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Capítulo 1

 

[¡Rou-kun! ¡Te amo!]

 

[Yo también te amo, Ritsuka.]

 

Yendo al grano, nos casamos.

 

Sin embargo, solo decir eso puede sonar tan sospechoso y absurdo como recibir una invitación de bodas de un extraño, así que probablemente es mejor dar una breve explicación.

 

Esto fue hace diez años. Entonces, yo, Saigawa Rouji, conocido como el “Cazador de Plumas,” me involucre con una chica que también se llamaba la “Hechicera Cenicienta”— ahora una digna dama— Saigawa Ritsuka. Luego de una serie de giros y vueltas, empezamos a salir, vivimos juntos y eventualmente nos casamos. (Por cierto, Saigawa es mi nombre de familia.)

 

Es toda la explicación…

 

Claro, había muchas cosas que pasaron hace diez años, pero desde entonces, solo ha sido una típica historia de cómo una pareja se juntó. Al menos ahora, Ritsuka y yo nos llevamos bastante bien. Excepto por una cosa.

 

[¿No… crees que no tienes que decir “te amo” cada mañana?]

 

[¿Huh? ¿Por qué no?]

 

Con una expresión curiosa, Ritsuka colocó una taza azul frente a mí. Mientras, ella sostenía una taza rosada en su mano. Yo tenía café oscuro y ella solo té. Era temprano en la mañana y estábamos sentados en el comedor desayunando juntos.

 

[Bueno, es un poco vergonzoso, ¿sabes?]

 

[Eh, pero hay muchas cosas que no pueden ser expresadas sin palabras, ¿cierto? “Te amo” es uno de esos sentimientos que realmente lo necesitan… um, ¿cuál es la palabra? ¿Hacerlo la gran cosa…?]

 

[Te refieres a “tomarlo en serio.”]

 

[¡Sí, eso!]

 

Ritsuka me señaló entusiasmada. A pesar que es mi esposa, que me señalen así me hace sentir incómodo, así que retrocedí. Ritsuka se rio de ello.

 

[Pero sabes, quizás deberíamos tratar de ser más como una pareja de nuestra edad… como, con una vibra madura. Sabes, donde solo nos miramos entre nosotros y asentimos en respuesta.]

 

[¡No quiero eso! ¡Rou-kun, te verías como un anciano!]

 

[¡¿Anciano…?! ¡Todavía tengo 26!]

 

Casi grité en protesta. Había dicho algo acerca de ser maduro, pero no quería ser tratado como un anciano. La verdad era, lo encontraba un poco vergonzoso y quería cambiar de tema. Ritsuka, después de diez años, se había vuelto bastante habilidosa en expresar afecto, pero aún me sentía raro con eso.

 

Su largo cabello plateado había sido cortado a altura de sus hombros ahora y comparado a antes, su rostro se veía mucho más maduro. Ya no tenía ese tenso y serio aire que una vez tuvo; ahora, es mucho más natural. De hecho, pensaba que se veía un poco más infantil ahora que hace diez años, pero eso solo la hacía más hermosa y linda— mi preciada esposa.

 

[Ah. Rou-kun, tienes un almohadazo. Tremendo crío eres.]

 

[Lo arreglaré luego…]

 

Nuestros simples y felices días usualmente iniciaban así.

 

✽✽✽✽✽

 

Hoy, como siempre, el mundo está completamente en paz. Por eso, nosotros, la gente ordinaria vivimos con simpleza nuestras vidias. Pero, claro, eso requiere dinero. Si estás soltero, es una cosa, pero una vida de casado requiere mucho más dinero del que puedes pensar.

 

Así que, por el viendo de mi esposa y el mío, debo trabajar duro. Como un simple esclavo coorporativo…

 

[¿Llevaste tu almuerzo? ¿Tu pañuelo? ¡Oh, no olvides tu tarjeta de transporte!]

 

[¿Soy un estudiante de primaria que va a un viaje de excursión…? Estoy bien.]

 

[Pero Rou-kun, olvidas cosas todo el tiempo cuando bajas la guardia. Es el deber de tu esposa recordártelo.]

 

[Siempre te estoy agradecido.]

 

[Bien… ¡Aj! ¡Eso me recuerda!]

