Episodio Secreto
En El Norte
Al cambiar de carruajes y llegar cerca
de las Montañas Velange en el norte de Ridill, Louis usó magia de vuelo para
levantarse en el aire. Su destino yace en esas montañas.
Ryn había estado presente, pudo haber
volado todo el camino. Por desgracia, ahora se la estaba prestando a la Bruja
Silenciosa, así que había sido forzado a tomar carruajes en cambio.
Lous era especialmente habilidoso al
controlar la magia de viento, pero el hechizo drenaba maná, así que no podía
usarlo para moverse largas distancias. Había decidido lo mejor era guardarlo
para los caminos montañosos demasiado rústicos para carruajes.
Mientras movía su báculo y volaba por
el aire, su atado cabello se ondeaba en el viento, miró al escenario desplegado
debajo de él. Nieve cubría las Montañas Velange. En la capital, solo tenían que
lidiar con el viento frío; aquí, la nieve ya había empezado a caer.
Manteniendo su hechizo de vuelo, Louis
levantó una barrera para cubrir del frío. Mantener un hechizo de vuelo y
barrera al mismo tiempo costaba mucho maná, pero Louis no dudó. No era
particularmente sensible al frío, pero lo odiaba.
Eventualmente, llego a avistar un viejo
monasterio en el área baja de las montañas. Ese era su destino: el Monasterio
Richawood. La mayoría de personas quienes terminaban aquí, tan lejos de la
capital, eran mujeres con historia detrás. Algunas fueron abusadas por sus
esposos, otras echadas durante planes políticos y otras tenían circunstancias
que no podían decirle a nadie— Louis estaba aquí por la última.
Frente al monasterio estaba una joven
hermana tomando una pala, cavando en la nieve. Louis dudo si aterrizar a una
corta distancia y caminar a ella. No muchas personas podían usar magia de vuelo
y algunos se sorprenderían mucho por ello.
Luego de meditarlo unos momentos,
decidió era demasiado problema y solo aterrizó frente a ella. Puso una mano en
el báculo que estaba usando como silla, luego con calma tocó la tierra, pies de
primero. Mientras lo hacía, el polvo de nieve giró alrededor de él.
La hermana paleando la nieve dijo,
[Oh.] Luciendo no particularmente sorprendida. Cuando Louis se dio cuenta del
rostro de la chica, se dio cuenta por qué.
[Estaba pensando qué valiente hermana
era, para no estar sorprendida por la magia de vuelo, luego noté que eras tú.]
[Bueno, fue menos intimidante de la vez
que aterrizó a toda velocidad justo en el suelo.] Dijo la hermana, clavando la
pala verticalmente en la nieve.
Era la hija del Conde Bright, Casey
Grove.
✽✽✽✽✽
La abadesa, la hermana mayor, le ordenó
a Casey llevar a Louis a la recepción, luego se retiró a la capilla,
evidentemente sin querer tener algo que ver con él. Para las mujeres, viviendo
lejos del mundo mundano, cualquier intruso llegando a visitar— especialmente
hombres como Louis— generalmente era no deseados.
Casey no parecía ser la excepción y
luego de mostrarle la recepción, se puso a hacer sus cosas sin siquiera darle
té.
[¿Qué quiere de mí?] Preguntó cortante.
[Estoy bastante segura que te dije básicamente todo.]
[Nadie más de mi casa formó parte en el
plan de asesinato. Solo fui yo y mi padre.]
[Sé que al menos eso es lo que crees.]
Ese comentario hizo que Casey
retorciera sus labios. Louis sacó algo cubierto en un trapo, luego lo dejo en
la mesa y gentilmente lo desenvolvió. Dentro estaban fragmentos de gemas
rojas, grandes y pequeñas.
[¿Sabes qué son estos?] Le preguntó.
[Pedazos del Espiral de Fuego que usé,
¿cierto…?]
En lugar de darle un sí, Louis solo
sonrió antes de continuar. [Tu padre insiste que compró esto de un mercante
viajero. Pero creo que alguien del Reino de Landor se lo dio.]
[¿Está diciendo que personas de Landor
lo incitaron?]
