Capítulo 1
Escándalo en
Wallwood
[Hey, holis.]
Una chica estaba temblando en un rincón
de un cuarto oscuro. Sus padres, quienes se suponían estar allí, habían huido
hace mucho, dejándola sola.
No solo sus padres.
Los vecinos, los residentes cercanos
también. Casi habían muerto por su causa.
Es por eso que la chica estaba
temblando. Preguntándose qué salió mal. Si había hecho algo mal. Pero no pudo
encontrar la respuesta.
El hecho fue que, la chica no podía
dejar ese cuarto pequeño, solo muriéndose de miedo allí. Si se le dejaba sola,
probablemente habría muerto hasta la muerte.
Es cuando un joven apareció ante ella. Usando
un sombrero negro y un abrigo andrajoso.
[¡N-No se acerque, por favor!]
La chica gritó con toda fuerza. No por
miedo al chico. Sino miedo que el supuesto poder que poseía podría terminar
lastimándolo.
[¿Hmm? Oh, siento aparecer así de la
nada. Debo lucir bastante sospechoso, pero prometo que no soy peligroso.]
Haciendo lo que pidió, el chico se
detuvo y le dio una sonrisa casual. Como si tratara de apaciguar a la chica.
[¿No está… afectado…? ¿Por estar cerca
de mí?]
[Nop, no me lo parece. Es por eso que
vine a ayudarte.]
Todos alrededor de la chica se habían
vuelto incapaces de estar cerca de ella. Un día, de pronto, estaba sola. Abandonada
en una cueva oscura sin luz brillando en el lugar. Marchitándose como una flor
en la profundidad.
Pero el chico se veía tan casual como
para ir a una caminata, le extendió la mano.
[No sé lo que quieras. Pero al menos,
creo que puedo ayudarte para que ya no tengas que acurrucarte en este rincón.]
✽✽✽✽✽
Shizuku – Teardrop.
Siempre usa una capucha, solo usa
pantalones masculinos o faldas, junto con medias o pantis, constantemente con
guantes puestos, nunca exponiendo algo de piel. Lleva un estuche de violín
colgando de su hombro.
El cabello blanco que se asomaba por
debajo de su capucho llama la atención. Sus ojos ámbar usualmente están medio
tapados, pero solo le añaden su encanto.
Recién cumpliendo dieciséis este año,
era más bien corta de estatura con un desafortunado cuerpo poco desarrollado,
pero eso es parte de sus entrañables cualidades.
El lugar de reunión es la fuente de la
plaza en el centro del distrito residencial de Balldlum. El clima es bueno,
pero siendo un día de semana, solo hay unas cuantas familias con niños o
parejas disfrutando el escenario, mientras en los caminos, sale humo oscuro de
los vehículos de los ricos y los carruajes tirados por caballos habían empezado
a moverse.
Shizuku emergió desde atrás de la
sombra de un carruaje pasando. Cruzó el camino, caminando a donde Norman está
parado frente a la fuente.
Una problemática chica, poco apta para
tal parque de entorno tranquilo, Norman pensó.
[Un buen día, ¿al menos digno para la
capucha, quizás?]
[¿Fue un sarcástico comentario por la
capucha?]
Su pequeño cuerpo levemente se reducía
mientras caminaba, combinado con su falta de piel expuesta, daba la impresión
de estar desterrada del mundo, incapaz de encajar. Como el capullo de una flor
que se rehúsa a florecer y disfruta de la luz, destinada a marchitarse en la
oscuridad si se le deja sola.
Una chica frágil que parece destinada a
solo desaparecer.
[Hey, Shizuku. Vienes tarde. Pero no te
preocupes. Acabo de llegar.]
[¿Qué se supone que significa, Norman?]
Su voz fue clara.
Pero al examinarla era un tono
levemente aburrido y disgustado. Inclinando su cabeza, claramente no la
reacción que esperaba, su cabello negro atado desde atrás de su nuca se meció.
[Ah, es extraño. ¿No dije la misma cosa
la última vez que nos reunimos, no importando lo mucho que te hiciera esperar?]
[Fue la vez que llegaste antes de la
hora de reunión. Si digo eso luego que la otra persona venga tarde, ¿no hace
llegar tarde también?]
[Oh, tienes razón.]
[En serio…]
Desde abajo de su capucha, Shizuku
soltó un exasperado suspiro con un tinte de diversión y una sonrisa malévola.
[Bueno, supongo que no se puede evitar.
Perdón por llegar tarde. Pero ¿qué onda con reunirse en un lugar como este?]
[No creo que sea tan mal. Parece que es
un lugar de reunión normal.]
[¿Es lo que crees? ¿Has tenido una
quedada aquí antes?]
[No puedo decir que sí. Difícilmente he
tenido asuntos que atender por estos lares.]
[Ya somos dos, es por eso que me perdí
un poco.]
[Pero al menos yo sé que se supone que
este es un famoso lugar de reunión.]
[Algo que tu sabrías, pero yo no.]
[Claro…]
Shizuku – Teardrop.
Sorprendentemente, en realidad es una
hikkikomori, una rarita.
A los dieciséis años, las hijas de
comerciantes o nobleza normalmente asistirían a escuelas para convertirse en
futuras esposas, mientras aquellas de familias más pobres trabajarían o ya
estarían casadas.
Aunque, esta peculiar y lamentable
chica no asiste a la escuela o trabaja, en cambio, se confina en sus aposentos
y pasa el tiempo tocando su violín por hobby.
No es que dé esa vibra. Norman se bajó
de hombros.
[¿Nos vamos?]
Empezó a caminar, y Shizuku en silencio
se paró a su par. Manteniendo una distancia de cerca del largo de un puño entre
ellos.
[¿Y?]
Una perforante mirada fría le llego.
Norman respondió al sacar un archivo de su abrigo y se los entregó.
[…]
Shizuku lo aceptó sin más decir. Dentro
había unos documentos y fotografías. La primera cosa que vio fue el retrato de
una mujer sonriente que parecía ser una noble.
[¿Quién es esta persona?]
[Mary Wallwood. La presidenta de una
compañía de envíos. Una brillante CEO que con éxito tomó la compañía de su
difunto esposo hace cinco años.]
[¿Qué edad tiene?]
[Treinta y cinco.]
[Te refieres a la edad del muerto,
¿cierto?]
En un movimiento despreocupado y desinteresado,
hojeó el archivo. Había una foto del cadaver de Mary Mallwood. Aunque
representaba una impresionante forma de morir, cerró el archivo sin cambiar de
expresión.
[Para haber logrado manejar una
compañía de envíos a esa edad, debió haber sido bastante capaz.]
[Bueno, estuvo rodeada por un muro
absurdamente alto.]
Norman miró al cielo y Shizuku le
siguió.
La ciudad amurallada de Balldlum le
hacía justicia al nombre, completamente circulada por enormes muros. Caminar de
un extremo a otro a un buen paso fácilmente te tomaría un día entero.
La cantidad de tiempo y esfuerzo que
debió tomar construir tal masivos muros circulantes era inimaginable.
Él había estado viviendo en esta ciudad
por cerca de medio año ahora, pero no tenía interés en su historia, nunca lo
había investigado.
Solo una cosa.
[Esta ciudad no tiene viento.]
El viento entraría soplando desde por
cualquier lugar, es lo que pensarías. Había pequeñas brizas en el flujo del
aire, pero nada que realmente podrías llamar viento. Como si la ciudad hubiera
sido apartada del resto del mundo.
[Para alguien nacido y criado en esta
ciudad, es perfectamente normal.]
Shizuku se bajó de hombros.
[Estar en tal remota locación, no podemos
dejar la ciudad con facilidad. Y básicamente todas nuestras necesidades vitales
están dentro, no hay una real necesidad de viento.]
[Pero aún hay cosas de las que
carecemos que tienen que venir del exterior. Allí es donde las compañías de
envíos juegan un papel crucial para esta ciudad.]
[Hmm. Como una recluida, no puede
importarme menos esa cosa.]