 

Mientras me paraba en la puerta, Ritsuka de pronto abrió sus ojos. ¿Había algo más que necesitaba llevarme? Mientras mentalmente revisaba la lista otra vez, Ritsuka se giró hacia mí y estiró ambos brazos. Cerró sus ojos, levantó sus labios, y dijo una palabra, “Mwah1.”

 

[¡Un beso de despedida!]

 

[¿Te lo sacaste por el recordatorio…?]

 

Antes de salir a trabajar, intercambiamos un abrazo y beso en la puerta— aunque realmente no necesito explicar eso. Es algo que hacemos diario antes que vaya al trabajo, así que no era algo de lo que necesitara recordarme. Además, envolví mis brazos alrededor de Ritsuka y la acerqué. Suave y gentil.

 

Más cosas han cambiado en los pasados diez años de las que siguen igual, pero si tuviera que nombrar una cosa que no ha cambiado, sería la altura de Ritsuka. Me hecho un poco más alto, pero Ritsuka no ha cambiado nada. Dice que ha crecido un “milímetro,” pero probablemente es un cambio tan pequeño a notar, especialmente cuando consideras su postura.

 

Aun sosteniéndola, gentilmente coloqué mis labios en la mejilla de Ritsuka.

 

Por otra parte, Ritsuka lucía insatisfecha, mirándome con una mirada fulminante antes de rápidamente presionar sus labios con los míos.

 

[¡Asegúrate de besarme en los labios apropiadamente!]

 

[Dios… bueno, como sea. ¡Buena suerte en el trabajo! ¡Nos vemos!]

 

[Sí, tú también, Ritsuka. Me voy.]

 

Ambos trabajan juntos. Sin embargo, Ritsuka mayormente trabaja desde casa, con la mayoría de sus tareas siendo completadas a través de telecomunicaciones, así que rara vez necesita ir a la oficina. Por otro lado, yo tengo que ir a la oficina cada mañana, así que me despide así.

 

Con la sonrisa de mi amada esposa a mis espaldas, pisé fuerte con mis zapatos de cuero y abrí la puerta para salir.

 

Ugh… realmente no quiero ir a trabajar…

 

Me gustaría pensar que este sentimiento es común entre casi todos los adultos trabajadores, pero fundamentalmente, el trabajo es doloroso.

 

Solo quiero quedarme en casa y estar de tortolito con Ritsuka para siempre…

 

Así que, con confianza diré que esos pensamientos son completamente naturales, esperados e inevitables.

 


Claro, vivir de esa forma nos llevaría a una inevitable ruina— vivir como un “mantenido” por Ritsuka— así que es una opción claramente imposible. Pero pensarlo no cuesta nada.

 

Ahora, tomo el tren para movilizarme. De acuerdo al apartamento que estoy rentando, es una caminata de 10 minutos a la estación más cercana, significando que me toma cerca de 17 minutos a pie. También hay un parqueo de bicicletas que está levemente más cerca a la estación, así que usualmente paso por allí y me dirigió a la puerta de acceso.

 

[¡Ah!]

 

¿Hm…?

 

Oí un sonido de golpeteo y por instinto me giré a ello. Al parecer, una chica de secundaria había derribado algunas bicicletas cuando detuvo la suya y el efecto domino me había llegado.

 

Seré un fastidio arreglarlo…

 

Las bicicletas seguían cayendo. Puse mi pie justo entre dos de las bicicletas, deteniendo la reacción en cadena. Llamé a la chica de secundaria.

 

[¿Estás bien? ¿Necesitas ayuda?]

 

[¿Huh? ¿Huh?]

 

La chica de secundaria me miró en sorpresa. No pude evitar soltar un “ah” mientras me daba cuenta de algo.

 

¡Mierda… no debí haberle hablado así casualmente a una chica de secundaria como un adulto funcional!

 

Lo juro, no siento interés por ninguna otra mujer que no sea Ritsuka, pero eso no les importa a otros. La palabra “indecente” pasó por mi mente mientras miraba a la sorprendida chica. Rápidamente, saqué mi pie de entre las bicicletas, contrarrestando la oleada de bicicletas que iba hacia mí.

Con un estruendo, las bicicletas, las cuales habían caído, empezaron a levantarse solas como si la secuencia estuviera en reversa. Algunas bicicletas estaban enredadas, pero me di cuenta que la chica que lo causo se ocuparía de los detalles menores.

