Capítulo 1 – Su Eminencia Parte 5


Parte 5


Don Pujor, quien había estado caminando sin rumbo fijo dentro de la oficina como un perro callejero hambriento, estaba sorprendido por los pasos de los soldados corriendo por fuera de la ventana y rápidamente se escondía detrás de su trabajo de escritorio.

Alcalde… por favor no sea tan asustadizo.

Cuando Mazzli, quien se encargaba de las tropas estacionarias lo dijo en asombro, Pujor empezó a estirarse ligeramente en su lugar mientras peinaba su bigote.

P-Por supuesto que no, algo como estar asustado, no estoy asustando para nada. Tú, esto es um—entrenamiento físico para en preparación para una emergencia. ¡Fu, ho, ha!

Ahora es exactamente una emergencia.

Sentado en la buena mesa, el Oficial al Mando Mazzali dio un gran suspiro y cruzo sus brazos.

…Aunque dije que no estaba asustado, no es esta una situación donde podemos pensar optimistamente ya que una tercera parte de la ciudad ya ha caído bajo la influencia de los rebeldes. Además, el número de personas tratando de unírseles incrementa día a día

Si ese es el caso, n-no deberías decir cosas que me asusten …

Si usted no entiende los hechos como en realidad son los hechos.

Puede ser así pero…
Pujor, quien sacudió su gordo cuerpo y se sentó en su asiento reservado, jugueteo con una pluma mientras descansaba su mentón en su mano.

Acerca de eso, tiene el reporte del trono el cual fue enviado a la capital pidiendo por la traída de buenos refuerzos, ¿cierto? ¿No ya es difícil reprimir a los rebeldes con solo unas tropas estacionaras que tenemos aquí?

Eso es seguro. Hay un reporte de usuarios con magia de combate mezclado entre los rebeldes. Si permitimos la agresividad de tales compañeros, pudimos haber abandonado esta ciudad tarde o temprano.

¿¡Qué!? No debería de haber tales residentes en esta ciudad que no tiene una rama de la academia mágica, ¿cierto?

Sí. Probablemente son de otros lugares. Creo esas personas se muestran de alguna parte y prestan ayuda para una rebelión.

Unununu…¿c-cuándo llegarán los refuerzos?

Bueno…incluso si el reporte llega al trono, dudo si los refuerzos puedan llegar.

¿P-Por qué?

Esta Seriba está demasiado cerca de la frontera nacional

El Oficial al Mando Mazzali bajo sus hombros con una expresión de hartado.
Aunque su habilidad en el manejo de asuntos domésticos puede ser alta, este alcalde con un corto bigote no lo entendía y determino el aspecto militar. Aunque Mazzali se sintió mareado de tener que hacer algo acerca de este estado de emergencia casi que solo él. No dijo ni una sola queja. Mazzali era un soldado, y él enseñaba a que alguien debería dar su mejor esfuerzo en cualquier situación.

Mazzali señalo el mapa que estaba esparcido por la mesa.

—Como puede ver, si cruzamos por el distrito de montañas en el sur, ese lugar ya es una tierra fuertemente influenciada por creencias barbáricas de Bigerou

¡Por supuesto que lo sé! ¡Soy el alcalde de Seriba, después de todo!

Con su bigote temblando y su ceja alzada, Pujo golpeo la mesa, pero luego inclino su cabeza a un lado.

—Así que, ¿es ésa la razón que los refuerzos tarden?

Como dije, si ellos envían una gran armada para esta ciudad, es probable que provoquemos a Bigerou

「¿Mu? En otras palabras, ¿eso es—?

No puedo negar la posibilidad de Bigerou viendo el movimiento de nuestra armada nacional como una violación a la frontera nacional, y luego envían a las tropas por la montaña.

¿¡Qué dices!? ¡Esto es malo! Si se hace sin tacto, ¿¡No habrá un conflicto militar con Bigerou en esta área!? ¡Por no hablar de la rebelión!

Eso es. Por tanto, es muy posible que ellos no sean capaces de enviar refuerzos fácilmente.

¡Eso es aún peor! Es imposible subyugar a los rebeldes con solo un potencial de guerra tan pequeño como una guarnición en una ciudad remota, ¿no?

…Siento que se tenga una guarnición pequeña.

Mientras la población de Seriba era aproximada a 2000, las tropas estacionarias eran menos de 400. En el presente donde una tercera parte de la población ya se había alejado, el número de rebeldes estaba cerca de los 700.
Sin más que decir, ninguno de ellos era para combate cercano, e incluso por un instante, ya que este lado eran soldados regulares, ellos no superarían la diferencia en números, pero eso era impredecible a cuánto iba a girar más allá de ese punto. En cualquier caso, los desertores empezaron a aparecer entre la guarnición de soldados.

—Cómo debería decirlo, por casualidad, ¿estás creencias barbáricas de Bigerou no es de alguien que hala las cuerdas desde las sombras de esta rebelión!?

Incluso si es eso, no cambia nuestra situación actual de nuestros alrededores. —de cualquier manera, hasta que el mensajero o los refuerzos lleguen, tenemos que resistir con nuestro potencial de guerra. Espero que el alcalde también tenga esa convicción.

Incluso si tengo la convicción, no sirvo para nada! ¡Soy un bibliófilo inútil!

Por favor no lo diga en alto.


El oficial al mando se paró, se quitó el sombrero sobre los ojos, y suspiró otra vez.



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