Capítulo 3 – Ella y Su Secreto


Capítulo 3 – Ella y Su Secreto


En Amaddo, la prueba de grabado de crestas mágicas era permitida solo para especiales Hiera Glaphicos afiliados a la academia mágica. Básicamente, uno debía tener sus crestas mágicas grabadas por Hiera Glaphicos luego de obtener la aprobación de la academia mágica para volverse un guerrero mágico.

Por eso, todos los guerreros mágicos dentro de la jurisdicción de Amaddo—excepto los no autorizados y guerreros mágicos vagantes—estaban bajo ese control.

♦♦♦♦♦

Generalmente, tales circunstancias no eran muy diferentes en otros países. Y era sabido que el Hiera Glaphicos en la avanzada mágica de Amaddo dibujaba las crestas mágicas de gran eficiencia con precisión. Eso también podía ser la causa que Valeria y Karin lograran su reputación como excelentes Dominas.

Habiendo descansado a gusto en casa por primera vez en un rato, Lucius Richternach quien fue llamado por Jeffren Isaac al siguiente día apareció en el invernadero del Príncipe a la Corona.

—¿Me mandó a llamar, Su Alteza?

Sí.

Mientras podaba rosas como es usual, el Príncipe a la Corona empezó a hablar de pronto sin darle la cara a Lucius.

¿Todos durmieron bien ayer?

Ha.

Ayer, Isaac no solo le dijo al Vice-Líder de la Orden de Caballeros del Sello Lucius que descansara en casa. Todos los miembros de la Orden también fueron notificados.
En el caso de nobles jóvenes, descansar en casa significaba usar un buen disfraz para visitar sitios nocturnos con frecuencia, apareciendo en una mansión de algún lugar o abstenerse de una vida nocturna para descansar en casa. Lucius podía recurrir a un arresto domiciliario, pero en todo caso, cualquier miembro que desatendiera la orden del Príncipe a la Corona y se metiera en una vida nocturna bien podía incurrir a su desaprobación.

Es esplendido si descansaste bien. Ha pasado tiempo, pero vayamos a un largo viaje.

¿Es una expedición…?

No es para exagerar. No vamos a una guerra… Ma, aunque quiero cazar lobos.

¿A dónde iremos? ¿Cerca del bosque Gruma?

No es bueno hacerse el tonto, Lucius-kun.

Quitándose los guantes que habían liberado las podadoras, el Príncipe a la Corona giró a Lucius.

—¿Por qué iría con los otros a Gruma por siete días?

Pienso que Su Majestad iría personalmente a recibir a la reina bajo el pretexto de cazar lobos. En momentos así donde las personas se sienten inseguras, es necesario asignar escoltas para el regreso de la reina—

Aunque puede ser así, estaré en problemas si Haha-ue no sigue descansando hasta que Chichi-ue vuelva de la casa de su amante.

¿A dónde iremos entonces?

Creo que Reman es un buen lugar.

No es posible cazar lobos allí.
¿Así es eso?

También está cerca de la frontera nacional de Biranoba.

Es una inesperada sorpresa.

Santo Dios… ¿quién es el que está fingiendo ignorancia?

Lucius mezcló un pequeño murmuro a su sonrisa amarga.

Reman era una estación de apoyo cerca de la frontera nacional de Biranoba. Los alrededores eran áreas gentiles donde praderas y viñedos se extendían, y no era un terreno con numerosos lobos que podía hacer posible la caza. Era evidente que el objetivo del Príncipe a la Corona no era cazar lobos.

—Ma, ¿puedes enviar caballos a Reman de inmediato y asegurar el hospedaje primero? Partimos al mediodía… Es posible, ¿cierto?

Claro. Al notificarse el descansar en casa, la Orden de Caballeros del Sello también están preparados para las emergencias.

Es cierto.

El Príncipe a la Corona regresó el puño de su camisa a su posición original y dejo el invernadero.

—Si no les ponemos calor a esos dulces nobles, se podrán flácidos. Si las personas no se reúnen a la hora de partida, las expulsas de inmediato.

Como ordene.

Aunque hay muchas personas que quieren unirse a la Orden del Sello, solo creen que la Orden es un club social de amigos. Puede que haya sido así, si no cambia gradualmente.
Frunciendo sus ojos a la luz de la mañana, el Príncipe a la Corona colocó sus manos en su cintura.

En la situación actual donde el rey estaba viajando de incognito al territorio de su amante, y la reina regresará a casa de recuperarse de su enfermedad, era debatible si era bueno o malo que incluso el Príncipe dejará la capital. Es muy probable que los ministros no estuvieran felices por ello, pero este Príncipe a la Corona no escuchaba una vez hablara. A primera vista, él se veía frágil, pero su habilidad para persistir en sus propios pensamientos indudablemente se heredaba de su padre. Él podía ya forzar a los ministros a aceptar el tiempo de “cazar”.

¡…Lucius-dono, Lucius-dono!

Desde la sombra de un árbol, el Ministro de Hacienda le hizo señales a Lucius quien iba a partir con el Príncipe de la Corona.

¿Qué pasa, Kamunyas-kyou?

Como lo esperaba, ¿el viaje con Su Alteza es acerca del viaje a Biranoba…?

¿Viaje? Iya, el dijo que iba a cazar lobos ya que la Orden está haciendo maniobras.

¡Como-dije! Ese es un pretexto, ¿cierto? Para empezar, ¿a dónde dijo que iría a cazar?

Reman…

¡Hora! ¡Reman! ¡¿No es imposible ir a cazar allí?!

Lo mismo siento yo.

Lucius sonrió amargamente otra vez y apaciguo las numerosas preocupaciones del ministro.

—Estará bien, Kamunyas-kyou. Aunque es difícil entender lo que hace Su Alteza, él no es el tipo de persona que dañaría los intereses nacionales con sus ideas y bromas. ¿Es que no es evidente de sus habilidades del por qué fue habilidoso al manejar la reciente revuelta?

Lo reconozco pero… Biranoba es un viejo aliado, y si algún problema surge bajo el juicio de Su Alteza cuando Su Majestad está ausente—

El pequeño ministro estaba cansado siempre que Lucius lo veía. Él parecía tener la tendencia de rumiar y enojarse de inmediato cuando las cosas lo involucraban.