[De una manera, es precisamente porque
eres una recluida social que disfrutas esas conveniencias…]
[Más importante…]
[¿Reunirnos después de tanto tiempo y
ya estás hablando de negocios? ¿Oscuros negocios?]
[Es solo trabajo, sí.]
[Trabajo ilegal.]
[Para nada… Ah, digo, es la trama de
una novela de misterio.]
El comentario siguiente fue dirigido a
un hombre pasando. Un joven en un frac de apariencia lujosa y un sombrero,
probablemente un noble. Se paró al escuchar las palabras “negocios ilegales” de
los labios de la chica. Norman lo recibió con una sonrisa tranquila.
[Ah… Ya veo. ¿Eso hace a esta señorita
tu asistente?]
El refinado hombre les dio una leve
reverencia antes de continuar su camino.
[¿Qué fue eso de que soy una
asistente…?]
Shizuku, habiendo incrementado la distancia
entre ellos, la cerró otra vez mientras preguntaba.
[¿No lo sabías? Hubo una popular serie
de novelas de misterio hace unos años que fue toda una sensación en la capital
y pego un apogeo aquí en Balldlum el año pasado.]
[¿A quién cuentas para decir que lo
están leyendo?]
[Supongo que es más adecuado decir que
todo mundo lo lee, a excepción de tú y yo.]
[No lee novelas con muchas palabras que
solo me den dolores de cabeza.]
Bueno, ciertamente no es una línea que
esperarías oír de una belleza melancólica como ella.
[¿Y?]
[Es acerca de este brillante detective
que resuelve crímenes con la ayuda de su asistente que se ve arrastrado en el
proceso.]
[Hmm… pfft…]
Bajando la mirada, soltó una retorcida
sonrisa impropia para su edad.
[En ese caso, ¿no serías el asistente,
Norman?]
[Buen punto…]
[Pfft… Kukuku…]
[Sabes, lo que me impacto acerca de la
novela es cómo el excéntrico ayudante genio del detective se quejaba, pero le
valía y le seguía.]
[Kukuku… Fufufu… ¡Tal como pensé, tan
típico de ti, Norman!]
Sus agitados hombros cada vez se hacían
más pronunciados. Aunque había algo insatisfactorio con ello.
[Whew. Mis disculpas, eso fue descortés
de mí. Norman, no estás para quejarte.]
[¿Es así…? ¿Segura de eso…?]
[Sí. Incluso si sí, simplemente no lo
escucharía.]
[Tú…]
[Kukuku…]
Sonriendo, su agitante cuerpo se toco
levemente contra el suyo.
[¿Nos vamos, asistente? Los casos de
asesinato realmente no son tan intrigantes o valen la pena de mencionar.]
[Un brillante detective no diría tales
cosas.]
✽✽✽✽✽
Luego de treinta minutos de caminata,
llegaron a la opulenta mansión Wallwood de dos niveles.
La escena del crimen, el cuarto privado
de la señora de la casa Mary, estaba bastante enchulado también.
En el centro del cuarto estaba un
escritorio de trabajo y los muro estaban alineados con unos estantes
pulcramente ordenados y archiveros con más carpetas y archivos que libros.
Había dos ventanas, tan grandes que una persona podría pasar, dejando que pase
buena luz solar.
Cerca del techo, había un solo
respiradero pequeño. La alfombra estaba tan afelpada que sentías que podías
hundirte. Se veía como un buen cuarto.
El problema era— el escritorio estaba
partido claramente en dos con manchas de sangre encima.
Norman sacó un archive y lo comparó con
las fotos de la Mary muerta en su ropa de diario.
En las fotos, Mary estaba tendida entre
las partes del escritorio partido. Más precisamente, su pecho estaba aplastado—
los huesos probablemente perforaron la carne, órganos rotos.
Incluso si alguien por la fuerza había
aplastado un masivo martillo de acero en ella mientras estaba sentada en el
escritorio, no habría resultado así.
La sólida base del escritorio estaba
destruida.
[Ya veo.]
[¿Qué crees, Hamish?]
La voz dirigiéndose a él no le
pertenecía a Shizuku. Era un hombre delgado y alto con un abrigo verde musgo
desgastado e igualmente traje negro. Su cabello corto rapado priorizaba el poco
mantenimiento sobre la apariencia. Si rostro era normal, pero la expresión
agotada y círculos oscuros bajo sus ojos hacían improbable que le guste a las
mujeres.
Harrison Leonard.
Un detective de la Policía Balldlum y
un viejo conocido de Norman hasta cierto punto. Siempre que Norman se reunía
con él, siempre se veía cansado y molesto, a lo cual Norman no podía evitar
preocuparse.
[Bueno…]
Se bajó de hombros a la pregunta.
[No tienes que decir nada.]
[No estoy esperando tus deducciones ni
nada.]
Su tono exasperado y desdeñoso era
evidente.
[Me pregunto si entiendes la
situación.]
[Ah, si es a lo que te refieres,
entonces le entiendo. El cuerpo, el escritorio roto y…]
En un rincón del cuarto estaba Shizuku,
acurrucada en silencio y más allá estaba la única entrada, la cual tenía su
puerta destruida con una sola apertura.
[La puerta está rota. ¿Qué hay de las
ventanas?]
[Está confirmado que estaban cerradas
al momento del incidente.]
[Ya veo. La otra forma de entrar
parecer ser esa pequeña apertura, tan pequeña nada más que una rata.]
Entonces, Norman asintió.
[Un asesinato a cuarto cerrado, podrías
decir. Y obviamente una muerte poco natural. El culpable no ha sido encontrado,
ni el método.]
[Es por eso que los llame a los dos.]
[Me lo imaginé.]
Harrison asintió en una aburrida
expresión, como si renuentemente pidiera su ayuda ya que no tenía de otra. No
es que fuera un incompetente, ni que estuviera ignorando la autoridad policial
o leyes al entregar civiles los archivos privados de un caso de asesinato y
dejarlos investigar libremente.
Ese era el trabajo de Norman y Shizuku.
Incidentes que desafiaban el
razonamiento normal. Escenas de crimines y métodos que contradecían la lógica. Víctimas
y cuerpos inexplicables. Las cosas que deberían ser imposible con magia o
milagros.
Y que— aun así suceden.
[Casos como este son tu campo, ¿verdad…
detectives?]
[No me gusta tanto ese título, para ser
honesto. Nosotros los “Investigadores Cartesius” a menudo nos llaman así en las
escenas de crímenes.]
[Son de una organización no oficial.
Para los policías como yo que no son sus respaldos, solo son civiles
entrometiéndose en escenas de crímenes y haciendo lo que les plazca. Es la
forma más fácil de decirlo.]
[Bueno, no puedo rechazar eso.]
[Entonces haz tu trabajo. Hablaré con
el personal y los otros relacionados con el caso. Tienen sospechas de quiénes
realmente son ustedes dos.]
[En ese caso, llámanos grandes
detectives.]
[No es divertido.]
Encogiéndose de hombros, Harrison dejo
el cuarto de manera usual.
[Se suponía que era una broma
sarcástica…]
[Acepta la realidad que tus bromas
sarcásticas no son divertidas, Norman.]
Y allí estaba Shizuku con su mordaz
comentario, finalmente hablando. Observando a Harrison irse por la entrada,
murmuró.
[Tan desmotivado como siempre. Aunque
no tanto como tú, Norman.]
[No está desmotivado. Conoce su lugar.
Su trabajo probablemente es explicarle cosas a la policía y equipos
involucrados, también arreglar las jurisdicciones cuando nos llama.]
[Hah.]
Una desdeñosa y vaga respuesta, como si
no le importara.
Ella era la desinteresada.
[¿Empezamos?]
[Sí, empecemos.]
Shizuku mordió la punta de su guante
blanco, bajó su mano. Manteniendo su guante en la boca, quitó el izquierdo
también, luego extendió su mano a Norman.
Norman gentilmente tomó la pequeña mano
de Shizuku con la suya. Delgada y suave— se preocupó si podía romperla si
apretaba con fuerza.