 

[¡Lo siento, te dejaré el resto!]

 

Dije eso y rápidamente me dirigí hacia la puerta de acceso. La chica de secundaria, por alguna razón, se quedó parada allí-

 

Hoy, la multitud es tan gran como siempre…

 

Ritsuka y yo vivimos en un área suburbana. Literalmente, la mayoría de personas que viven aquí se dirigen a la ciudad durante la mañana y regresan a casa en la tarde a dormir. Naturalmente, solo personas con el mismo destino andan por aquí, así que la estación se llena durante la mañana y la tarde.

 

Para cuando llegué a la plataforma, ya estaba repleta. A menudo las personas describen tal multitud como “patatas lavadas,” pero desde arriba, nosotros los oficinistas deben parecer como una masa de patatas negras-

 

Cuando las puertas del tren se abrieron, me encontré atrapado cerca de la puerta. Los oficiales son como cocineros— juntándonos como sushi.

 

[¡Perdón, déjenme subir!]

 

Un empresario de apariencia de recién graduado corrió hacia la puerta justo cuando estaba por cerrarse. Sin embargo, probablemente no llegaría a tiempo. Transportarse durante la hora pico es un asunto de responsabilidad personal. Nosotros los oficinistas no podemos darnos el lujo de preocuparnos por el transporte de otros.

 

Pero… logré estirar mi brazo y tomar la puerta cerrándose con un dedo meñique.

 

Con algo de fuerza, mantuve la puerta abierta y previne que se cerrara. No causaría mucho retraso, probablemente unos segundos.

 

[¡Rápido, súbete!]

 

[L-L siento, ¿gracias…?]

 

Recibí un agradecimiento algo confuso mientras la puerta soltaba un silbado y se cerraba.

 

Siento unas miradas extrañas… Quizás fue una molestia…

 

Las personas cerca de la puerta estaban mirándome. No era solo mi imaginación. Si alguien hablara en voz alta por teléfono dentro del tren, todos probablemente les darían las mismas miradas, o quizás es lo que yo sentía.

 

Sentí un poco de vergüenza y, para evitar más atención, decidí bajar mi cabeza y soportar el viaje lo más que podía.

 

✽✽✽✽✽

 

¿Exactamente qué es la Santa Doncella de las Plumas Mojadas? No sé mucho sobre tampoco.

 

Se dice que no es un ser humano. Que ha existido en la Tierra desde tiempos antiguos, encarnando todo tipo de “milagros,” algo más allá del entendimiento humano. Su poder es capaz de controlar no solo las vidas de las plantas y animales, sino que el flujo del tiempo en este planeta.

 

Con su poder, podría actuar como si fuera un Dios.

 

Sin embargo, la Santa Doncella no le pertenece a nadie. Para poseerla, uno debe cumplir “ciertas condiciones.”

 

La condición es poseer lo más posible del poder residual de la Santa Doncella— las Plumas Caídas— Solo entonces, cuando juntas las suficientes, la Santa Doncella eventualmente reaparece para reclamar su poder.

 

La Organización Shishima era una entidad compuesta de individuos que cada quien tenía su propio “deseo” en relación a la Santa Doncella.

 

Claro, yo también, tenía mi propio deseo para la Santa Doncella.

 

Sin embargo, todo es pasado, porque la Organización Shishima fue disuelta desde hace mucho tiempo.

 

La razón es simple: la completa desaparición de la Santa Doncella de las Plumas Mojadas llevo a la perdida del propósito de la organización. Cuando un grupo conectado solo por deseos personas pierde su base, ya no tiene razón para continuar.

 

Las razones por las que luché, las razones por las que deseaba y las razones por las que viví— todo…

 

[Saigawa. La propuesta que enviaste antes ha sido rechazada por completo. Revísala.]

 

[¿Huh?]

 

[No reúne las necesidades del cliente. Mira los datos de la investigación de mercado con cuidado. ¿Eres un recién graduado o qué?]

 

[En serio… Lo siento.]

 

Dicho eso, mi vida continua. Hay un tipo de lucha diferente que enfrento ahora, no relacionada al pasado.