¡…Lucius-dono! No creo que Su Alteza cambie de opinión incluso si protestamos. ¡Si ese es el caso, no hay más alternativa que apoyarnos en Lucius-dono! Por favor quédese cerca de Su Alteza y vigílelo para que no haga cosas imprudentes. ¡Por favor, se lo ruego…!

Lo haré a pesar de mis pobres habilidades…

Lucius resistió dejar todo salir otra vez y asistió.

♦♦♦♦♦

Como esperarías, aunque la multitud en Buruan pierde con Roma por mucho, las calles eran considerablemente vivas.

Sin embargo, incluso si Valeria veía el paisaje fluyendo con vivacidad, su corazón estaba sutilmente nublado. Ella se sentía así desde anoche.

…Si el título de Dominas y la habilidad mágica me son arrebatadas, solo la fortuna de mi padre, mi juventud y apariencia quedan—

Mientras veía desde fuera de la ventana del carruaje distraída, Valeria murmuró.

A parte de la fortuna de mi padre; eso significa que él me reconoce como una bella y talentosa mujer, ¿cierto? Él no tiene más que reconocerlo, ¿cierto?

¿Valeria?

Si él me reconoce como una perfecta mujer talentosa, ¿entonces por qué toma esa actitud irrespetuosa? ¿No es extraño? Y aunque salude a otras mujeres—

Hey, ¿Valeria?

Si la otra es una chica joven, talentosa y bella, ¿no es normal que un hombre la trate con más gentileza? Claro que no es un hombre normal, pero aunque—

Hey, ¿Valeria?

Habiendo tomado sus codos, Valeria por fin recupero sus sentidos.

¿Huh?

¿…Qué andas murmurando desde hace tiempo? ¿Te sientes bien?

¿Hai? Ah, sí, estoy bien, lo estoy.

Dándose cuenta que Karin, Petra e incluso la mirada de Dante estaban en ella, Valeria corrigió su postura de sentado.

¿Hay algo que la inquiete con el servicio de esta casa?

No, es perfecto.

Valeria le quitó la preocupación a Dante con una sonrisa, y le murmuró a Karin en secreto mientras escondía su boca detrás de su abanico.

—Me gustaría escuchar tu opinión de un tema.
¿…Qué es?

Debo decirlo, es una metáfora, ¿sí?

¿…Y exactamente qué es?

Suponiendo que hay una chica hermosa; una niña bendecida casi impecable con inteligencia y belleza.

¿Y?

Asumiendo que hay un hombre que a pesar de no tener algún rencor especifico contra la bella chica la llama por su nombre, le hace de menos y en ocasiones es un poco violento con ella etc.; da igual, solo toma esas detestables actitudes con ella, ¿qué se supone que está pensando ese chico?

¿…Esa es la mentalidad del chico?

Sí.

Karin frunció sus ojos y fijo su mirada en Valeria.

…Disculpa, ¿esa hermosa chica no le hizo nada a ese hombre?

¿Eh?

Solo piénsalo, es improbable que vaya tan lejos cuando no le han hecho nada. Debe haber algo.

¡No, no! ¡Claro que no! ¡Hacer tanto cuando no se la ha hecho nada!

¿…Por qué insistes tanto?
Bueno, eso es—

¿Qué tipo de plática es esta?

Es una charla secreta entre las dos a puerta cerrada, no hay mucho en ello~

Viendo a Valeria asustada, Dante y Petra interrumpieron.

…Qué bien. Deberías escuchar la opinión desde el punto de vista de un hombre.

Valeria no podía detenerla a tiempo. Karin narró precisa la metáfora que había escuchado de su amiga e hizo que Dante escuchara. Dante puso sus manos en su mentón y pensó.

…Tal cosa no está relacionada con el género. ¿Una persona usualmente no tomaría esa actitud cuando no hay malicia?

A menos que tenga un gran complejo de persecución, eso es muy improbable.

Con un “poya~”, Petra luego continúo con un tono lento.

—Sin embargo, esto puede ser un asunto más simple.

¿Más simple?

Hora, ¿eso no se da con los niños? Ellos sin saber se vuelven malos cuando son muy consciente de quien les gusta.

¿Eh? ¿Entonces eso es…?

¿A qué te refieres con eso?

¡¿Ah!? ¡S-Se equivocan! No es particularmente—

Valeria agitó su cabeza, cortando el tema y de prisa apunto por fuera de la ventana.  

Ah, ¿cuál es su opinión de moda de esta ciudad? ¡Quiero echarles un vistazo rápido!

No no, dado que Biranoba sigue la moda de Amaddo, no estoy seguro que haya algo que pueda ser de su gusto Valeria-jou—

…Pero ¿no son las fábricas de algodón de Buruan de alta calidad?

Lo que sea está bien. Ni siquiera podemos pasear a nuestras anchas.

Valeria—y también Karin—eran muy conocidas en Amaddo. Ellas podían ser rodeada por una multitud en seguida si ellas aparecían sin cuidado en la ciudad. Al menos, las personas que conocían a Valeria y Karin eran las Dominas de los países vecinos, y de allí casi nadie.  

Visitando al sastre del sombrero que la madre de Dante solía usar cuando estaba viva, Karin sin decir nada se acero y murmuró cuando se probaban varios sombreros.

…La anterior conversación no era solo una metáfora, ¿cierto?

¿Huh?

¿No te refieres a Richternach-kyou?

N-No es así—maa, es cierto que ese hombre tiene una lengua filosa.

¿Así es eso?

Colocando un vivido adorno con plumas de las aves del sur de país en su cabeza, Karin se miró al espejo con Valeria a su par.
……

Era difícil leer la mente de esta adorable chica indiferente por su expresión. Ya que no era claro si Karin había leído sus pensamientos, Valeria no estaba a gusto. En el peor caso, ella no quería que sospecharan mal por estar extrañamente consciente de Dimitar. Pero sin embargo, si lo negaba verbalmente, podía volverse una rara situación donde se tomaría como una afirmación. Y ya que parecía que incluso Petra y Dante podían escucharlas, Valeria termino diciendo nada.