Se acercaron al escritorio destruido y
con su mano libre, Norman la toco. Tomando un profundo respiro, Shizuku murmuró
levemente
“Eco Prolongado – Lágrimas de las
Flores – Visión”
En ese instante, el mundo cambio para
Norman y Shizuku.
✽✽✽✽✽
Norman y Shizuku estaban escuchando
sonidos.
Algo resonando con algo más, esos
sonidos formaban visiones.
El estudio. La puerta y ventanas
cerradas. El escritorio roto.
Mary Wallwood en su vestido de noche,
recostada contra el escrito enfrente.
Encogiéndose, su cuerpo temblando, expresión
congelada. Terror, confusion, impression— rechazo en sus ojos.
Ella gritó algo.
Al momento siguiente, Mary fue
aplastada. Su pecho destruido, el duro escritorio partido en dos limpiamente. Una
escena ridícula. Algo que ningún humano podría hacer. Si pudieran, entonces
serían un monstruo.
✽✽✽✽✽
[¡¿—?!]
Con un jadeo como si tuviera una
convulsión, Shizuku se quedo sin aliento mientras el mundo volvía a cambiar.
[Hufff…hufff…]
Por un breve momento, espero a que se
calmara, su cabeza en sus manos. poniendo un brazo alrededor de sus vibrantes
hombros para apoyarla.
En este mundo, no hay tal cosa como la
magia o milagros. Solo la realidad, razonamiento, simples humanos y a los que
les llaman “Ilegalidades”— el “algo” más.
Acechando, cambiando, excepciones,
retorcidas anomalidades. Hacer lo que los humanos no pueden, cosas que se
parecen, pero no son de humanos.
En el caso de Shizuku, lo llama “Aúllo
– Eco Prolongado” y “Visión” es una aplicación de esa habilidad.
Leer los pensamientos residuales o
sensaciones dejadas en los objetos que tocaba, percibiéndolos como visiones.
Pensé que estaba viendo pensamientos
residuales prologados, pero los escucha, es diferente.
Su habilidad de “Visión” ocasionalmente
podía activarse contra su voluntad, rara vez. A veces, ve visiones del futuro
con ella.
Así que lo que atestigua no son simples
pensamientos residuales persistentes. Algunas veces podía leer visiones
también, otras veces las ve inadvertidamente por el contacto visual.
Es por eso que restringe su exposición—
los guantes son una obligación para evitar visiones accidentales y mantener su
distancia y conversación mínima es su forma de evitar el exceso de contacto.
Las visiones que ve a través del toque.
El eco del pasado o futuro. Algo que desafía las leyes de este mundo.
Por ello, se llamaban “Ilegalidades.”
Shizuku Teardrop, el “Eco Aullante.”
Y sus visiones pueden ser compartidas
con otros con el simple toque.
Nunca la había visto compartir una
visión con alguien más que yo, pero ella es una “Ilegalidad” y mi trabajo es
investigar incidentes y accidentes que deberían ser imposibles para los humanos
normales— junto con quien pueda percibir las “Ilegalidades.”
[¿Estás bien ahora? ¿Shizuku?]
[Sí, bien. Pero…]
Shizuku exhaló, agitando su cabello plateado.
Su inusual habilidad a menudo la lleva a
ser llamada a inexplicables casos de asesinatos. Porque una vez revisa la
visión, el culpable de inmediato se hace claro. Algunas veces los asesinatos
imposibles son simplemente el resultado del perpetrador llegando a increíbles
extremos.
Pero esta vez…
[No pudimos ver al culpable, ¿verdad?]
[No, claro que no.]
De hecho, la visión no revelaba al
culpable.
Y “Visones” no puede percibir a otras
“Ilegalidades.”
[Lo que significa que el problema está
determinando qué tipo de “Ilegalidad” está involucrada.]
Shizuku no respondió a mi cometario de
inmediato. En cambio, sacó un dulce de su bolsillo. Con cuidado lo desenvolvió
con su mano con Guantes, era un dulce de chocolate. Demostrando su falta de
interés en el caso.
[Descubrir eso es tu trabajo, sabes.]
[Y aquí yo esperando que actuarías como
la gran detective.]
El problema es, cómo hacer que esta
“gran detective” completamente desmotivada se involucre— porque si se aplica,
este caso sería fácil de resolver.
✽✽✽✽✽
Dejando de lado si Shizuku Teardrop es
la gran detective o el asistente por ahora. Realísticamente, el trabajo duro de
investigar recae en mí, así que tengo que hacerlo.
Sabemos que involucra a una
“Ilegalidad,” pero es todo. Aunque, ya que se me asigno lidiar con los casos de
las “Ilegalidades,” necesito encontrar al culpable.
[De los sospechosos potenciales… más
bien, había cinco personas presentes en el lugar alrededor de la hora estimada
del asesinato.]
Nos movimos de la escena del asesinato
a una sala del mismo tamaño que la mansión.
Costosos sofás con una mesa entre
ellos.
Norman y Harrison se sentaron frente a
frente, mientras Shizuku se sentó a la par de Norman, manteniendo una leve
distancia mientras abrazaba sus rodillas.
[¿Cinco personas?]
[Sí. Los sirvientes y un invitado que
se dio estar pasando la noche.]
[Esta propiedad es bastante grande, así
que, ¿cinco es mucho o poco? ¿Hay algún sospechoso del exterior?]
[Hay y también están investigando ese
ángulo. Pero este lugar tiene una seguridad bastante fuerte. Como regla, el
portón y todas las puertas se cierran al anochecer.]
[Ya veo. Una seguridad consciente.]
[Luego que el difundo esposo fuera
asesinado por ladrones y Mary heredara la propiedad, implemento esas medidas.
También despidió a cualquier sirviente del que no podía confiar por completo.]
[Entiendo.]
[…]
Sentí que Shizuku hizo una mueca debajo
de su capucha. Probablemente pensando en algo como, “Y aun así termino
asesinada,” con su típica indiferencia.
Norman pensó por un momento, pero sabía
que Harrison se enojaría si decía tal cosa.
[Al momento del incidente, había cinco
personas en la mansión.] El fatigado detective repitió.
El “mayordomo,” el “aprendiz del
mayordomo,” un “lacayo,” la “ama de llaves,” el “doctor,” esas cinco personas. Ninguno
tenía una coartada para las 11 PM, hora de la muerte.
[¿Ninguno?]
[La “ama de llaves” y el “doctor”
estaban en sus respectivos cuartos, no dormidos ni listos para hacerlo. El
“mayordomo” estaba en su cuarto privado, preparándose para el siguiente día. El
“aprendiz del mayordomo” estaba limpiando el calentador en el sótano. El
“lacayo” estaba organizando libros en la biblioteca. Sin embargo, sus cuartos
estaban algo separados, así que no parecían haberse visto.]
[Ya veo. ¿Cómo lo descubriste?]
[El sonido.]
[¿Perdón? Ah, no, tienes razón… Claro.]
[El “mayordomo” auxilió primero,
seguido brevemente por el “lacayo.” Luego los otros se reunieron.]
[Así que el cuarto estaba cerrado y no
hubo respuesta cuando se le llamo. Tuvieron que abrir a la fuerza y Mrs Mary ya
estaba muerta dentro, ¿cierto?]
[Correcto.]
[Qué impresionante…]
[…]
Sintió que escucho una voz diciendo que
debería pensarlo con más cuidado. Cuando hiró su mirada, fue evitada con un
“hmph.”
[¿Ah…? ¿Por qué me estás mirando?]
Incluso si este fatigado detective
hacía lo mismo, solo sería raro, aunque no lo decía en ofensa.
No, debe ser una buena persona.
[Uh, entonces Detective, puedo… no,
¿podría hablar con los sospechosos candidatos?]
[Ah, ya he hablado con ellos.]
[Siempre estoy en deuda contigo.]
[Es mi trabajo.] Murmuró con un
insatisfecho suspiro mientras dejaba el salón.