 

Como el ejemplo más prominente, justo después de la reunión matutina, fui llamado por el jefe de departamento y me regañaron.

 

[Sí te falta algo. El sentido de asombro infantil.]

 

[Aunque ahora tengo 26…]

[No me des excusas. Ya deberías de saber que tipo de compañía es esta.]

 

[Entiendo…]

 

Trabajo para la Compañía de Fabricación Handa— una empresa que hace juguetes, como puedes esperar de un nombre de buen sonar. Producimos y vendemos “Juguetes.” La compañía tiene cerca de 150 empleados.

 

El hombre de edad media quien estaba regañándome levemente es mi jefe.

 

[¿O quieres regresar a ser el “Cazador de Plumas” y tomar algunas tareas de criado?]

 

[Espera… ¡No me llames así! ¡¿Qué si alguien lo escuch?!]

 

Este hombre era mi superior en la Organización Shishima y también manejaba las comunicaciones. Él es una de las pocas personas que conocen mi pasado, y de alguna manera, ha sido un benefactor para mí.

 

Entonces, era un arrogante mocoso que no le importaban los rangos, así que nunca usaba lenguaje respetuoso con él… pero…

 

[No te preocupes. Nadie está escuchando. Bueno, solo haz bien tu trabajo. Normalmente.]

 

[Sí, señor. Daré lo mejor…]

 

Respondí débilmente, dando una pequeña reverencia, y regresé a mi asiento.

 

Aunque la relación entre superior y subordinado había cambiado levemente, aún tenía algo de contacto con otros miembros de la Organización como el jefe. Es natural— todos quienes eran parte de ese grupo tenían sus propias vidas que vivir. Solo porque la Organización su fuera no significaba que todo lo demás igual.

 

Bueno… Nunca me imaginé que terminaría en este tipo de relación con él.

Conseguí un trabajo en Handa como resultado casual de búsqueda de trabajo durante la universidad, sin saber que el jefe trabajaba aquí. Así que, me sorprendí cuando nos encontrabas otra vez.

 

Pero no puedo permitirme cagarla aquí ahora. Necesito revisar la propuesta…

 

Abrí mi laptop empresarial y dejé que mi mente se llenara con los asuntos del trabajo. Siempre que estaba en las nubes, al menos podría mantenerme como un asalariado normal.

 

[Senpaiiii—]

 

[¿Qué puedo hacer por ti? ¿Ikoma-san?]

 

[¡Whoa!]

 

Escuchando una voz detrás de mí, me di la vuelta de inmediato.

 

El hablante era Ikoma-san, un joven colega de mi departamento. Ella era una pequeña empleada de segundo año, aun joven, pero perspicaz, de rápido pensar, creativa, y atrevida. Ella era un talento prominente, por así decirlo.

 

[Estaba tatando de meterme y sorprenderte… Pero ahora, eres tan mordaz como siempre, como un animal, senpai.]

 

[Sabes, los humanos también son animales. ¿Y qué ocurre? ¿Tienes una pregunta?]

 

[¡Nop! ¡Hice café, aquí tienes!]

 

Ikoma-san colocó una de las dos copas que estaba sosteniendo frente a mí.

 

[Oh, considerada como siempre. Gracias. ¡Pero… no tan considerada como mi esposa!]

 

[¿Es algo de esposacoso?]

[¿Qué tipo de término inventado es ese…?]

 

[Exactamente a lo que suena— usar a tu esposa para molestar a tus subordinados. Lo entiendo; estás viviendo una feliz vida de casado. ¡Pero compartir tu felicidad con nosotros los solteros es pura malicia!]

 

Ikoma-san hizo pucheros mientras vociferaba su queja, mientras tomaba un sorbo de café que había traído. Tenía una afición por llevarse bien con todos y se sentía tan cómoda para intercambiar bromas juguetonas conmigo así.

 

[No negaré estar feliz, pero el siguiente mes ya es nuestro primer aniversario de bodas. Además, Ikoma-san, solo tienes 21. A esa edad, es normal aún estar soltero.]

 

Ikoma-san se había graduado de una universidad de ciclo corto, mientras que cuando yo tenía su edad, aún estaba en la universidad, lejos de pensar en el matrimonio. Solo siendo parte de la fuerza de trabajo ahora, ya la ponía a millas de distancia de donde había estado.