—A-A propósito, Karin.

Mientras veía a Dante que estaba discutiendo con el propietario de la tienda, Valeria de pronto recordó lo de la noche pasada.

Se escaparon durante la fiesta de anoche y anduvieron vagando por el jardín, ¿cierto? ¿Qué estuvieron haciendo exactamente?

…Nada. Solo charlando.

Colocando el sombrero que había usado en la cabeza de Petra, Karin respondió sin más.

Si solo fuera una charla, no era necesario salir del salón a escondidas… ¿De qué hablaban?

…Se me propusó.

¿¡Eh!?

…Tu voz está muy alta.

Reprendiendo a Valeria quien levantó la voz de sorpresa, Karin miró a Dante.

Esa era la moda en este tipo de tiendas para nobles, pero en una esquina del basto interior de la tienda se veía un soleado jardín donde Dante y el propietario bebían té negro en una mesa que estaba por allí. Si fuera a fijarse en el interior de la tienda, era probable que Dante la hubiera reservado mientras Valeria y los otras eran solo personas escogiendo bienes.

Con una voz que no era audible para Dante, Karin continúo usando su usual tono.

….No es algo que sea particularmente sorprendente.

¿A-Así es eso?

Dante ha estado encariñado de Karin desde pequeños, ¿verdad?

Mientras movía el ángulo del sombrero, Petra murmuró como si no estuviera relacionada.

En serio que pensé de ello como una broma que solía decir de niños~

…Parece serio, ¿no?

Y yo era insignificante desde aquellos días pasados~. Estaba celosa que siempre Karin fuera la popular~

…Si es Dante, puedo ser flexible contigo.

Esa manera de hablar es la que me irrita~

Petra regresó el sombrero a la cabeza de Karin con un “bafun” y se separó de ellas. Valeria lucía alterada entre la delgada figura que se fue y la inexpresiva cara de Karin.

¿…A Petra le gusta Dante-san por casualidad…?

…Si es eso, creo. Es como la misma persona dijo, ella solo está irritada por mi manera de hablar. Probablemente.

Regresando el levemente deformado sombrero a su lugar original, Karin arregló su desarreglado cabello.

…Te dije antes que yo y Petra somos primas cercanas, y es inevitable para mí que sea mi Hiera Glaphicos, ¿no es verdad?

Eh, uh huh…

…La relación entre yo y Petra no es mala. Aunque hay que decirlo, tampoco es buena.

¿A-Así es como es?

…Aunque Petra era igual que yo. Ella apuntaba a ser una Dominas para levantar la clase de la Casa Rudbeck, ¿sabías? Comparado a nuestra relación, la revalidad era más, ¿supongo? Además, Petra perdió la competición y se volvió mi Hiera Glaphicos, no es como si ella se siente frustrada o algo así.

Pero está siempre sonriendo…

Esa es su característica. Ella es del tipo de persona que pellizca mientras sonríe.

Puede que no esté en posición de interferir, pero ¿ustedes están bien?

…Tanto Petra y yo intentamos reconstruir la Casa Rudbeck, así que no hacemos nada para interferir con la otra. De una u otra manera, somos primas y amigas de la infancia.

“Aparte de eso—,” Karin continúo con un murmuro.

¿Estás bien de tu lado? No queremos meternos en su mala relación.
Eso es, maa—

Valeria quería rechazarlo diciendo “Aunque entendemos nuestra relación, no te preocupes”, pero dejando a Dimitar, Valeria no tenía la confianza para llevarse bien con Dimitar.

♦♦♦♦♦

Y ahora, mientras Valeria y las otras están de visita en las calles de Biranoba con Dante quien se tomó el día de los deberes gubernamentales.

Dimitar quería acompañarlos para entender la geografía de la ciudad, pero al pensar que llevaría su gran espada con él era descortés, y probablemente atraería la atención, él decidió quedarse en la mansión. También se sentía inquieto de dejar sola a Bettina.

Luego de mecer su espada por un rato en el cuarto, Dimitar fue a la cocina y se preparó un sándwich de queso y tocino. El tocino estaba sazonado muy bien, y estaba seguro que el sándwich estaba delicioso al usarlo.

Lanzando el sándwich nomás al terminarlo, una manzana y una botella de vino a una canasta, Dimitar regresó a su abstraído cuarto.

Sin embargo, independiente al gran hombre que estaba parado sin más al final del largo corredor, ¿cuál podía ser su trabajo?

……

El hombre fue presentado por Dante cuando llegó ayer aquí. Salomon Puyol, aunque él trabajaba como guardia de la mansión, probablemente era un soldado privado de la Casa Valiente. Si esta fuera una familia noble que producía políticos por muchas generaciones, sería raro si no emplean a tal persona.

Ese gran hombre veía a Dimitar quien estaba por regresar a su habitación.

De acuerdo a otros, podía ser visto como dos personas al borde de un choque. En todo caso, tenían espadas en sus cinturas y parecían ser dos espadachines examinando a su oponente.

Sin embargo, antes que la atmósfera entre ellos empezara a calentarse, Salomon se inclinó y giró sus talones.

…Esa es la cara de alguien que a matado personas.

Suspirando tranquilamente, Dimitar empezó a moverse.

—Oi.

Regresando al cuarto, Dimitar tocó la puerta del cuarto de Bettina y giró la manija sin esperar respuesta.

¡Dibida~ru-zaan!

Cuando abrió la puerta, una armadura rosa vino hacia él con un ruidoso sonido de “gacha gacha”.

¿…No entendiste lo que dije?

Uguu.

Evadiendo, Dimitar atrapó la cabeza de Bettina ligeramente y le dio una mirada fría a la chica quien perdió el balance y calló postrada.

¿Por qué la puerta no está cerrada? Eres despreocupada.

E-Eso es-desune…

Bettina se paró con un “gachori” y miró a la canasta de Dimitar mientras explicaba.

¡Tenía tanta hambre que fui al corredor a ver si Dimitar-san no había regresado muchas veces! Incluso anoche, ni siquiera recibí—

Las personas no mueren si las privas de un plato de comida.