A Norman le gustaba y confiaba en la
actitud de Harrison.
Cualquiera que fuera tan apasionado con
algo tan incomprensible debe ser una “Ilegalidad” hasta un cierto punto.
[Ah, por fin.]
Y tan pronto Harrison se fue, Shizuku
habló.
[Norman.]
[¿Qué pasa?]
[Tengo hambre. Quiero un shawarma de la
Calle Downey.]
[Vamos a comer luego de escucharlos.]
Shizuku se bajó de hombros por la
respuesta de Norman.
[¿El interrogatorio es tan importante?]
[Claro que es importante.]
Es su trabajo, después de todo. Personalmente,
no podía importarle menos.
✽✽✽✽✽
[Puede no gustarme trabajar, pero no
puedo negar la conveniencia de poder entrar a las tiendas casualmente.]
Shizuku murmuró animadamente mientras
usaba los palillos para tomar un roll de sándwich extranjero— shawarma— hecho
de carne horneada y vegetales envueltos en delgado pan.
[“Cartesius” nos da de comer, pero
tenemos restricciones para salir.]
[Bueno, tenemos restringido salir, pero
no prohibido, ¿cierto?]
[En serio, Norman, ¿qué me estás
tratando de decir?]
[¿No sería eso lo que quieres decir?]
Bajándose de hombros, Norman tomó un
mordisco de su shawarma. Tenía la forma de un pan de media luna lleno con carne
y vegetales, hecho para ser comido a mano como comida rápida. La salsa picante
te abría el apetito— era de los favoritos de Norman.
Cerca de una hora de caminata desde la
mansión Wallwood, habían visitado un comedor en la Calle Downey.
Era un almuerzo tardío. Ninguno de
ellos había perdido el apetito luego de la escena de asesinato.
[Hee, ¿y qué me quieres decir?]
Shizuku se comió todo el roll shawarma,
fue envuelto en papel y comido a mano, usando palillos en pequeñas mordidas,
fingiendo un tono burlón.
[No quieres salir sin mí, ¿verdad?]
[Hmm, para nada.]
[Mis disculpas.]
[No se puede evitar.]
Ella sonrió levemente.
El comedor tenía unos cuantos asientos
y cuatro mesas, pero había dos sentados hasta el rincón, una cabina semiprivada
fuera de la vista del mostrador y el exterior.
Fuera de la vista, la expresión de
Shizuki cambió considerablemente.
[Bueno, en serio, realmente no necesito
salir por más dulces y necesidades diarias, así que no es problema.]
[¿Eso crees?]
[Sí. Realmente no quiero nada más que
eso.]
Dijo casualmente, sin quitarse los guantes
de cuero mientras comía.
Aparte de Shizuku, Norman nunca había
visto a alguien en esta ciudad usar utensilios para comer extranjeros, pero los
necesitaba. No podía quitarse los guantes y comer con sus manos sería
antihigiénico, así que usaba los palillos.
[¿Quieres…?]
[Oh. Fufu, ¿tratando de mantenerme de
buen humor?]
Cuando ofreció algunas de sus chips
tomándolas con sus dedos, alegremente las comió. Observando su pequeña boca
masticar las chips mordida tras mordida, dijo.
[Aunque acerca del caso. De lo que me
enteré, ninguno de los cinco sospechosos tenía una mala relación con Mrs Mary.
De hecho, era buena. Hablando normalmente, no tenían razón para matarla.]
[¿Qué es “normal”?]
[Buena pregunta.]
Al menos, el culpable estaba fuera de
lo normal— lejos del sentido común. Eso era lo que era un caso de “Ilegalidad.”
[Sorber.]
[Incluso estás lamiendo mis dedos, pero
¿saben bien?]
[¿La sal en las chips de papas saben
mejor que las mismas papas?]
[No puedo concordar con eso.]
[Que cosa más escandalosa dices.]
[Aunque las chips son amarillo dorado.]
[No lo mejor.]
Duro.
[Pero no puedes ser un tibio con los
casos, ¿verdad? Como sea, no tú, Norman.]
[Bueno, es cierto. No me importa el
caso, pero tengo que hacer mi trabajo. ¿Qué cree el gran detective?]
[Bueno…]
Le dio un mordisco a su roll de
shawarma cortado, pensó por un momento, lo trago y dijo.
[Murió por una negligencia bastante
sexy, ¿verdad?]
[¿Eso es en lo que te concentraste?]
[Sí. Bueno, ¿qué piensas en ese tipo de
cosas?]
Consideró en serio sus palabras.
[Nada mal, supongo… Pero ¿no es un poco
diferente para ti?]
[Si estás escogiendo tus palabras con
cuidado porque crees que tengo un complejo con mi pecho, estaré enfadada.]
[Me alegra que uses ropa que te sienta
bien.]
[Nfu… Esa fue una buena línea.]
[¿Te sientes motivada ahora?]
[Hmm, puede que sí.]
Se bajó de hombros y levantó su dedo
índice, aun enguantado.
[Si tuviera que decirlo, lo que me
preocupa es que el culpable tenía una relación íntima con ella lo suficiente
para recibirlo en ese negligee.]
[Ah… ya veo, ¿supongo?]
Norman incline su cabeza, luego
consideró la posición de los cinco sospechosos.
[Bueno, no, cuatro de los cinco eran
sirvientes, así que no sería extraño que la vieran en ropa para dormir. Y el
otro era un doctor, así que tampoco es raro.]
[Deberías pensar más en los
sentimientos de una mujer.]
Shizuki sonrió amargamente mientras llevaba
las chips restantes a su boca.
[Es importante. Una mujer solo muestra
su lado intimo a alguien especial.]
[¿Así es eso?]
[Sí. Al menos, así es cómo yo soy.]
Era una interesante perspectiva. ¿Lo
decía en referencia a las pistas del caso? ¿O estaba sugiriendo que solo
mostraba ese lado a alguien especial?
Shizuku, quien siempre usaba una
capucha, conservaba sus guantes aun cuando comía y nunca se permitía estar
expuesta.
[En cuanto al cuarto cerrado… bueno,
supongo que realmente no importa.]
[Sí, el cuarto cerrado no es nuestro
trabajo.]
Generalmente caería bajo los deberes de
detective de Harrison. Siempre que un caso de “Ilegalidad” incomprensible
ocurría y causaba un ajetreo, su trabajo era cubrirlo.
Podía encajar mejor para novelas de
detectives que Norman.
[Aunque, lidiar con el culpable es
nuestro trabajo.]
[Qué diligente.]
También deseaba que fuera más seria.
[Ahora que lo pienso, tu canción
debería estar terminada pronto, ¿cierto?]
Su movimiento de tratar de tomar una
chip de papa con sus palillos se detuvo por un momento.
[Qué raro que saques ese tema, Norman.]
[Empezaste a componer música como un
estudiante autodidacta hace un tiempo. No soy un experto, así que solo había
estado observando desde lejos. Pero, recientemente he tenido el presentimiento
que podrías terminarla pronto.]
Norman sabe que completar su canción
significaba algo importante para Shizuku.
[Pero si tu canción va a ser
completada, quiero ser el primero en oírla.]
[No puedo evitarlo, ¿verdad?]
Y con esos ojos amarillos, Shizuku miró
directo a Norman. Esos colores tenían una luz que no tenían antes. Una oscura
sombra de amarillo.
[¿Nos damos prisa y terminamos para
ponernos amorosos?]
Aunque las palabras sonaban bastante
pesadas, tenían cerca de la misma pesadez que una sola patata.
Esa noche, el culpable se mantuvo en la
mansión porque es lo que la policía les había dicho.
De las cinco personas presentes en la
escena del crimen esta vez, cuatro de ellas vivían allí para empezar, y el
único visitante no pudo rehusarse cuando la policía le dijo que se quedara.
Habían pasado días desde que Mary
Wallwood falleció, o más bien, fue asesinada. En realidad, los cinco no habían
dejado la mansión durante ese tiempo.