[¿Sabes cuánto cuesta un Espiral de
Fuego? Perdona mi rudeza, pero no es algo que el Conde Bright— quien está lejos
de ser rico— pueda permitírselo.]
Había muchos otros métodos más baratos
para realizar un asesinato. ¿Había el conde escogido el Espiral de Fuego? Parecía
seguro asumir que alguien se lo había dado y lo animó a actuar.
Casey debió haber considerado esa
posibilidad, vagamente. Se modió el labio, su expresión es seria. Estaba
tratando desesperadamente de esconder lo perturbada que estaba, para no hacer
ningún cometario que pudiera hundir más a su papá.
Era encomendable. Louis la observó,
luego recogió uno de los restos rojos y lo levantó a la luz. [La gema usada en
este Espiral de Fuego es un rubí extremadamente puro. Hice que un experto la
revisara, y me dijeron que sin duda es algo minado de Glocken.]
[¿Glocken?]
[¿No sabes de ello? Es una mina en la
parte sureste del Imperio. No se producen mucho, pero extraen rubies de una
calidad ideal para usar en objetos mágicos.] Se detuvo. [Claro, el Imperio
exporta casi ninguno de lo que sacan de esa mina, así que es extremadamente
difícil comprar uno en el mercado.]
Louis puso el pedazo rojo en la mesa
con un click. El sonido resonó en el sereno convento.
Detrás de su monóculo, frunció sus
ojos, dejando su mirada en Casey. [El Espiral de Fuego que el Conde Bright te
dio fue hecho en el Imperio. ¿Sabes lo que eso significa?]
Casey de inmediato se palideció. Era
lista. Esas palabras habían sido todo lo que necesita para llegar a una
perturbadora posibilidad.
Si asumieran que alguien de Landor le
había dado al Conde Bright el Espiral de Fuego, entonces la siguiente pregunta
sería dónde esa persona había conseguido el Espiral de Feugo del Imperio. Eso
llevaría a una sola hipótesis.
[Es posible que el Reino de Landor y el
Imperio estén en secreta alianza.]
El reporte de un espía infiltrándose en
la competición de ajedrez y usar magia de manipulación corporal solo había
reforzado la preocupación de Louis. Cualquier magia que interfiriera
directamente con el cuerpo humano, tal como alterarlo, fortalecerlo, o curar
heridas, era prohibido en el Reino de Ridill debido al riesgo de un severo
envenenamiento de maná.
Había una sola nación en el mundo que
permitiría tal magia: el vecino del par de Ridill, el Imperio Schwargald.
El infiltrado había lanzado hechizos
que solo son usados por el Imperio. El Espiral de Fuego empleado en el anterior
intento de asesinato había sido hecho en el Imperio. Había, entonces, una gran
posibilidad que esos dos incidentes estuvieran enlazados.
Si la suposición de Louis era correcta,
Ridill podía terminar en una guerra con el Imperio y el Reino de Landor.
Casey también se sentía consciente de
eso. empuño sus manos en su regazo, miró abajo, y dijo. [Personalmente nunca he
visto a alguien que parezca ser del Imperio entrar o dejar mi casa. Los únicos
que van y vienen eran nobles Landorianos que ni sabía sus nombres.]
[¿Nunca fuiste testigo que tu padre
envió cartas al Imperio?]
[No.]
[Ya veo.]
Louis habría estado feliz de conseguir
el testimonio fortaleciendo la conexión imperial, pero parecía que las cosas no
serían fáciles.
Si el Imperio y Landor estaban
conectados, era claro que el Imperio, con su incomparable poder nacional, sería
la fuerza dominante. Era posible que los nobles pobres Landorianos ni fueran conscientes
de sus conexiones con el Imperio. Había muchas posibilidades que considerar,
pero parecía que no podían permitirse bajar su guardia.
[No parece que tengas más información
para mí. Y, viendo como no me has ofrecido té, debo irme de inmediato.]
Mientras Louis se levantaba de su
silla, Casey lo detuvo.
[Espera.]
Le lanzó una mirada desinteresada. Estaba
ocupado y odiaba perder tiempo. Especialmente que la chica no tenía nada que
ofrecerle.
[¿Le va bien a Monica?]