¡Ya lo escuché! ¡Pero esto no es cuestión de vida o muerte, es cuestión de comer o no-desuu!

No entiendo bien lo que estás diciendo, pero estoy seguro que tienes hambre.

Dimitar cerró la puerta y colocó la canasta en la mesa.

—¿Y algún cambio?

Nada en particular-desuu

Bettina mordió el sándwich que había sacado de la canasta y respondió así.

—Por cierto Dimitar-san, ¿cuál es tu impresión de la fiesta?

Más o menos como lo imaginaste.

¿Más o menos como lo imaginé? ¿Es cierto?

Sí. No es de ser serio siempre. Y como hace un rato, te quejaste que no recibiste comida, pero siquiera comes bien.  Aunque había comida, no tuve el tiempo para comer.

¿Así es eso?

Al mejor, los probé. Y una persona que come a lo glotón en un lugar así no sería invitada en primer lugar… Intenta pensarlo, un gran noble no sería avaro, ¿cierto?

Desenfundando Jagieruka a la mitad, Dimitar revisó la hoja.

Si una persona sospechosa estaba en tal lugar, naturalmente se notaría, ¿cierto? —¿estaba presente el conocido de Oji-sama?

¿En la fiesta? Si dices sospechar, entonces Su Eminencia estaba actuando más sospechosa, pero parece que la mujer en cuestión no estaba allí.

¿Esa persona de verdad está en el país?

Cortando hábilmente la manzana con el cuchillo, Bettina abrió su visor por un rajo con un “¡baja!”, metiéndola y siguió masticando su comida sin exponer su cara, y sin duda dijo algo que podía agitar la misión desde el núcleo.

Desde el principio era posible que no esté en el país.

…Quien recibió la carta de esa persona desde este país no es más que tu tío, ¿sabes? Ella de seguro está en el país.

Pero~, eso no prueba que esté aquí, ¿o sí?~

…Ciertamente, es posible que ya no esté aquí— Pero en Biranoba donde los guerreros mágicos son escasos, investigadores de ingeniería mágica son más que valiosos. Por eso, aquí debe de ser un buen lugar para que personas habilidosas residan.

¿Así es como es?

Es cierto… Para empezar, ¿de verdad no has visto a esa mujer ni una vez? Escuché que ella investigaba junto al Ingeniero en Jefe en el taller, ¿sabes?

N~…

Bettina respondió luego de un rato.

…Solo estaba Oji-sama en el taller por la vez que empecé a vivir con él, así que nunca vi antes a esa persona.

No parecía ser el usual tono de la chica y se sentía soledad.

Ahora que lo pienso, ¿por qué esa chica vive con su tío en lugar de sus padres? ¿Sus padres murieron o la abandonaron?

Aunque, Dimitar no se metió en ello. Si tenía que decirlo, era porque ella se parecía a él. ¿Qué les pasó a sus padres, y por qué no vive con ellos? Para Dimitar, no era un buen sentimiento estar metido en eso y aquello.

Por eso, Dimitar no se metió más en el tema.

Dimitar enrolló su manga derecha desde su mano a su codo, y extendió su dedo índice izquierdo. Líneas florecientes pasaban desde su frente a su mano izquierda.

—¿Qué estás haciendo, Dimitar-san?

.…Reconstruyendo las crestas mágicas.

Doblando su codo, Dimitar dibujo crestas en su mano derecha.

Las crestas de Jagieruka fueron borradas por el fuego en Seriba que personalmente Dimitar dibujó, y aunque fueron restauradas por Quique en su mayoría, no podían ser consideradas completadas. Por eso, las crestas mágicas fueron aplicadas en la mano derecha de Dimitar para compensarlo.

He—… Los Hiera Glaphicos también puede hacer eso.
Si una gran herida la cual rompe las crestas mágicas queda en la piel, la línea puede ser dibujada mientras se evite ello. Incluso si la eficiencia se deteriora un poco, lo ajustaré tanto como me sea posible para que una magia similar pueda usarse… Ese es el trabajo de un Hiera Glaphicos como yo.

Pero ¿no la magia puede curar heridas similares?

No todos los guerreros mágicos pueden usar magia curativa. El grado de dificultad es muy sorprendente. Además, también es posible que las crestas mágicas fallen al emplear magia curativa.

…Ah, ahora que lo dices, así es, ¿no?

Dejando eso de lado, ve a dormir ahora.

Era irritante que le preguntaran por esto y aquello cuando quería concentrarse en su misión, por eso Dimitar cambió el tema.

¿Hai?

¿Por qué es que viniste aquí? ¿Cuál es tu posición actual?

Eeto~…Soy la asistente de Valeria-sama, o sería mejor decir su adepta o—

Eso es. Y si es necesario, he de ser la guardiana de Su Eminencia.

Aunque me digas eso~, ¿no creo Valeria-sama necesite algo como un guardia?

Eso si es que puede levantarse rápido… Tu papel es quedarte vigilando mientras ella duerme sin cuidado. Duérmete ahora para estar preparada para la noche.

Eso es, pero ¿qué hará Dimitar-san mientras tanto?
Haré varias cosas.

¿Hai?

Dije varias cosas.

Mientras sentía una ligera molestia otra vez, Dimitar regreso su manga a su lugar y suspiro.

♦♦♦♦♦

Valeria, quien era ignorante de varias cosas y asuntos mundiales, no podía entender cuán grande y cuán frenética era la posición oficial del primer vice-ministro de este país, pero Dante era quien la acompañaba y paseaban por Buruan por un tiempo para ir al palacio real por asuntos gubernamentales antes de comer.

Debido a eso, la cena de hoy progreso más tranquila e indiferente comparado a la fiesta de hoy con la ausencia del líder familiar. Valeria estaba bastante tranquila. Estaba tan tranquilo al punto donde se sentía incómoda.