Para permanecer en una mansión donde
alguien murió— no podrías expresarlo de esa manera. Los cinco le tenía apreció
a Mary Wallwood.
Las pisadas del culpable entrando al
salón en la oscuridad de la noche no fueron incitadas por las palabras de
alguien.
Sentían una asquerosa sensación. En lo profundo
de sus oídos. Una sensación espeluznante y mala. Una indescriptible sensación
de intranquilidad y disconformidad.
Como si alguien dijera su nombre. Como
si la mujer que asesinaron los estuviera llamando— ese tipo de voz.
Antes que se dieran cuenta, ya no podía
soportar estar tranquilos y siguiendo esa voz llamándolos, llegaron al cuarto
privado de Mary.
[Ah… llegaron.]
En el centro del cuarto se paraba una
chica encapuchada. Con guantes cubriendo sus manos, sin una pizca de piel
expuesta y un estuche de violín cargado sobre su hombro.
El cabello plateado se asomaba de la
capucha para ser visto. Ojos amarillos entrecerrados. Ojos carentes de interés
en el mundo. Iluminada solo por la luz de la luna filtrándose por la ventana,
su figura sobresalía en el oscuro cuarto como una flor.
Como un capullo tranquilamente floreciendo
en las profundidades de una oscura cueva.
Y se paraba justo en el medio del
escritorio partido en dos. Era una parte del misterioso dúo que de pronto había
aparecido esa tarde para entrevistar al culpable y los otros cuatro.
El interrogatorio fue una situación
rara. Normalmente en tales cosas, le preguntarían a la persona por su coartada
durante el crimen y su relación con la víctima.
Pero ellos— más bien, solo el chico—
solo preguntó por su relación con Mary y qué tipo de vida ella había vivido
hasta entonces.
Su tranquila actitud, como si una
coartada no importara, era impactante y podía llegar a ser despreocupada.
En ese momento, la chica se quedó en
silencio a la par del chico.
[____]
Es él.
Un raro sonido resonó dentro de mi
oído.
Instinto, una corazonada o quizás algo
más promovió ese sentimiento.
Llamado por esta chica, terminé
viniendo aquí. Ella me dio una desinteresada mirada.
[Hih—]
Esa mirada fue insoportablemente
atemorizante.
No sé por qué.
Solo se ve como una chica ordinaria, lo
mismo fue cuando la vi por primera vez.
Pero ahora es diferente.
Algo emanando de la chica está
estimulando algo dentro de mí.
Mi garganta aprieta, mi cuerpo tiembla
e inconscientemente doy un paso atrás.
[Whoa, no puedes huir.]
[¡—!]
Antes de saberlo, el chico estaba
detrás de mí.
Con cabello gris cenizo atado atrás y
un grueso abrigo, el oscuro sombrero le quedaba extrañamente bien.
Sus gestos son pulcros, pero sus ojos
caídos y vaga expresión no te daba la impresión de ser un chico guapo.
Parecía más como un animalito
inofensivo que podía atraer a las milfs en lugar de chicas de su edad.
Apareciendo sin un sonido o presencia,
levemente me paso para pararse a la par de la chica. Y entonces, presionando su
sobrero con una mano, me señaló con su dedo índice y dijo.
[Tú eres el culpable——]
✽✽✽✽✽
Con un sobresalto, la expresión del
mayordomo en entrenamiento Alfred Curtis se retorció.
[¡¿C-Cómo ustedes…?!]
Su voz saliendo jadeando.
[…]
Mirando a Alfren, Norman tenía una
asombrada expresión por alguna razón. Shizuku se bajó de hombros, exhaló y
abrió su boca.
[Lo tienes, Norman.]
Durante el interrogatorio, se mantuvo
en silencio, simplemente sentada a la par de Norman. Su clara voz sonaba vacía
e indiferente.
[Sí. Bueno, me alegro que pudiéramos
saltarnos el esfuerzo. En serio, si mi corazonada estuviera mal y el culpable
no estaba entre los sospechosos, no sabía que habría hecho.]
[El resultado es todo lo que importa.
¿Cuál es su nombre otra vez?]
[Alfred Curtis.]
[Bien, bien.]
[¡¿Q-Qué están diciendo?!]
Su alzada voz fue un grito. Su
conversación libre de tensión parecía como—
[¡¿Me… están jodiendo?! ¡A pesar que no
sabían que soy el culpable!]
[Quién sea el culpable no importa,
Alfred.]
Norman dijo sin más.
[Q-Qué… ¡¿Y son detectives?!]
[No detectives. Nos llaman así a veces,
pero no, es excederse. Eso no es que importe.]
[Entonces qué—]
[Es por el tipo de monstruo que eres.]
[——]
Una grieta se formó. En la expresión
del joven llamado Alfred. Diferente a su excesiva reacción al ser llamado
culpable. Pasando de un pálido mortal a un blanco fantasmal.
Hasta entonces, había sentido agitación
y duda. Ahora— el miedo era claro.
[Llamamos a los monstruos como tú
“Ilegalidades.” Eso te suena, ¿verdad?]
¿Maldad? No, Ilegalidades.
[Hay muchas de estas “Ilegalidades” en
Balldlum. Exactamente no somos detectives especialistas en Ilegalidades… o
supongo que yo no soy una Ilegalidad.]
[Estamos en el mismo barco——]
Shizuku Teardrop se río.
Una chica como un capullo de flor que
se había rehusado a florecer, manteniéndose en la oscuridad. Pero ahora, les da
vueltas a sus palabras, riéndose. Sonriéndole a las manchas en el mismo abismo.
[¿M-Mismo abismo…?]
En un instante, Alfred puso una extraña
expresión.
La impresión no había desaparecido— aún
luce atónito, su complexión es mala. Pero definitivamente hay— dicha en su
rostro.
Las mismas manchas.
Los mismos— Monstruos.
[Dime, Alfred. ¿Por qué mataste a
Mary?]
[¡Eso es… porque…!]
La dicha desaparece y su rostro se
retuerce.
Los recuerdos resurgen.
Las palabras que Mary Wallwood le dijo.
[¡Esa persona… me lo dijo!]
Grito, exponiendo sus excusas.
[¡La misma Mrs Mary me lo dijo! ¡Que
debo estar ocultando algo! ¡Que me aceptaría! ¡Así que… que yo…!]
[Le mostraste tu habilidad.]
[¡Sí! Y entonces… ¡Entonces…!]
[Te rechazó— y la asesinaste.]
[¡Uuuuuhhh…!]
Un gruñido salió mientras tomaba su
cabeza con ambas manos. No se suponía que eso pasara.
[¿Y? ¿Qué puedes hacer?]
[¿Eh…?]
[Tienes una habilidad, ¿cierto? Es lo
que queremos saber.]
[——]
[Dime, Alfred. A diferencia de Mary,
estoy familiarizado con las Ilegalidades e incluso conozco algunas. Shizuku es
una. No te rechazaremos por ser diferente.]
[——]
Su expresión es como si estuviera
riendo o llorando. Como aferrarse a un acantilado, rendirse y solo tener una
mano estirada para salvarte.
[Haa…]
[Yo… puedo cambiar el tamaño de mi
cuerpo.]
[Oooh.]
Norman asintió.
[¿A qué punto?]
[Como el tamaño de un ratón… o solo mi
brazo hasta tres veces más grande.]
[Ah, ya veo. Así es como lograste
entrar al cuarto cerrado. Entraste por un orificio. Usaste tu alargado brazo
para asesinar a Mrs Mary.]
[Sí.]
[Hmm. Pero solo con tu brazo,
¿alargarlo no haría que tu ropa sea más apretada?]
[Yo… me quité mi camisa. En el momento,
lo pensé después de que termináramos de hablar, yo solo…]
[Ahahaha, así que lo pensaste bien
antes de la importante platica. Que deligente de tu parte.]