 

[¡Cierto! Algún día, seré tan feliz como tú, Senpai. Hablando de ello, hay una parte de la propuesta en la que estoy estancada…]

 

[Claro. ¿Puedes imprimirlo y traérmelo?]

 

[¡Entiendo!]

 

Observaba como Ikoma-san regresaba a su escritorio y empezaba a trabajar en su computadora.

 

Tenía mis propias tareas que manejar, pero ayudar a un kohai de la universidad también es trabajo— o así me había enseñado el jefe de departamento en el pasado. Decidí apegarme a ese principio.

 

Ikoma-san y yo trabajábamos en la División de Planeación y Desarrollo de Productos. Nuestro trabajo esencialmente era crear ideas para juguetes que nuestra compañía podría producir y hacerlos realidad. Sin embargo, la manufactura actual era manejada por otro equipo, así que nuestra principal preocupación era la fase de planeación.

 

Dicho eso, nuestra compañía era de baja operación. A diferencia de los grandes creadores de juguetes que producían en mano sus productos y dominaban el mercado, nuestros productos originales jugando en segundo plano. Nuestro principal negocio era tomar órdenes de esas grandes compañías y producir juguetes de acuerdo a sus especificaciones.

 

En ese sentido, mi división no era exactamente el departamento estrella de la compañía.

 

[Bien… Hagámoslo.]

 

Tomé un sorbo de café y me estiré. No se trataba de lograr resultados estelares— quería terminar por hoy e irme a casa tan rápido sea posible.

 

✽✽✽✽✽

 

[¿Qué debería hacer si un colega de segundo año es claramente más talentoso que yo?]

 

[Primero, solo… ¡Tenerle celos!]

 

[Ese es un nuevo nivel de mezquindad…]

 

Luego de un poco de horas extras, llegué a casa y cené con Ritsuka.

 

Cuando se trataba de preparar comida, prefería compartir la responsabilidad con ella tanto sea posible, pero ya que nuestros horarios nunca cuadraban, a menudo se lo dejaba a Ritsuka. Así que, saboreaba su comida casera, mientras comentaba mis quejas al comer.

 

[Parece que tu kohai es bastante impresionante.]

 

[Bueno… sí. Es bastante confiable. Quizás así es cómo son los jóvenes de ahora…]

 

[Heh. Rou-kun, eres un viejo.]

 

[Ya siquiera “como un viejo,” huh…]

Quizás envejecí un poco desde esta mañana. Ritsuka sonrió mientras mordía unos pepinillos caseros, observándome.

 

Mi colega de segundo año, Ikoma— me había mostrado su propuesta, y honestamente, no había mucho que criticar. Al menos no de mi perspectiva. Pero desde la de Ikoma, no era suficiente, y al final, mi falta de habilidad había sido expuesta. La única cosa en la que había contribuido era llamar la atención del jefe de departamento.

 

[Ugh, qué si a mis espaldas están diciendo, “Saigawa-senpai es tan inútil en su trabajo…”]

 

[¡Solo… defiéndete!]

 

[Eso empeoraría las cosas…]

 

[Está bien. Rou-kun, se te da explicar las cosas. ¡Tienes una buena defensa!]

 

[¿Estamos asumiendo que ya están hablando a mis espaldas? ¿Segura de eso?]

 

[Bromeo. Pero no tiene sentido preocuparse por ello. Rou-kun, estás dando lo mejor en el trabajo y nadie diría cosas como esas acerca de ti, estoy segura.]

 

[Escogeré creer en eso…]

 

Ikoma-san no parece del tipo que habla a espaldas de alguien.

 

[Si sigues cenando con ese rostro sombrío, no te sabrá bien, ¿sabes? Toma, ahh…]

 

[Hmm.]

 

Ritsuka, sentándose frente a mí, cortó un pequeño pedazo de carne cocida con sus palillos y lo llevo a mi boca. No tenía razón para rechazarlo, así que lo comí. La carne se separó en mi boca y los dulces y sabrosos sabores se esparcieron.

 

[¿Sabe bien?]

 

[Sí. Está mucho mejor de cuando lo hago yo. Es como si usaras algún tipo de saborizante mágico.]

 

[Heh eheh… En secreto le hecho algo sabes, polvo.]