Hablando de modales, era adecuado conversar sin ser tosco cuando normalmente comen juntos. Aunque era adecuado hacerlo así, nadie hablaba. Dante a medida sacaba temas y aligeraba la ausente atmósfera, y Karin quien originalmente era taciturna estaba tranquila. Aunque Petra respondería si se lo pidieran, ella se veía distraída por alguna razón, y aunque sus manos no paraban de manejar los cubiertos. Valeria lo sabía desde el inicio de este viaje, pero era increíble que Petra comiera mucho para su delgada figura.

Una vivida conversación podía tomar lugar si Bettina hubiese estado allí, pero la chica asistente no estaba presente. En ese caso, la única persona que restaba era Dimitar quien era más indiferente que Karin y tenía una filosa lengua.

……

Valeria vio a Dimitar mientras cortaba el sauté de pato con su cuchillo.

Como se esperaba, incluso Dimitar no denigraba a Valeria en frente de las sirvientas de la mansión, pero aún era inconcebible que él sacara una conversación con Valeria de manera amistosa. Además, era algo indignante para Valeria llamar a Dimitar para percibir su angustia.

Valeria se cansó de la plática, y cuando ella llevo el tenedor a su boca, el silencio cayó de pronto. Era natural ya que ella era la única persona hablando desde el inicio.

Si piensa en ello, ¿por qué ella, quien no es la anfitriona, tenía que tomar eso en consideración? ¿Con solo mantener sus modales, al resto no le faltaba etiqueta—?

Su indignación crecía más al masticar. Con un “gorori”, Valeria vio a Dimitar con una miradita mientras suprimía su sentimiento de querer tirar el tenedor.

—Costacurta-geika.

¿¡Hau, haii!?

Como Dimitar habló justo cuando ella pensaba “también di algo”, Valeria fue un poco aturdida.

Dimitar comió la carne tostada aderezada con mostaza silenciosamente, y dijo eso sin mirar a Valeria.

Me alegra que usted haya disfrutado ver las calles de Buruan.

¿Eh…? Ah, un, supongo.

Estoy seguro que tiene información que compartir.

¿Información? Ah…n—, no es eso, ¿creo? Al final, solo fuimos de compras.

Valeria recordó que el propósito de venir a Buruan era debido a una misión, y ella respondió honestamente mientras sentía un poco de bochorno.
Dimitar al escuchar eso asistió con una expresión que era diferente a la de burlarse de ella o enojarse con ella. Era como la de una gran satisfacción y tenía la cara de querer decir algo. Luego de inclinar su copa de vino con un poco de reserva, dijo:

…Bueno, bueno.

Y dio una vaga respuesta que podía ser tomada como algún tipo de significado y el silencio volvió.

Eventualmente, la comida termino así.

—¿¡Qué fue eso!?

Valeria quien regreso a su habitación rechazó la asistencia de las sirvientas para cambiarse su ropa, se quitó su vestido favorito y maldijo.

Aunque Dimitar la frustraba cada vez, ella también estaba enojada con Karin y Petra por no participar en la conversación.

Nay, Petra estaba en dar y tomar, sí. Petra era la señorita que iba con “poya” en esa calle, y no la hacía sentirse especialmente incómoda.

Pero Karin era un tema por separado.

Karin tenía eso de ser muy calmada y hablar franca, y también un sentido de rivalidad desde el inicio. Ella lo repetía— luego se disculpaba con un “Lo siento”—hablándole francamente a Valeria. Por ejemplo,Eres toda una genio; un genio autenticooSolo has entrenado magia, así que no estás libre del sentido comúno parecido.

Era porque Valeria ahora sabía qué tipo de chica era Karin, llego al punto donde ella decía “hai hai”, pero cada comentario pasado de Karin solía reventarle la vena a Valeria.

¡Kono! ¡Konokonokonokono! Teitei—¡teah!

Valeria saltó a la cama con un “bofun” en su ropa interior, giro un poco la almohada y la golpeó repetidamente con sus dos puños.  

¡Mira quién habla! ¡No tienen etiqueta o qué! ¡Y aún así joden mi oportunidad! ¡Eso me irrita!

Valeria se divertía practicando golpes por un tiempo hasta que el contenido de la almohada termino de un solo lado, expulsando levemente el enojo restante con un profundo respiro, y bajo con un “gorun”.

……

Viendo la marquesina, Valeria se reflejó en las palabras que Dimitar acaba de decir.

¿Quizás era sarcasmo para ella quien había estado paseando en las calles de Buruan con Dante como guía? Si ese fuera el caso, ¿por qué Dimitar tendría que hablar con tal sarcasmo? Si fuera por disfrutar el paseo a pesar de estar en medio de una misión, entonces Karin y Petra serían igual de culpables, ¿y por qué Dimitar diría tales cosas solo para Valeria?

No puede ser—

Abrazando la almohada con un “¡gyu!”, Valeria frunció sus cejas.

No creo que ese sea el caso, pero… quizás ese hombre está enojado por quedarse—ah, no puede ser, ¿verdad?

Dimitar lo rechazó cortésmente cuando Dante lo invito antes del viaje, entonces se inclinó y dijo, “Dejaré a Su Eminencia a su cuidado”. Fue propia voluntad de Dimitar quedarse en la mansión, por eso le era imposible que estuviese enojado.

Además, Dimitar lo habría transmitido más directo en lugar de andar con métodos indirectos si de verdad estuviera enojado con Valeria. Aunque, el Dimitar de esa vez no estaba particularmente enojado.

De ser así, ¿cuál era la verdadera intención de Dimitar—?

Mientras meditaba de tales asuntos, Valeria de pronto se sintió tonta.

¿Por qué tenía que estar preocupada por pensamientos de aquello y eso con respecto a Dimitar? Era casi lo mismo como preguntarse por qué ella ponía tantos esfuerzos en sí misma; un sin sentido para Valeria.

Valeria libero la almohada y cerro sus ojos. En la luz de la ocasión, ella bebió varias copas de vino mientras decía “delicioso, delicioso”, y ahora, sentía que su cabeza le daba vueltas.

Ya que se sentía embriagada, Valeria se recostó y cerró sus ojos por un momento.

Cuando abrió sus ojos el frío, la mansión estaba envuelta con calma. El candelero que encendió había desaparecido, dejando solo la mecha, y la hora parecía ser ya de media noche.