Fue una revelación simple. Las puertas
y ventanas estaban cerradas. Había una abertura, demasiado pequeña para
pasarla. Pero lo que normalmente es infranqueable se vuelve una entrada y
salida fácil para alguien que puede encoger su cuerpo. Ordinariamente, eso es.
Pero Alfred Curtis no es una persona
ordinaria.
Él es un monstruo.
El cuarto era un cuarto cerrado para un
humano normal, pero no para un monstruo. Saber su habilidad resuelve el
misterio sin necesidad de deducir. Inevitablemente, una historia por debajo del
nivel de una novela de misterio.
[Encogerse y crecer, ¿huh?]
[Sí… ¡Sí! Ya no soy un mocoso
berrinchudo. Estudié mucho y trabajé duro. ¡Crecí! Se suponía que Mery
entendiera eso, pero en lugar de aceptarlo, ella—]
[Es suficiente, Norman.]
Con una retorcida sonrisa, Shizuku lo
interrumpió.
Ella está sonriendo.
La misma mancha del mismo abismo.
[Ya no hay necesidad de investigar más
sobre su típica Anormalidad, Categoría 1, “Metamorfosis.”]
[Bueno, quería indagar un poco más para
el reporte.]
[Básicamente, era un niño pobre
oprimido cuyo remanente complejo de la infancia al ser abusado le despertó una
habilidad para hacerse más pequeño. Pero quería verse más grande, su
subconsciente deseo para compensarlo resultó en alargar particularmente
extremidades como sus brazos— algo como eso, ¿cierto?]
[——]
[Vaya, me has sorprendido. ¿Desde
cuándo puedes leer los sentimientos de las personas?]
[No puedo leer los sentimientos de las
personas.]
La chica— el monstruo con la forma de
una chica.
[Pero puedo entender los sentimientos
de los monstruos. La Categoría 1 es bastante honesta.]
[¿Cate…goría…1?]
[Categoría 1. Es a lo que llamamos a la
etapa de desarrollo en la que Ilegalidades como tú están. Tus habilidades no
están establecidas y mentalmente eres inestable. Es por eso ustedes a veces
tienden a descontrolarse erráticamente cuando pierden el raciocinio.]
Perder raciocinio— incluso si dices
eso, Alfred no entendía.
Debería de haber otras formas.
Con el crimen sucedido hace unos días,
pudo haber huido. Con una habilidad para cambiar el tamaño de tu cuerpo, evadir
a la policía debería ser fácil. Si escapaba al exterior y se escondía, Norman y
Shizuku estarían perdidos.
O para sembrar confusión en la
investigación, pudo haber profanado la escena del crimen, o causado un
incidente similar en el exterior para complicar la situación. Ya que podía
hacer cosas que las personas normales no podían.
Si lo pensaba, había opciones.
Por ejemplo— si en verdad sentía
remordimiento, pudo haberse entregado. Dejando de lado cómo manejarían su
habilidad, esa opción existía.
Pero Alfred no hizo nada.
Dejó de pensar, y ya.
Simplemente paralizado por la culpa de
asesinar y el miedo que su verdadera naturaleza fuera expuesta. Y ahora el
único pensamiento que tenía era:
“——A-Ayúdenme.”
[¿Hm?]
[¡Por favor, ayúdenme! ¡¿Q-Qué debería
hacer?! ¡Maté a Mrs Mary! ¡No puedo quedarme aquí! ¡U-Ustedes aceptan a
Ilegalidades como yo, ¿cierto?! Como ella, quizás también pueda hacer algo—]
[Claro que no.]
[¿Eh—?]
Los ojos de Norman eran fríos.
La vaga aura de un animalito mimado se
fue. Todo lo que quedaba fue una mirada distando, como mirando al otro lado de
una costa.
[¡¿P-Por qué no?! Dijiste que aceptan a
Ilegalidades—]
[No dije tal cosa. ¿Por qué aceptaría a
alguien que mata personas porque no la aceptaron? Si te aceptó, ¿entonces qué?
Puede que me mates por una nimiedad. Cosechas lo que siembras.]
[Ugh, qué… Por qué de pronto hablas de
cosas normales—]
[Incluso si eres diferente a todos los
demás.]
Por un momento, su mirada se centró en
Shizuku a su par. A un solo puño de distancia— si meciera un poco su cuerpo,
podría alcanzarla.
Shizuku meció su cuerpo.
[Heh—]
No, se recostó contra él.
Acurrándose con él. Apoyándose
mutuamente. Dependiendo el uno del otro.
No podía entender el significado de su
sonrisa.
[Incluso si eres diferente a los otros—
vivimos en una sociedad conjunta. No hay ciudad para las Ilegalidades. Esos
muros de castillo no solo encierran a las Ilegalidades.]
Las Ilegalidades son diferentes a todos
los demás. Aunque muchos monstruos se esconden dentro de la ciudad amurallada
de Balldlum.
Aunque viven junto a los demás.
Acechando, cambiando, desviándose,
distorsionando, mientras siguen las leyes y ética, incluso si desafían las
leyes naturales.
Es normal.
[Si no entiendes tal normalidad— solo
eres un monstruo.]
Aunque diciendo lo obvio, las palabras
de Norman no tenían un tono sermoneador.
No “así es cómo es,” pero más como si
tratara de convencerse a sí misma con un “así es cómo debería ser.”
Un sentir que debería ser de esa
manera.
[No tengo ninguna intención de ayudar a
monstruos. Y mataste a Mrs Mary por tus propias razones egoístas. Ser una
Ilegalidad puede no ser un crimen— pero asesinar sí. Estudiaste, ¿verdad?]
[Pero maté a la persona que me enseñó
esa lección.]
[Qué… qué cosa… ¡Tan tarde!]
Sí, ahora es demasiado tarde.
Alfred
Curtis mató a Mary Wallwood.
Porque no lo aceptó. Porque no estuvo a
la altura de sus expectativas.
[Uuuuu… ¡uwuwuwuw…!]
Rascando su cabeza, agitándose y
gritando.
Pero Norman y Shizuku oyeron un sonido
diferente de su comportamiento.
Crujiendo y crujiendo.
El sonido de las cuerdas siendo haladas
hasta el límite.
[Shizuku.]
[Sí—]
Cuando su nombre fue mencionado, estaba
sonriendo. Aunque el rostro de Alfred se retorció hasta el límite, Shizuku
tenía una deslumbrante sonrisa.
Norman tomó la mano de Shizuku y con un
ligero jalón, dio un paso al frente. Por un momento, miró el estuche del violín
sobre su hombro, pero de inmediato alejo su mirada.
Por sus movimientos, su capucha se
cayó, deslumbrando su cabello blanco. Fino y flexible cabello blanco plateado
brillando a la luz de la luna. El cabello que había sido comprimido en su
capucha llegaba hasta su cintura.
En ese instante.
[¡Uwaaaaaahhh!]
La fibra se rompió. La fibra de la
razón. La fibra del instinto. La fibra de la paciencia. O quizás todas ellas
combinadas, se rompieron limpiamente.
El brazo derecho de Alfred Curtis
creció enormemente.
Solo el puño fácilmente podía aplastar
un pecho humano. El desproporcionado brazo rompió su ropa, llegando a un largo
de tres veces más grande.
[Ahh—]
Viendo eso, Shizuku seguía sonriendo.
Había estado sonriendo todo el tiempo.
Alfred no podía entender el significado
detrás de ello.
Mientras el monstruoso brazo se dirigía
a ella, Shizuku simplemente levantó su mano derecha para protegerse.
[¡…!]
Reflexivamente, Alfred cubrió sus
orejas con sus manos.
Su gigante mano derecha se presionó
contra un oído, luciendo de alguna manera astuto. Había juzgado que la
habilidad de Shizuku involucraba el sonido porque fue él fue llamado a este
cuarto.
[Hah…]
Pero a Shizuku no le importó. Mientra
mantenía su mano izquierda entrelazada con la de Norman, elegantemente chasqueó
sus dedos como si tocara la cuerda de un violín.
Chasqueo.
“Eco Prolongado – Lágrimas de las
Flores – Visión”
Y entonces— Alfred Curtis vio una
visión.
