma no estaba empoderando a la
“Hechicera Cenicienta,” sino había optimizado sus ya considerables habilidades.
Parece que el arma que usaba antes era
un obstáculo. Como sea, esto es problemático. Ella tiene la ventaja del terreno
también.
Incluso disparos de advertencia no
pasarían, como contraataques automáticos de los desechos voladores que lo
nulificaban. Tratando de incrementar la distancia, la “Hechicera Cenicienta” se
congeló en el muro y se deslizó, cerrando la brecha en un instante. Con
cualquier superficie, ya sea un muro o un techo, podría deslizarse por ahí como
un pedazo de hielo.
En serio, los “Marcados” son bastante
irrazonables. Trata de ponerte en mis zapatos como alguien que lucha sin
habilidades.
Rouji se detuvo. Ante él estaba un gran
muro— estaba atrapado en un callejón sin salida. Ya que podía escalarlo con
esfuerzo, no había forma que pudiera hacerlo dándole la espalda a la “Hechicera
Cenicienta.”
[Estás arrinconado— Entrega la “Pluma
Caída.”]
[¿De verdad crees que la entregaré?
Trata de tomarla por la fuerza.]
[Te estaba dando una oportunidad. No
quiero que me odies luego.]
Si hubiera sido llevado allí, pudo
haber considerado negociar, pero ahora que estaba atrapado, no había espacio
para compromisos. Rouji conformió que la “Pluma Caída” estaba a salvo en sus
manos, pero nunca pretendería entregarla.
[No te preocupes. Serás el que lo
lamente.]
Con su capa Negra ondeando, Rouji sacó
su subfusil que había escondido. No había precisión en la mira de cada disparo
individual. Docenas de rondas disparadas en fila, superando el arma que la
“Hechicera Cenicienta” blandía.
Los desechos voladores solo podían
bloquear un poco. No había forma que pudiera interceptar la tormenta de balas. La
deducción de Rouji era correcta— pero la “Hechicera Cenicienta” bajó su postura
hasta el suelo y salió disparada. Redujo su área de impacto y se movió a tal
velocidad que podía evitar la mayoría de balas, solo interceptando esas que
tenían una gran probabilidad de impactarle.
¿Gato montés? No, más como un leopardo—
o algún gato de velocidad…
Su espada brilló. Originalmente, Rouji
y la “Hechicera Cenicienta” no estaban equitativamente igualados, con la
“Hechicera Cenicienta” siendo mejor peleadora. Rouji siempre se había apoyado
en trucos y tácticas para nivelar las cosas, pero esta vez, era diferente.
No era incapaz de seguir con la
“Hechicera Cenicienta” ahora blandía su nueva espada. Por completo lo
había superado.
[Te
tengo.]
Al momentoq que la “Hechicera
Cenicienta” susurró esas palabras, el muro que Rouji se había enfrentado
exploto.
Un sonido metálico resonó por el área,
como hierro chocando con hierro.
[¡¿Estás bien, “Cazador de Plumas”?!]
[“Armadura Celestial…” Qué dramática
entrada.]
[¡Si puedes replicar, debes estar bien!
¡Estoy aliviado!]
El muro se desintegró mientras un
enorme hombre pelirrojo apareció. Estaba envuelto en negro como Rouji, pero su
rostro exudaba más vitalidad. Su alisas era “Armadura Celestial,” un miembro de
la Organización Shishima.
[¡Este tipo…! ¡Un “Bendecido…”!]
Apretando sus dientes, la “Hechicera
Cenicienta” se retiró. La espada que había estado apuntándole al “Cazador de
Plumas” se detuvo a tiempo. No por el “Cazador de Plumas,” sino por el brazo de
“Armadura Celestial.” La “Hechicera Cenicienta” sospechaba que era un tipo de
guantelete o armadura, pero la “Armadura Celestial” enrolló sus mangas,
exponiendo su piel.
Solo eso parecía confirmar que de hecho
era uno de los “Bendecidos.”
[¡Mucho gusto, “Hechicera Cenicienta”!
¡Soy la “Armadura Celestial”! ¡Por cierto, no es mi nombre real!]
[¿Qué con este tipo…?]
[Hey. ¿Por qué andas dando vueltas?]