U—… ¿alguien usó magia para hacer pasar el tiempo?

Valeria quien estaba ligeramente desnuda se puso una túnica bajo su ropa interior y se bajó de la cama.

¿…?

Sacando una botella de brandy del gabinete, Valeria tomo medio vaso y sintió cálido su cuerpo. Ella sintió algunos sonidos del jardín y se acercó a la ventana en voz baja.

Ella hizo de lado la gruesa cortina y miro al jardín a través del vidrio. Ya que el cielo estaba nublado, el jardín estaba cubierto levemente de oscuridad sin la luz lunar. Valeria que acababa de despertar hace poco no podía detectar ningún movimiento dentro de esa oscuridad con sus ojos.

……

Luego de una leve deliberación, Valeria apretó la correa la cual estaba abrochada firmemente en su pecho y dejó el cuarto con tranquilidad.

Si Valeria no hubiese escuchado ese sonido de ahora, entonces Dimitar también podía haber lo notado incluso si dormía. Era una verdadera molestia admitirlo, pero ese hombre era especialmente atento en ese tipo de área.

…Hey

Toco en la puerta de Dimitar, Valeria llamó sin reserva.

Hey, necesito algo contigo.

Ella intentó golpear un par de veces pero no había respuesta. Incluso si el ruido de ahora fue su imaginación, ella no pensó que Dimitar no lo notara a pesar de que tocó así. Es decir, probablemente era que él sabía que Valeia estaba tocando y la ignoraba.

¡Sé que estás despierto!

Pateando la puerta con un “klunk”, Valeria volvió a su cuarto enojada. Si Dimitar estaba fingiendo dormir, entonces el ruido el cual había escuchado antes podía haber sido el viento o algo así, y no era nada sospechoso en sí.

¿…Valeria-sama?

¿¡Hia!?

Valeria estaba por regresar a su cuarto, ella fue sorprendida por una armadura rosa que de pronto apareció de la puerta opuesta del cuarto y grito agitada.

¿Qué ocurre? ¿A estas hroas…?

N-No es nada—pero, ¿no debería ser hora para que también estés durmiendo…?
Dimi-san dijo que eso es un secreto militar, por eso soy tan estricta…

La voz de Bettina quien respondió parecía tener sueño.

¿Es ese tipo de cosa…? B-Bueno, como sea—entonces, buenas noches.

¿¡Fuai…furua!?

Golpeando el visor con un “klunk”, Bettina—probablemente intentando sobar sus ojos—entró a su cuarto con un vacilante paso.

…Santo Dios.

Regresando a su cuarto, Valeria reprimió un gran bostezo y entró a la cama otra vez. En la pálida oscuridad, ella miro la marquesina y pensó.

Ella aceptó la sugerencia de Dante y disfruto su día de compras, pero al final, ella vino por la misión. Ya que por fin aseguro un lugar que podía ser su base, ella debía dar su mejor esfuerzo y empezaría a investigar desde mañana.

Pero otra vez, Valeria no podía suponer dónde empezar y cómo investigar. En todo caso, un considerable número de personas estaban viviendo en las calles de Buruan. Incluso si Nereida Kirugiakos estaba escondida entre ellos, podía ser una ardua prueba localizarla.

Primero que todo, ella le hablaría todos desde mañana.

Y luego de pensar en todo, el sueño la atacó una vez más.

Valeria jaló la cálida manta hasta su mentón y cerró sus ojos levemente.

♦♦♦♦♦

Luego de media noche, Dimitar se metió a su cama. Él ya estaba más que despierto desde hace tiempo y simplemente espero por la oportunidad para moverse, por eso no hubo retraso.
Jagieruka colgaba de su cintura, él salió al jardín por su ventana. Aunque Dimitar ejecutó acciones secretas que tomaban ventaja de la noche, lo que él sentía más aprensivo era en efecto, ir y salir de esta mansión. A ese paso, todo el personal de seguridad incluyendo a ese agresivo Salomon estaban de guardia. Probablemente sería un asunto problemático en varias maneras si él fuera divisado por esos chicos.

¿…?

Aunque, como si se burlara del temor de Dimitar, la seguridad de la mansión era inesperadamente inadecuada. Era evidente la falta de personal independiente al área de tierra. Sin enlistar la ayuda de apoyo y ser descubierto por alguien, Dimitar escaló el muro fácilmente, y luego de mirar por un momento la mansión, sacó a Jagieruka.

Cuando Dimitar movió la punta de la espada, las crestas mágicas grabadas en la hoja empezaron a sacar luz floreciente. Invocando la cresta mágica de “Doble Poder”, la habilidad física de Dimitar subió dramáticamente. Metiendo su espada de regreso a la funda, Dimitar empezó a correr en la oscuridad a una velocidad equivalente a un caballo.

Llegando a la ciudad de Buruan en un flash, Dimitar aferrándose del tejado de un molinete que era un edificio a las afueras de la ciudad y con un “¡fu—!”. Respiro.

Hablando de anti-clímax, esto es anti-climático…

Buruan la cual estaba localizada sobre una gentil colina tenía un defecto, y es que el agua no podía ser segura si un molinete no se usara. Los espirales de los molientes que dotaban las ciudades cercanas eran altos y no muchas personas vivían allí, por eso podía decirse que es el lugar ideal para esconderse.

Cuando Dimitar había enrollado su manga izquierda y expuesto sus crestas mágicas, él ondulo su dedo para crear una pequeña flama. Apoyado por esa roja y débil luz, él sacó un mapa de su bolsillo y lo reviso. Aunque él le había pedido a Lucius preparar el mapa de Buruan el día antes de partir, no era algo que pudiese obtener. Fue dibujado secretamente por la armada de Amaddo, y las locaciones del palacio real e instalaciones militares estaban escribas a detalle.

Dimitar revisó el mapa bajo la luz, la mayoría estaba en su cabeza y se paró.

Sin embargo, en el momento cuando se inclinó para saltar de la espiral del molinete, Dimitar tomo a Jagieruka por el mango con su mano izquierda y la desfundó.

¡…!