✽✽✽✽✽
Estaba viendo una visión.
Mary Wallwood se recostaba sobre su
escritorio en su vestido de noche.
Miedo al verlo. Temblando debido a él,
su expresión se congeló. Cuando lo vio, sus ojos reflejaban miedo, duda,
asombro. Y rechazo. Le gritó algo.
[¡Monstruo—!]
Eres diferente dijo.
Al siguiente momento, aplastó a Mary.
Su pecho fue aplastado junto con el escritorio, partiéndolo en dos. Con una
expresión de terror y desesperación pegada en su rostro, murió. Una muerte
común, justo como había visto tan a menudo en las favelas, a pesar de sus
esfuerzos por vivir diferente. Y el fue quién causó eso.
El mundo dio vuelta.
[¡Monstruo—!]
[¡Monstruo—!]
Mary gritó. Rechazó. Resentimiento.
Eres diferente. Así que no podían estar juntos.
[¡Monstruo—!]
Ella gritó. No vengas. No te acerques.
No me involucres.
Los ecos prolongados de la mujer que
una vez fue la más preciada para él sonaban en resonancia. Al instante cuando
fue rechazado y matarla con sus propias manos se repitió una y otra vez.
[Ahh— Aah— Aaaaah—]
Algo se quebró dentro de Alfred Curtis.
Cada vez el mundo daba mil vueltas, el
agrietamiento se hacía más largo, quebrándose, agitándose, rompiéndose.
Era— su corazón.
Eco Prolongado – Lágrimas Florecientes agitó su corazón.
El pasado que no quería recordar, el
futuro que no quería imaginar.
Le echó sal a la herida en lo más
profundo de su corazón donde había dejado las cosas dolorosas, repetidamente
amplificando los recuerdos. Y como si se activara sin contacto, su habilidad se
saldría de control y se convertiría en aullidos disonantes. Para una persona
normal, le recordaría sus traumas a la fuerza, causando ataques de pánico con
dificultad para respirar y taquicardia.
Sus padres casi murieron por ello.
Vecinos casi morían también.
Incluso las personas en el vecindario a
las que apenas conocía tuvieron heridas mentales abiertas otra vez.
Incluso después de convertirse en una
Ilegalidad, por solo estar rodeada por otros, Shizuku los lastimaba.
✽✽✽✽✽
[Ah… Aaah… Ma…ry… Lo… siento…]
[Oh… Eres bastante tenaz. ¿O quizás
debería decir sinvergüenza?]
Eco Prolongado – Lágrimas Florecientes
– Visión. La habilidad
le permite ver las visiones del pasado o futuro de lo que tocaba.
En este caso, podía ver visiones hasta
cierto punto a voluntad, pero también mirar visiones en momentos inesperados,
así que evitaba cubrirlos.
Luego de ajustar y debilitarlos junto
con Norman, finalmente pudo lograrlo.
Es un estribillo traumático.
Cuando se usaba sin contacto, repetía
un aullido cercano al infinito— ahora había obtenido la habilidad de dirigir
ese aullido cercano al infinito hacia un objetivo— pero estar cerca del
infinito no lo convertiría verdaderamente en el infinito.
Los recuerdos eventualmente se
acabarían.
Incluso los aullidos resonantes
llegarán a un fin.
Al final, Alfred casi fue reducido a un
estado vegetativo, pero aún lograba apenas estar de pie, como si aguantara
gracias al coraje.
[La dureza de los barrios, supongo.
¿Qué quieres hacer? Un empujón más y puede que se rompa por completo.]
[Claro.]
Con sus cejas levemente alzadas,
Shizuku observó a Alfred parado como un zombie. Lo considero por un momento y
luego.
[¿Norman?]
[¿Hm? Qué—]
Jalando su mano hacia ella, a la fuerza
presionó sus labios contra los de él en un beso medio forzado.
[¡Mmp! Hey—]
[Mwah.]
Aunque estaba entendiblemente
sorprendido, a ella no le importó mientras le metía toda la lengua en su boca,
haciendo un caos.
[¿Ah—?]
La repentina escena de beso dejó al
roto Alfred casi confuso, incapaz de verle el sentido.
Pero dos cosas le sorprendieron.
Una fue que Norman aceptó su beso. No
es que lo aceptara agradecidamente, pero fue más del tipo de aceptación “Oh
bueno.” Como un adulto tolerando el egoísta comportamiento de un niño comuna
amarga sonrisa, aceptó el excéntrico acto sin negarse. Incluso tuvo la
oportunidad de ajustar levemente su torcido sombrero, gentilmente apoyándose
sobre su cintura.
La otra cosa fue que mientras se
besaban, Shizuku miró al costado a Alfred con una sonrisa.
Con las mejillas sonrojadas distorsionando
su expresión, sus ojos amarillo oscuro perforaron a Alfred. Una grieta se formó
dentro de él.
Shizuku notó esto y su sonrisa se
distorsionó más.
[—]
Es decir, fue un gento a propósito.
Tú y yo somos monstruos iguales, pero…
Tú fuiste rechazado.
No fuiste aceptado.
Yo tengo a alguien que me acepta.
Tengo a alguien que no me rechazada.
Pero— tú y yo somos diferentes.
Similares, pero diferentes.
Tú no eres amado, pero yo soy
diferente.
Fue solo un beso para demostrar eso y
nada más. La sonrisa que había estado llevando todo el tiempo fue la misma. Un
sentimiento de superioridad sobre él. Si le preguntabas, no negaría que
simplemente lo quería besar, pero…
[—]
Resonó dentro del corazón de Alfred.
Una lágrima cayó y salpicó. Una grieta
se formó, su corazón se despedazo.
[Cómo…]
Mientras su despedazado corazón se
partía, la única cosa que salió fue una duda. Shizuku y Alfred eran diferentes,
pero ¿qué los hacía así?
[Ahah—]
Separando sus labios, presionando sus
frentes juntas, Shizuku rio. Levemente emocionada por el hecho que un delgado y
trasparente puente ahora la conectada con Norman, casualmente y de todo
corazón, como un apartado, pero prolongado, declaro:
[Es simple, en serio. Elemental, mi
pequeño.]
Con una mirada casual, solemne y
cuidadosa, como una reflexión. Pero alargada.
Shizuku Teardrop, el Eco Prolongado,
Lágrimas Florecientes, le dijo:
[¿Cómo lo sabría?]
[—]
Y el corazón de Alfred Curtis se
rompió, su consciencia desapareció. Todo lo que quedo fue una vacía y fría
atmósfera.
[Simple, dices… No, leíste esa novela,
¿verdad? Las palabras finales son calco del comentario final.]
[Soy una mujer llena de sorpresas.]
Encogida de hombros, Shizuku levemente
retorció las esquinas de su boca mientras Norman soltaba un suspiro.
[Decepcionante.]
✽✽✽✽✽
[Mary está embarazada.]
El día después de solventar el Caso del
Asesinato a Cuarto Cerrado de la Familia Wallwood, Norman estaba en la casa de
Shizuku.
En un modesto apartamento, mínimamente
amueblado, solo hay un cuarto, sala y una pequeña cocina y un pequeño baño que
también funciona como bañera. La cocina luce apenas usada. El cuarto tiene un
vestidor, un closet, una cama, un escritorio y un sofá— un poco grande para
Shizuku, pero perfecto para Norman.
Se sentó ahora con Shizuku pegada a su
regazo.
Está vestida diferente a lo usual, con
una blusa sin mangas y pantaloncito, sin sus guantes y hermoso cabello blanco
largo fluyendo libremente.
Reposándose contra él, está haciendo
garabatos en una partitura musical, recostando su espalda contra él mientras
inclinaba su cabeza para mirarlo a la cara.
[¿Embarazada?]
[Sí. ¿Recuerdas al doctor en la
propiedad? Es lo que se imaginaba.]
[Ya veo. ¿Y el padre?]
[Quién más, sino Alfred.]
[Claro… qué cliché.]
