Capítulo 1 – Su Eminencia Parte 4


Parte 4

Isaac, quien puso la podadera en el ramo de una rosa con incontables capullos, leyendo la carta traída del mensajero exprés del sur y frunció el ceño.

¿Por qué me trajiste tal cosa? ¿No debería ser abocado primero a Chichi-ue?

Su Majestad fue a Taroma por una inspección al mismo tiempo cuando la investidura de la Dominas terminó…

¿Inspección? Obviamente es una mentira. Después de todo, ese es el territorio de su tercera amante, ¿no es así? Prana es, ¿esa voluptuosa viuda?

Dejando eso de lado—

El Ministro del Interior, Kamunyas, quien se arrodillo ante Isaac, hablo vagamente y se limpió su frente. El ministro quien ya estaba alcanzando una gran edad estaba sudando de la tensión y el malestar más que por la alta temperatura del invernadero.
Isaac enrolló la nota a su forma cilíndrica original, volvió a Kamunyas, y recogió las tijeras otra vez.

—¿Así que? ¿Qué asunto tienes conmigo para enseñarme tal cosa?

El príncipe de la corona está al mando del Castillo hasta que Su Majestad regrese. Si es posible, por favor dé su juicio en el asunto rápidamente—

Entonces, ¿está bien si no hacemos nada?

¿¡Ha!?

Dije que no hagamos nada; eso dije, no actúes sin clase. ¿No entiendes?

「¡P-Pero! ¡Supongo que esta información es cierta, hemos de tomar la medidas necesarias lo más pronto posible!
Si crees que es mejor hacer algo, entonces ¿no está bien si haces algo por ti mismo sin decirme nada? ¿O es porque estás preocupado cuando se vuelva una pregunta de quién es el responsable luego, quieres pretender que fue mi orden hasta el final? ¿Y bien?

¡E-Ese no es el caso—!

Entonces, si Chichi-ue se enoja conmigo, ¿vas a tomar la responsabilidad?

¿¡Eh!?

Ah, ¿estás de acuerdo con eso? Entonces vamos a esperar las instrucciones de Chichi-ue

Colgando sus hombros, Isaac regresó a podar las flores.

En contraste a su padre, el rey de Amaddo quien fue famoso por ser el mejor héroe del continente y habilidoso en batalla, el hijo de la 11va generación Jeffren era un hombre guapo con una figura delgada, y su nombre era conocido en varios países como un experto en la cultivación de rosas. No sería incluso extraño si el joven pensara seriamente en ocuparse de sus rosas en lugar de los asuntos serios del país.

Kamunyas limpió su sudor con la parte trasera de su mano y se acercó a Isaac.

¡E-Entiendo! Si Su Alteza tiene una idea o algo, entonces por favor enséñemela. Voy a usarla como referencia, y será nuestra decisión al final—

¿Eh? ¿Está bien eso? Me siento mal de alguna manera.

Isaac quien miró atrás con una sonrisa hipócrita asistiendo con una cara triunfante después de un rato.

Veamos… dado la ubicación, no podemos enviar una gran armada; y antes de eso, es imposible movilizar una gran armada ahora mismo.

E-Entonces, ¿primero que todo…?

Reuniendo provisiones y caballos de guerra primero ya que el movimiento rápido es indispensable si esto se torna en una salida de la línea de frente, y creo que también es necesario escoger personas fuertes para ser soldados. De cualquier manera, hay que terminar las preparaciones para la salida antes que la respuesta de Chichi-ue llegue.

¿Está bien con eso…?

Por supuesto que no lo está. Enviar al personal hacia adelante y recoger información precisa. Incluso si la armada no puede movilizarse de inmediato, esto es posible, ¿cierto?

¡Admitido! Debería discutir con Garido-kyou y enviar un equipo de reconocimiento

Ah—, la armada no es buena.

¡¿Ha!?

Después de todo, los soldados de rango bajo no pueden decidir y actuar por sí solos cuando una situación imprevista ocurra, ¿cierto? Tenía a una persona que podía actuar apropiadamente a su propio juicio en un momento crítico. Una persona con demasiado poder y nunca podía traicionar, y además, podía soportar combate… ¿no hay una así?

Incluso si dice eso…

Viendo la perpleja expresión de Kamunyas, Isaac empezó a hacer que las flores florecieran espléndidamente dentro de un ramo en un suspiro.

Entonces está bien, di una idea.

¿¡Eso es cierto!?

No se puede evitar si no crees en mí en este asunto. Vamos a tomar prestado el poder de la academia mágica un poco.

¿Academia Mágica? Pero usar guerreros mágicos imprudentes para esta misión—

Eso es por qué está bien si no los usamos impudentemente… para empezar, nuestro país invirtió un enorme presupuesto en la academia mágica y puso esfuerzo para entrenar guerreros mágicos que fueran a ser útiles en estos momentos, ¿cierto? No trabajamos de gratis, después de todo.

Quitándose los guantes y delantal, Isaac puso un manto de terciopelo verde, llevando el ramo y dejando el cuarto a un paso rápido.

¿Adónde se dirige, Su Alteza?

Como dije, a la academia mágica.

En ese caso, voy a enviar a un mensajero inmediatamente llama a la directora al palacio real…

Si haces eso, se tomara una o dos horas el encuentro. ¿No es una pérdida de tiempo? Podemos guardar tiempo cuando se haga la visita, y más que eso, incluso la Directora encontrara difícil rehusarse, ¿no estás de acuerdo? Ella me escuchara sin importa qué tan irrazonable sea eso.

Y-Ya veo—

Kamunyas asistió con su cabeza a las exageradas palabras de Isaac.
Era un secreto a voces en el palacio real de Amaddo que Isaac, cuyos países vecinos tendían a verlo como el hijo holgazán que sólo se concentraba en cultivar rosas, estaba el hecho que ocultaba de la cara intriga que era diferente de su rey padre por debajo de esa vasta expresión. De otra manera, Kamunyas no había de haberse mostrado aquí para escuchar la opinión de Isaac.

Al menos.
Moviendo el ramo de, Isaac mira atrás a Kamunyas.


Voy a tener a la persona adecuada para la investigación adecuada.



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