Viendo por su hombro, una pequeña silueta estaba envuelta en un vendaval raro y danzando en el vacío espacio ante la visión de Dimitar.

…Ya le puedes bajar.

Karin que estaba usando un manto negro bajo mientras hablaba en voz baja. Ella usaba su traje de Dominas que revelaba su plexo solar a su ombligo bajo el manto. Lo radiante de su azulada cresta mágica blanca quedaba en su delgado y bien proporcionado muslo derecho que se extendía hasta sus pantaloncillos.

Dimitar libero su mano del mango de Jagieruka y se lo pidió luego de revisar los alrededores.

¿…Por qué está aquí, Rudbeck-geika?

¿No es problemático hablar mientras prestas atención a cada detalle? No tomas tal actitud hacia esa chica, ¿cierto?

Parece que Karin escuchó de la insolencia de Dimitar por Valeria. Más que ser problemático, sería de mucha ayuda para Dimitar si él pudiese hablar formalmente.

Lo uso con un significado diferente.

Dimitar hundió sus hombros ligeramente y murmuró.

…La habilidad mágica de esa chica no es inferior, pero ser ignorante de los caminos del mundo hace su discernimiento malo. Aunque acabo de sacar el tema, ella dio una respuesta equivocada.

Creo que fue la culpa de Richternach-kyou. Si sabes que el discernimiento de Valeria es malo, ¿no debiste preguntárselo más claro?

No pude pedirle si hizo un reconocimiento de la ciudad en presencia de las sirvientas… De lo que se ve, ella parece haber disfrutado sus compras, y siempre decía que era problemático. El tiempo es precioso— ¿Y qué hace aquí? No me estará persiguiendo, ¿no?

No es que te esté persiguiendo, pero es probable que estemos haciendo la misma cosa.

A diferencia de mi Eminencia, ¿asumo que hizo un reconocimiento apropiado?

No es como un reconocimiento ya que está no es mi primera vez en esta ciudad.

Es cierto.

Si Karin conocía bien la ciudad, entonces ella era mucho más confiable que Valeria. No es que arreglaran actuar juntos, pero cuando Dimitar saltó desde el espiral; Karin siguió a Dimitar y aterrizó gentilmente como si fuera cosa fácil.

La diminuta luz de las estrellas hacía que los muros de yeso de los edificios alineados sobresalieran por el blanco a las sombras del par, que caminaban mientras mataban el sonido de sus pisadas-

¿…Qué lugar crees que es sospechoso?

Con la capucha del manto cubriendo su cabeza, Karin le preguntó a Dimitar.

Si se limita a esta ciudad, las facultades militares son la prioridad para investigar. Primero sería la armería, seguido de los talleres. Si el artículo está allí, entonces la probabilidad de que Nereida asistiera a este país se vuelven altas… Claro, a menos que la misma persona sea atrapada, no podemos probar que Biranoba está involucrada en la rebelión secreta.

No puedo imaginarme que el gobierno de Biranoba haga tal cosa. Para empezar, si Amaddo se debilita, la defensa nacional ser volverá una causa para la gran ansiedad incluso para Biranoba.

También se volverá un pretexto para que Biranoba se independice y fortalezca su fuerza militar.

…¿No crees que la naturaleza humana es fundamentalmente buena?

No es eso. En realidad, también hay personas de buena naturaleza en este mundo… Pero si presumes tanto una cosa no tiene garantía, entonces Amaddo experimentará la misma cosa que Biranoba.

Así que eres realista.

Vivo realísticamente.

Al responder así, Dimitar expandió el mapa dentro de su mente otra vez. Si se dirigían al norte por un poco más, ellos llegarían a la plaza de la ciudad que se volvía un mercado cada mañana. Por ello, si iban por el norte, girando al este y avanzando por un rato, llegarían a la frontera donde la armada de Biranoba estaba.

—No debes usar magia.

Lo sé.

En la oscuridad de la noche, era claro producir un brillo tenue por verter poder mágico en las crestas mágicas. Además, si fuera una persona sospechosa que usaba magia en Buruan—aún más una mujer—entonces Karin y los otros probablemente serían los primeros sospechosos. En todo caso, no había una mujer en esta ciudad que ahora pueda usar magia como ellos desde un principio.

Al final de la amplia ruta este, la armería la cual estaba rodeada por altos muros podía verse. Centinelas estaban patrullando la circunferencia, y sonidos de sus botas podían escucharse, como si intimidaran a cualquier persona sospechosa que se acercara allí.
¿…Puedo?

Dimitar bajo su voz y miro a Karin.

Realmente no lo entiendo, pero está bien.

¿Así es?

Dimitar de pronto llevó la cintura de Karin quien era más ligera que Valeria a sus hombros, y saltó al techo de la casa privada.

…Tengo la impresión que estás acostumbrado a esto.

Eso no ayuda… Tampoco quiero pensar que cargar a una Dominas y correr por allíes el trabajo de un Hiera Glaphicos.

Dimitar respondió con queja a Karin que se frenaba de reír y empezó a correr.

Aunque él hizo la misma cosa en Seriba, lo que era diferente de esa vez era la persona, quien obviamente, estaba durmiendo normalmente bajo techo. Si él pisaba el techo sin ciudad y causaba un tumulto, la armería se seguridad se cerraría en seguida.

Aunque, Dimitar no estaba tenso. Él calmadamente corrió en la noche, saltando sobre una calle y usó el gran muro como un apoyadero, bajando del techo de la armería de un respiro.

…Esto es conveniente.

Karin quien se escondía junto a Dimitar en el techo murmuró.

¿Qué es conveniente?

…¿Será razonable pedir lo mismo a Petra?
A cambio, tu afinidad parece ser buena… La nuestra es peor.

Lo sabes y no intentas mejorarlo.

Debería de decírselo a Su Eminencia que a mí. Ella envidia mi buena relación con Lucius.

Hablando de él, parece que le gusta.

…Me da igual.

Dimitar quitó una tejada. Sin embargo, bajo le teja estaba una densa lámina de hierro. Puede ser una contramedida para prevenir incendios más que prevenir crímenes. Se veía difícil sacarlo sin hacer algún sonido y entrar.