Y sin sorprenderse, sacó un tema que
Louis le importaba poco. [Qué inútil. Debiste haber peguntado mejor acerca del
clima. Al parecer, ella lucho contra otro asesino hace poco, pero le va bien.]
Casey inhaló. [Para ser honesta, no
puedo creerlo.] Dijo. [Monica, uno de los Siete Sabios… Se veía como una chica
normal.]
[¿Una chica normal? ¿La Bruja
Silenciosa?]
Louis no pudo evitar reír. Incluso
luego de ver Monica usar magia sin recitar, Casey no la entendía. Se sentó otra
vez y le ofreció una malévola sonrisa— tanto hermosa como cruel.
[¿Oíste del incidente de hace seis
meses que involucra a los Caballeros Dragón de Worgan?] Él preguntó.
[Sí. Sucedió en las Montañas Worgan en
Kerbeck y la Bruja Silenciosa— bueno, Monica los acabó, ¿cierto?]
Kerbeck estaba cerca de la tierra de
Casey, así que la situación debió haberle afectado igual. Los dragones negros
metían desesperación en los corazones de las personas. Las llamas oscuras que
escupían eran llamas de anatema, capaces de quemar incluso las barreras
defensivas más poderosas. Matar a uno ni siquiera habría sido fácil para Louis,
quien era hábil matando dragones.
[Bueno, yo soy quien tuvo que arrastrar
para solventar el asunto.] Explicó. [Estaba llorando y gritando de lo asustaba
que estaba, soltando mocos por todas partes.]
Casey lo miró, horrorizada a la
confesión de su crueldad. [Es normal.] Dijo. [Cualquiera estaría aterrorizada
de un dragón negro.]
[Eso crees, ¿verdad? Sí, incluso yo
tenía algo de miedo a la propuesta. Pero ¿a qué crees que Monica Everett le
tenía miedo de verdad?]
Louis bajo la mirada, recordando el día
que llevo a Monica a asesinar al dragón— y las palabras que le había dicho con
sollozos y susurros.
[“Tengo miedo de los Caballeros Dragón.
No quiero estar cerca de tantas personas que no conozco,” dijo… Esa chica no le
tenía miedo al dragón negro ni en lo más mínimo. No, de lo que ella— uno de los
Siete Sabio— temía era los Caballeros Dragón que había llegado para esa tarea.
Le asustaron más las personas.]
✽✽✽✽✽
Al reunirse con los Caballeros Dragón
enviados para cazar al Dragón Negro de Worgan, Monica parecía que estaba por
vomitar. De hecho, al parecer, varias veces, lo hizo antes.
Había estado peor que pálida— se veía
como un fantasma. Sus ojos redondos ahora estaban hundidos, frenéticamente
mirando de un lado a otro, aunque estaban escondidos bajo la capucha sobre su
rostro. Siempre que veía a una persona, un chillido agudo le saldría de la
garganta y empezaría a vagar en búsqueda de algo donde esconderse.
Siempre les había tenido miedo a las
personas, pero aparentemente era mucho peor cuando se trataba de hombres altos
con voces gruesas— el tipo exacto de compostura de los Caballeros Dragón. Probablemente
nunca había tenido tanto miedo así en su vida.
Al final, mientras esperaban para
comenzar la misión, se acurrucó detrás de un árbol y empezó a murmurar números.
Louis en privado se preocupo que
pudiera desmayarse cuando tuvo que asistir al consejo de guerra. Por suerte, se
quedó quieta— como un objeto inanimado. Era el trabajo excelente para Monica y
mucho mejor que temblar y desfallecer.
Louis había ido a hablar con ella luego
que la reunión terminara. [Mi compañera Sabio, respecto al consejo…]
A Monica no le importaba Louis, pero él
era la única persona que conocía, así que al menos podía tener una conversación
con él. Entendió eso y compartió la información con ella como su deber
personal.
[He hecho una lista de los Caballeros
Dragón que te acompañarán en las Montañas Worgan. Me gustaría que lo memorices,
y—]
[Yo no… lo necesito.] Monica dijo,
mirando la lista que estaba sosteniendo con una mirada vacía y tranquila en su
rostro.
Más bien le irritaba su monotonía,
Louis le dio una amarga sonrisa, tratando de calmar su ansiedad. [¿Oh? ¿Ya la
has memorizado a pesar de todo el relajo?]