[¡He estado fuera de combate por un
tiempo luego que me quitaran el apéndice! ¡Pero ahora que regrese, no voy a
dejarte hacer lo que quieras! ¡¿Cierto, “Cazador de Plumas”?!]
[La “Hechicera Cenicienta” ya huyó…]
[¡¿Qué?! ¡¿En serio?!]
Inesperados refuerzos y un usuario de
habilidad no entran en la información. La “Hechicera Cenicienta” se había
comunicado con su operador y lo repitió. Su rápido juicio era una clara
indicación de buena coordinación entre ella y su facilitador.
La poco convencional entrada de la
“Armadura Celestial” al parecer había intimidado al oponente. Y al final, había
salvado al “Cazador de Plumas” de su esperada crisis.
[¡Qué decepcionante! ¡Pensé que
finalmente lucharía con esa “Hechicera Cenicienta”! ¡Bueno, supongo que solo
puedo tomar la “Pluma Caída” sin algún esfuerzo! ¡Hahahaha!]
[Llegas tarde… ¿Qué te tomó tanto
tiempo, Kenkou?]
La “Armadura Celestial”— o más bien,
“Shishikura Kenkou.” Era un compañero del equipo de Rouji. Kenkou era
ligeramente más grande de edad, pero habían entrenado juntos desde la infancia.
Eran amigos cercanos… aunque eso era más de la perspectiva de Kenkou que de la
de Rouji.
Originalmente, esta misión se suponía
que la realizaría Rouji y Kenkou. Sin embargo, cuando Kenkou no apareció, Rouji
tuvo que proceder solo, llevándolo a una situación peligrosa.
[¡Había una tienda de ramen que se veía
increíble! ¡Así que fui y comí allí!]
[¿Eres un idiota…? Eso es
insubordinación.]
[¡Pero el momento fue perfecto! ¡Todo
funcionó al final!]
[¡Vaya!]
Kenkou era del tipo de seguir su propio
camino, leal a sus instintos. Era directo y fácil de llevarse, pero su
tendencia a priorizar sus propios deseos sobre órdenes lo hacían un niño
problemático que repetidamente rompía las reglas.
[¡Bien! ¡Si tanto te pica, vamos a
comer ramen juntos otra vez!]
[No dije nada. Y no vamos. Ahora deja
de perder tiempo y regresa a reportar. Es parte de la misión.]
Kenkou, un “Bendecido” con la “Marca de
la Maldición” y uno de los cuantos en la Organización Shishima de tener tal
bendición, estaba a la par de Rouji en términos de habilidad de combate. Sin
embargo, la razón que no era muy bien evaluado por la organización era debido a
su abrumadora naturaleza difícil.
No importa cuánto lo regañaran sus
superiores, nunca mostraba señales de arrepentimiento.
[¡Te equivocas, Rouji! ¡Misiones y
órdenes vienen después! ¡Somos humanos, no perros que solo obedecen la orden de
“sentado”! ¡Nosotros somos todo para nosotros!]
[Un perro aún es mejor que tú. Al menos
escucha órdenes.]
[¡Lo siento, pero soy más de gatos!
¡Los gatos son libres!]
[No puedo lidiar con esto. Entonces
volveré solo. Haz lo que quieras si quieres desobedecer órdenes.]
[¡No seas tan frío, Rouji! ¡Te
invitaré!]
Ignorando los quejidos que Kenkou
estaba haciendo, Rouji empezó a caminar. Si Kenkou se tomara las cosas en
serio, habría sido él, el “Bendecido,” quien se habría ganado el título de
“Cazador de Plumas,” no Rouji, quien no tiene poderes. Ese hecho lo era todo.
Sin embargo, mientras Rouji caminaba, no pudo evitar repetir las palabras de
Kenkou en su mente.
Perro, huh.
La palabra “lobo” se grabó en su
nombre. Pero esa no era la razón por la que seguía órdenes.
Para Rouji, simplemente era que las
órdenes que le daban eran todo. Prepararse, obedecer, ejecutar y
prepararse otra vez.
No importa. Ya sea un perro o lo que
sea.
Si al final de ese interminable ciclo
se paraba la “Santa Doncella de las Plumas Mojadas,” entonces no había
problema.

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