Karin se inclinó al borde del techo y confirmo la posición de los centinelas, luego regresó y dijo.   

…¿Qué hacemos ahora?

No intento romperlo por la fuerza.

Si se sabe que un intruso entró a una facultad militar, todo Buruan al instante estaría en alerta. Tomando sus actividades futuras en consideración, él quería evitar ese escenario.

Dimitar sacó una pequeña botella de porcelana de su bolsa.

…¿Qué es eso?

Droga para dormir… ¿Qué hay de los centinelas?

Son dos. Aunque creo que hay otro patrullando.
Los pondremos a dormir juntos, abriremos el cerrojo y nos meteremos. Nos aseguraremos de entrar sin que nadie se dé cuenta.

…¿Eso es posible?

Si manipulas el viento hábilmente, puedes poner a dormir a esos dos juntos.

Dimitar le entregó la botella a Karin.

…El contenido se evaporizara tan pronto destapes la botella. Por favor llévalo a sus puestos hábilmente y no lo inhales no importa qué, ¿sí?

Sí.

Karin con calma dejo de respirar y destapó la pequeña botella.

La droga para dormir preparada por Dimitar fue hecha al mezclar un ingrediente que Quique extrajo de una mandrágora podrida y alcohol, y la efectividad es garantizada. Aunque, era relativamente más ligera que el aire y literalmente se desvanecía como niebla si la sueltas.

Karin tomo la botella con su mano izquierda y subió su mano derecha. La tenue luz de la cresta mágica blanca detrás de su mano derecha se ilumino, y una gentil briza empezó a soplar.


El viento invocado por Karin llevó la droga para dormir, y lentamente bajo al suelo por el techo. Quizás los guardias que seguían vigilando abajo solo piensan de como la dirección del viento cambiaba levemente.

Docenas de segundos después de que el raro viento empezó a soplar, los guardias de las entradas tiraron sus lanzas y colapsaron allí.

Terminemos con esto antes que los soldados en patrulla vengan.

Dimitar se lo dijo a Karin y saltó del techo mientras la llevaba bajo su brazo.

…La llave.

Al bajar al suelo, Karin examinó la cintura de los soldados y arrojo la llave que encontró a Dimitar.

Si es un cerrojo de ese nivel, puedo abrirlo sin una llave.

…¿Puedes abrirlo?

He preparado las herramientas en consideración a la posibilidad donde sea incapaz de conseguir la llave.

…Aunque pareces experimentado en esto, no tienes que allanar, ¿cierto?

Esa ruda acción es similar a la de Su Eminencia, ¿saben? Debes estar un poco avergonzada.

Levantando sus labios para reírse, Dimitar quitó el cerrojo y tomo el mango de hierro de la puerta.

Con el peso aproximadamente a una masa de hierro, la puerta de tipo deslizante normalmente sería abierta por dos hombres, pero si fuera el actual Dimitar que se había vuelto como un súperhumano, no sería difícil proceder.

…¿Qué es ese olor?

El aire que se escapó cuando la puerta fue abierta causó que Karin hiciera muecas.

Es olor a aceite. Se usa para prevenir que las espadas y armaduras se oxiden. Luz.

Karin creó una luz mágica. Dentro de la armería que estaba iluminada por la leve luz había incontables armamentos alineados. En este vasto espacio podía celebrarse una pequeña fiesta, las armaduras y escudos que se alineaban lado a lado mientras reflejaban la rojez de la flama era un espectáculo en sí mismo, aunque también parecía desprenderse de la vivacidad de un campo de batalla real.

Está bien decir que están ordenados, pero… difícilmente hay rastro que hayan sido utilizados en realidad.

¿No debería ser ese el caso? Tanto como sé, incluso si rastreas hasta hace 100 años Biranoba no habría movilizado su armada.

Incluso si es así, una armada práctica apropiadamente.

Dimitar golpeó la superficie de los escudos que estaba apilados con su dedo y río.

Son inútiles… ¿el gobierno temporal de Biranoba está satisfecho de estatus quo actual de vivir a costillas de Amaddo y Diruma?

Si es cierto, es extraño entonces. ¿No vinimos aquí por la posibilidad de que Biranoba emplee a esa mujer llamada Nereida para expandir el potencial de guerra mágico? ¿Y me dices que no hay expansión militar Biranoba?

Lo que están planeando no es preocupante. Buscamos por armamento o herramientas hechas por ingeniería mágica— Ma, no parece que haya algo así aquí.

Un armamento hecho por ingeniería mágica—así mismo, la Jagieruka de Dimitar por ejemplo—tiene crestas mágicas grabadas. Aunque, todas las armaduras y escudos que estaban guardadas aquí son simples y recios diseños que priorizan lo practico; sin mencionar las crestas mágicas, son ornamentos inútiles.

Karin abrió la tapa de un baúl y revisó el contenido, luego le habló a Dimitar de manera enojaad.
…Las lanzas también son normales— ¿Qué hacemos? ¿Revisamos todos los baúles e investigamos?

Iya, puede ser innecesario — no hay nada aquí. Andando.

Una vez dejo la armería, Dimitar cerró la puerta y puso el cerrojo otra vez.

Por favor dispersa un poco el aire por aquí. No quiero que el olor a aceite revele el hecho que la armería fue abierta.

Sí.

Karin una vez más manipuló el viento para mezclar el aire el cual olía a aceite en la noche y se dispersó. Mientras tanto, Dimitar devolvió la llave que solía estar en la cintura del centinela quien dormía. Una vez los centinelas despertaron luego de un rato, probablemente pensaron que solo durmieron así por así.

—Sigue el taller.

Dimitar tomó a Karin bajo su brazo y saltó al techo de la armería. Similar a la vez que se metieron, él usó el muro como un apoyadero y saltó.

Más allá de la plaza, el taller de la armada fue localizado en un rincón. Aunque, la armería y el establo estaban construidos cerca, por eso la intrusión requería ser más cuidadosa. 

…Dominas.

Karin suspiró mientras Dimitar corría a toda velocidad.

¿Me preguntó cómo harán para mantener este trabajo?

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