Shizuku remarcó, una leve sonrisa se
puso en sus labios.
[Bueno, es así algunas veces, ¿no?]
Todo era más simple una vez lo
supieron. Mary Wallwood había estado embarazada. Ella y Alfred Curtis estaban
relacionados, y probablemente le contó lo del bebé, esperando que no haya
secretos entre ellos ahora que se casarían.
Si se dio cuenta de su reciente extraño
comportamiento no era claro, pero en una relación tan cercana, quizás sentía
algo.
Entonces reveló su verdadera
naturaleza. Ella lo rechazó y él la mató.
[Un secreto en la Familia Wallwood,
¿hm?]
[¿Crees que me ganaría algo si lo
filtro a los periódicos?]
[No lo creo. Mi hermana probablemente
lo manejaría en secreto.]
Shizuku bajó su mirada a la partitura,
sin lucir tan decepcionada. Los casos involucrando a las Ilegalidades rara vez
se hacen de conocimiento público. Aunque esas criaturas se mezclaban en la
Ciudad de Balldlum, solo unos pocos sabían de su existencia.
Sería inconveniente para ciertos grupos
si las personas se dieran cuenta que los monstruos vivían entre ellos.
Exactamente quién lo encuentre inconveniente no es claro— quizás la Agencia
Cartesius, quizás el gobernador de la ciudad, o incluso el gobierno.
Debido a este mundo secreto, Norman
oficialmente permanece “desempleado,” a pesar que ocasionalmente trabaja como
un agente llamado por la policía como “detective.” En realidad no es un
detective; se le paga lo suficiente para cubrir sus necesidades, a pesar de no
tener un estatus claro en la sociedad.
[Hubo dos cosas que me gustaron en este
caso, en realidad.]
[¿Oh? ¿Como qué?]
[La primera, el objetivo fue la
Categoría 1, así que me guarde algo.]
Siguiendo la mirada de Shizuku, Norman
vio el estuche del violín sobre el vestidor. Dentro, desarmado, yace un rifle
de francotirador especialmente hecho por Cartesius. Es un arma diseñada para su
uso contra las Ilegalidades, su tremendo sonido resuena con energía
supernatural.
Aunque no se le había necesitado esta
vez.
[Bien por ti. A pesar de que está
modificado para tu tolerancia al retroceso, le da un gran peso a tu cuerpo.]
Comentó.
[Además, tendría que hacer un reporte
por eso y las balas utilizadas.] Añadió. [Sí y yo soy la único que escribe esos
reportes. ¿Y qué es lo segundo?]
[Aprendí mucho de tu… gusto en ropa
interior, Norman.]
[…]
[Y… allí. Está terminado.]
Shizuki se paró con un pequeño rebote,
moviéndose para recoger el violín de la cama.
[Y bien, Norman, ¿lo escucharías?]
[Claro. ¿Cuál es el título?]
Pensó por un momento y luego dijo.
[Hm, ¿qué tal “Especial”?]
Una sonrisa decoró su rostro— no su
usual sonrisa retorcida, sino una gentil y juvenil sonrisa.
Podía ser una flor que florece en la
oscuridad, pero una flor aun es una flor, floreciendo solo para aquel que ella
quiere que lo vea.
✽✽✽✽✽
Shizuku empezó a tocar música.
Sería sorprendente para aquellos que
conocían a la usual Shizuku. Una chica que veía a todo el mundo con ojos
desinteresados, levando las esquinas de su boca en una sarcástica sonrisa.
Un sonido que no podía imaginar que
viene de ella.
Calmando el corazón del escuchante,
apaciguando el aman solo por oírlo. Una melodía como si estuvieras disfrutando
la calidez de la luz del sol en un campo bajo el cielo azul. Música que podría
llegar a cualquiera, no importa quién fuera. Un cálido brillo perforando la
oscuridad que no debería estar alumbrada.
Esa era la música que Norman Hamish
escucho de Shizuku – Teardrop.
Mientras Norman aceptara el monstruo
que Shizuku era, ella también quería seguir tocando su corazón. Porque él no le
temía a su anormalidad, no se corrompía y se quedaba a su lado. Desde el primer
momento que se conocieron, le sonrió gentilmente a su habilidad “Eco Prolongado
– Lágrimas Florecientes,” extendiéndole una mano.
Fue demasiado tranquilizador.
Bueno, ella estaba un poco insatisfecha
que no solo fuera para ella, pero no había nada que pudiera hacerse.
Bajando la mirada levemente, continuó
tocando el violín, mirando alrededor del cuarto. Un pequeño cuarto. El pequeño
mundo de Shizuku. La ventana estaba completamente cerrada, rechazando el mundo
exterior.
Por todo este mundo estaban regadas
cientos de partituras musicales. Todas transcritas a través del
autoaprendizaje, destinadas a ser tocadas para Norman— el trabajo de su vida.
Hasta entonces habían sido piezas
separadas, ahora compiladas en esta composición “especial.”
Pero él no lo sabía. Que la música que
estaba tocando ahora, las partituras esparcidas por el cuarto— todo ello era su
interpretación de las palabras que Norman le dijo.
No es que tuviera un tono perfecto o
que precisamente pudiera traspasar el lenguaje en partituras musicales. Simplemente
lo transcribió mientras su corazón latía, así que no tenía forma de saberlo.
La razón por la que estaban esparcidas
era simple.
Incluso si su habilidad Eco Prologado –
Lágrimas Florecientes se activaba inintencionalmente, las piezas esparcidas
eran solo recuerdos de Norman. Visiones relacionadas a él, las cuales ella
amaba ver en cualquier momento.
De hecho, en días sin trabajo con
Norman, ella se encerraba obsesivamente observando visiones de él o componiendo
música de esas visiones.
La razón por la que no estudiaba música
formalmente también era honesta. Los títulos eran un poco obvios, así que
quizás debería enfocarse en darles nombres. Pero no necesitaba el aporte de
alguien más— la música era una acumulación de muchas personas y Shizuku no
necesitaba nada de eso.
Todo lo que quería era los sentimientos
trasmitidos por él.
Su anormalidad la restringía de salir
casualmente. Sin Norman acompañándola por trabajo en Cartesius, no podía poner
un pie afuera. Tomaba algo de tiempo antes que pudiera salir a comprar las
necesidades diarias y provisiones ella sola.
Estar encerrada en un oscuro hoyo era
su única elección. Manteniendo su capullo cerrado porque él era la única
persona a la que quería mostrárselo. Así que en este cuarto, envuelta en su
corazón, interpretó el alma que él les había dado.
Shizuku Teardrop era un monstruo, pero
Norman Hamish la trataba como un ser humano. Es por eso que le gustaba. Es por
eso que ella lo amaba.
[Phew, ahí está. ¿Qué tal estuvo?]
[Sí. Solo escucharlo hizo que mi
corazón temblara.]
Sonriendo por sus palabras, se acorruco
contra él. Las puntas de su balanceado cabello brillaban en azul junto con su
pulsante corazón.
Entonces, acercando sus labios a los de
Norman mientras se sentaba, la chica, que usualmente rechazaba al mundo entero
con una depresiva sonrisa, puso todo el afecto que tenía en la sonrisa más
brillante, como una flor floreciendo bajo el sol, tan solo por una persona.
[Sí, esta melodía me calienta.]
✽✽✽✽✽
Al momento que sus labios se
encontraron— vio una visión.
El cielo nocturno. Las distantes luces
de la ciudad extendiéndose. Partes de este escenario fallaba por el ruido, la
imagen no era clara.
De inmediato
lo entendió.
Esta visión era del futuro.
Visiones del futuro inmediato y la
claridad de la imagen era pobre. Sin saber cuándo pasaría, o lo que el futuro
traería, para Shizuku no era más que una molestia.
Pero,
lo vio.
Norman Hamish cayendo a la profunda
oscuridad, como si fuera tragado por el abismo, donde todo terminaría. En el
fondo de la oscuridad a la que Norman estaba cayendo.

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