 

[Bueno, ahora el cumplido se ha transformado en una admisión de culpa…]

 

Si Ritsuka había logrado echarle algún polvo misterioso a mi comida sin que yo lo notase, entonces pudo haber detenido el tiempo. Parecía imposible para ella, pero me di cuenta que parte era una broma.

 

[Por cierto, Rou-kun. No has sobresalido mucho hoy, ¿huh?]

 

[Claro que no. ¿Está bien eso, Ritsuka?]

 

[Sí. No he estado afuera hoy excepto por compras.]

 

Cada pareja de casados tiene ciertas reglas y rutinas que seguir. Para nosotros, un beso antes que cada uno de nosotros salga de casa, pero hay otra revisión diaria que hacemos entre nosotros.

 

[Justo ahora, somos personas ordinarias. Creo que estaremos bien siempre que vivamos “Normalmente.”]

 

[Sí, exacto. Todos se preocupan demasiado.]

 

Esa era nuestra mutua revisión de “¿Estamos bajo el radar hoy?”

 

Probablemente no era algo común. No podía imaginar a otra pareja hacer algo como esto. Había pasado incontables horas en entrenamiento de combate, aprendiendo a manejar varias armas y meterme en numerosas batallas. Ritsuka, por otro lado, se había enfrentado a tales expertos varias veces y aún mantenía su habilidad anormal, “Bendición.”

No éramos humanos ordinarios—

 

[Solo somos esclavos corporativos ahora. Probablemente he agachado mi cabeza en disculpas más veces de las que he evitado ataques.]

 

[Lo siendo, debí haber apuntado a tu cabeza más veces.]

 

[¡¿Ese es el problema…?!]

 

Para el público, la existencia de la “Santa Doncella de las Plumas Mojadas” era un secreto. De hecho, tanto la “Organización Shishima” y el “Grupo” mantenían su existencia enteramente oculta. Habilidades como “Bendición” eran consideradas nada más que fantasía, cosas vistas solo en mangas, a ojos de las personas ordinarias.

 

En resumen, nuestros pasados podrían ser vistos como historias de ficticias en este mundo moderno, aunque, a pesar de eso, aún teníamos poderes que estaban más allá de la norma, habiendo experimentado esos eventos.

 

[De ninguna manera causaríamos problemas.]

 

[Tienes razón. Es más probable que nuestros vecinos sean arrestados de pronto.]

 

[¡Nuestro vecino, Kameoka-san, es una buena persona!]

 

[Solo es una analogia.]

 

Si fuera a vivir solo, podía no ser gran cosa, pero tener a Ritsuka y a mí, con nuestras inusuales habilidades, viviendo juntas, era natural que las personas se preocuparan por nosotros.

 

Últimamente, el jefe de departamento había estado regañándome. “No hagas cosas raras,” diría.

 

Bueno, ahora tengo 26… No soy tan inmaduro para relucir mi poder porque sí y no tengo ambiciones en usarla para cumplir algo grande.

 

Solo quiero vivir en paz con Ritsuka— juntos hasta que uno de nosotros muera primero.

 

[Cada día es felicidad para mí, estando con Ritsuka.]

 

[Oh, ¿puedes limpiar el baño mientras estás en ello? Quiero ver algo en la TV…]

 

[Hey.]

 

Lavar los platos es responsabilidad del que no cocina y limpiar el baño es un deber rotativo entre nosotros. Hoy era el turno de Ritsuka, pero terminé siendo usado como la excusa para sus comentarios sangrones.

 

[Tch… Supongo que lo haré.]

 

[Rou-kun, eres tan amable. Te amo. muah♡]

 

[No necesito ese tipo de amor conveniente.]

 

Pero ya que Ritsuka me lanzó un beso tan lindo, lo deje pasar.

 

Al final, no importa lo mucho que las personas se preocupen por nosotros, nosotros somos nosotros. Vivimos nuestras vidas tan cuidadosamente como podemos a diario. No creo que estemos causando problemas, y en realidad, no lo estamos. Ritsuka y yo ahora solo somo como cualquier otra pareja felizmente casada.

 

Dicho eso, hay un problema mayor entre Ritsuka y yo— uno que me gustaría presentar.