[Sí… Eso… fue fácil.]
Louis nunca olvidaría la mirada en el
rostro de Monica mientras hablaba. Era como si tratara de sonreír, pero
fracasó, poniendo una horrible y retorcida sonrisa. Sus mejillas estaban
retraídas del miedo— algo en sus juveniles ojos estaba en trance.
[Es fácil de recordar a las personas si
los ves como números. Y ellos, um, dan menos miedo…]
Louis se quedó sin palabras.
Monica ni siquiera veía a personas
ahora. Solo estaba viendo números. ¿También lo veía como un número?
[Por favor, dale un mensaje a ocho,
nueve, uno, ocho, siete, dos, siete, uno, cinco, ocho… o, um, al comandante.] No
podía creer que llamara al líder de los Caballeros Dragón por una serie de
números antes de declarar. [Entraré a las Montañas Worgan sola. No… necesito
ninguna ayuda.]
[¿Perdón?]
[Se acabará… rápidamente.]
Fiel a su palabra, la Bruja Silenciosa
Monica Everett entró a las Montañanas Worgan sola y mató al dragón negro. Incluso
derribo a cada uno de los pterodragones juntándose alrededor de su anterior
líder, terminando la operación en cuestión de segundos.
✽✽✽✽✽
[Reducir a las personas a números hace
que no le dé miedo. ¿Había oído tal absurda idea?]
Mientras Louis contaba su historia,
sonriendo sarcásticamente, Casey frunció sus labios y se cayó. La miró con
lástima.
[La chica les teme a las personas desde
el fondo de su corazón.] Dijo. [Eso le da la habilidad de ser tan despiadada
como se requiera. Ella es una bruja más que retorcida e insensible a la que le
das crédito.]
Y era por eso que la había escogido
como su co-conspiradora para proteger al segundo príncipe.
[Harías bien no esperar cualquier
emoción o sentimiento de ella.] Concluyó con un estornudo.
Casey se paró violentamente. Su silla
cayó al suelo detrás de ella. Luego salió del cuarto antes de rápidamente
regresar con una taza de té y un pequeño objeto envuelto en sus manos.
Bajo la taza de té frente a Louis,
luego le lanzó el papel envolviéndolo. [No estaba segura si darle esto o no,
pero luego de escuchar todo esto, me hice a la idea. Dele esto a Monica. No
necesita decirle que es de mí.]
Luego de pedir revisarlo, Louis
desenvolvió el papel levemente. Luego sus ojos se abrieron. Casey
lo miró con fiereza. Debió
haber sido incapaz de suprimir su ira a las palabras de Louis.
Sería mucho más fácil si solo odiara a
la Bruja Silenciosa. Pero la chica era tonta y de corazón de pollo.
Louis suspiró, luego metió el objeto en
su bolsillo. Al final, tomó un elegante sorbo de té de la taza y dijo. [Supongo
que puedo hacerte un pequeño favor en cambio del té. No tendrías algo de azúcar
o mermelada, ¿o sí?]
Afterword
Gracias por comprar los Secretos de la
Bruja Silenciosa Volumen 3.
Algo que he estado pensando desde que
trabaje el volumen 1 de la versión impresa es que quiero que Monica tome algún
nuevo desafió que no estuviera incluido en la versión publicada en la web.
Llego a luz aquí en el Volumen 3.
Hubo un poco de temores y gritos de
Monica esta vez, pero espero que continúen observando su crecimiento.
Para Nanna Fujimi, gracias una vez más
por todas las maravillosas ilustraciones. Como siempre, fueron elaboradas y
hermosas, y dieron en el clavo y me dejaron sin aliento. Realmente trasmiten la
atmósfera del mundo en la historia, y por eso, estoy agradecida.
A Tobi Tana, gracias por siempre hacer
un gran trabajo en la adaptación manga. Todas las expresiones de tus personajes
y poses son perfectas. No puedo estar más feliz.
Y de último pero no menos importante,
sinceramente quiero agradecerles a todos quienes compraron este libro.
El festival escolar finalmente llegará
en el Volumen 4. Por favor, aguarden por las batallas que Monica enfrentará.
Matsuri sora.
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