 

Para mí, es una preocupación mucho más grande que la reputación social.

 

[Muy bien, buenas noches, Rou-kun. ¡Te veo mañana!]

Ella sonrió brillantemente, me dio un saludo y desapareció en su cuarto.

 

Su cuarto… el cuarto de Ritsuka. No nuestro cuarto compartido.

 

Yo tengo mi propio cuarto y Ritsuka tiene el suyo. Pero no tenemos una cama compartida.

 

Otra vez hoy…

 

Solté un suspiro que nadie podría oír. No bebo, así que tomé agua del purificador.

 

Hey, Ritsuka… tu esposo aún es…

 

Lavé el vaso, lo sequé con toallas de papel y lo regresé a la alacena.

 

Él aún es virgen…

 

Y enterré mi cabeza en mis manos ante ese hecho.

 

Un virgen. ¿Qué significa eso? Bueno, significa que un hombre no lo ha hecho aún.

 

Soy virgen. Nunca he dormido con una mujer. Pero esa es una de esas cosas donde el valor de las personas difiere. Algunos hombres encuentran valor en dormir con muchas mujeres, mientras otros no están muy interesados en ese tipo de cosas. Más que nada, no creo que ser un virgen sea algo de lo que estar avergonzado.

 

Y si pensara que era de lo que avergonzarse, ya habría hecho cosas para perder mi virginidad.

 

Pero ese no es el caso. Estoy bien siendo un virgen si eso significa que no tengo que dormir con mujeres extrañas. Sí, estoy contento siendo un virgen siempre que sea con Ritsuka. La persona que quiero que permanezca pura, la persona con la que estaré por el resto de mi vida, es Ritsuka. Solo Ritsuka. Solo quiero a Ritsuka.

 

¡Sin embargo… sin embargo, aunque…!

 

[No quiero que vivamos juntos a menos que los cuartos estén separados♡.]

 

Ella me dijo eso con una sonrisa, en el pasado.

 

Desde el principio de nuestra relación, a pesar que nos habíamos besado, no había nada más que eso. Quizás no era mi cuerpo, pero en algún lugar en el corazón de Ritsuka, había una parte delicada que mis manos nunca habían tocado.

 

Lo expresé poéticamente, pero dicho simple, la vez que me dejé llevar y tomé el cuerpo de Ritsuka con toda mi fuerza, terminé con el amargo recuerdo de ser golpeado en el rostro. Ritsuka es una persona increíble, y si fuera una persona normal, mi cuello se habría torcido y probablemente estaría muerto. Pero ya que estoy entrenado, sobreviví. Aunque sangré.

 

¿Qué ocurre conmigo… es mi rostro? ¿Mi cuerpo? ¿Mi personalidad? ¿Mis ingresos?

 

Los sentimientos de Ritsuka por mí son genuinos. Aun así, hay una razón por la que no cruzará la lína y no estoy seguro cuál sea, pero yo debo ser la causa… de alguna manera.

 

El hecho que insistió en tener cuartos separados significa que nunca he dormido con Ritsuka. Una vez se lo pedí, sin segundos motivos, “Durmamos juntos♡,” pero la mirada que me dio, como si hubiera visto a una cucaracha salir de un rincón de la cocina, fue tan dura que me juré que nunca diría eso otra vez.

 

Pero no me he rendido. ¿Cómo puedo rendirme con la persona que amo?

 

Al siguiente mes, al siguiente mes. Haré mi movimiento al siguiente mes.

 

Hojeé por el calendario y miré a una fecha específica del siguiente mes.

 

Noviembre 12. Nuestro aniversario de bodas.

 

Ese día, el cual marca nuestro primer año de aniversario, había estado preparando algo.

¡Al final… solo quiero conocer la razón…!

 

No esperaba entrar de lleno a eso. Estaría feliz si pudiéramos tomarlo despacio. Solo quiero saber por qué me rechaza. Si Ritsuka ha decidido que nunca permitirá que nadie toque su cuerpo en vida, entonces está bien por mí. Si eso significa no lastimar a Ritsuka, me quedaré virgen por el resto de mi vida.

 

Solo— quiero entender todo acerca de la persona que amo.

 

Mi historia, la cual terminó hace diez años, empezará a moverse otra vez el 12 de octubre, diez años después. 

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