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Capítulo 1

Escándalo en Wallwood

 

[Hey, holis.]

 

Una chica estaba temblando en un rincón de un cuarto oscuro. Sus padres, quienes se suponían estar allí, habían huido hace mucho, dejándola sola.

 

No solo sus padres.

 

Los vecinos, los residentes cercanos también. Casi habían muerto por su causa.

 

Es por eso que la chica estaba temblando. Preguntándose qué salió mal. Si había hecho algo mal. Pero no pudo encontrar la respuesta.

 

El hecho fue que, la chica no podía dejar ese cuarto pequeño, solo muriéndose de miedo allí. Si se le dejaba sola, probablemente habría muerto hasta la muerte.

 

Es cuando un joven apareció ante ella. Usando un sombrero negro y un abrigo andrajoso.

 

[¡N-No se acerque, por favor!]

 

La chica gritó con toda fuerza. No por miedo al chico. Sino miedo que el supuesto poder que poseía podría terminar lastimándolo.

 

[¿Hmm? Oh, siento aparecer así de la nada. Debo lucir bastante sospechoso, pero prometo que no soy peligroso.]

 

Haciendo lo que pidió, el chico se detuvo y le dio una sonrisa casual. Como si tratara de apaciguar a la chica.

 

[¿No está… afectado…? ¿Por estar cerca de mí?]

 

[Nop, no me lo parece. Es por eso que vine a ayudarte.]

 

Todos alrededor de la chica se habían vuelto incapaces de estar cerca de ella. Un día, de pronto, estaba sola. Abandonada en una cueva oscura sin luz brillando en el lugar. Marchitándose como una flor en la profundidad.

 

Pero el chico se veía tan casual como para ir a una caminata, le extendió la mano.

 

[No sé lo que quieras. Pero al menos, creo que puedo ayudarte para que ya no tengas que acurrucarte en este rincón.]

 

✽✽✽✽✽

Shizuku – Teardrop.

 

Siempre usa una capucha, solo usa pantalones masculinos o faldas, junto con medias o pantis, constantemente con guantes puestos, nunca exponiendo algo de piel. Lleva un estuche de violín colgando de su hombro.

 

El cabello blanco que se asomaba por debajo de su capucho llama la atención. Sus ojos ámbar usualmente están medio tapados, pero solo le añaden su encanto.

 

Recién cumpliendo dieciséis este año, era más bien corta de estatura con un desafortunado cuerpo poco desarrollado, pero eso es parte de sus entrañables cualidades.

 

El lugar de reunión es la fuente de la plaza en el centro del distrito residencial de Balldlum. El clima es bueno, pero siendo un día de semana, solo hay unas cuantas familias con niños o parejas disfrutando el escenario, mientras en los caminos, sale humo oscuro de los vehículos de los ricos y los carruajes tirados por caballos habían empezado a moverse.

 

Shizuku emergió desde atrás de la sombra de un carruaje pasando. Cruzó el camino, caminando a donde Norman está parado frente a la fuente.

 

Una problemática chica, poco apta para tal parque de entorno tranquilo, Norman pensó.

 

[Un buen día, ¿al menos digno para la capucha, quizás?]

[¿Fue un sarcástico comentario por la capucha?]

 

Su pequeño cuerpo levemente se reducía mientras caminaba, combinado con su falta de piel expuesta, daba la impresión de estar desterrada del mundo, incapaz de encajar. Como el capullo de una flor que se rehúsa a florecer y disfruta de la luz, destinada a marchitarse en la oscuridad si se le deja sola.

 

Una chica frágil que parece destinada a solo desaparecer.

 

[Hey, Shizuku. Vienes tarde. Pero no te preocupes. Acabo de llegar.]

 

[¿Qué se supone que significa, Norman?]

 

Su voz fue clara.

 

Pero al examinarla era un tono levemente aburrido y disgustado. Inclinando su cabeza, claramente no la reacción que esperaba, su cabello negro atado desde atrás de su nuca se meció.

 

[Ah, es extraño. ¿No dije la misma cosa la última vez que nos reunimos, no importando lo mucho que te hiciera esperar?]

 

[Fue la vez que llegaste antes de la hora de reunión. Si digo eso luego que la otra persona venga tarde, ¿no hace llegar tarde también?]

 

[Oh, tienes razón.]

 

[En serio…]

 

Desde abajo de su capucha, Shizuku soltó un exasperado suspiro con un tinte de diversión y una sonrisa malévola.

 

[Bueno, supongo que no se puede evitar. Perdón por llegar tarde. Pero ¿qué onda con reunirse en un lugar como este?]

[No creo que sea tan mal. Parece que es un lugar de reunión normal.]

 

[¿Es lo que crees? ¿Has tenido una quedada aquí antes?]

 

[No puedo decir que sí. Difícilmente he tenido asuntos que atender por estos lares.]

 

[Ya somos dos, es por eso que me perdí un poco.]

 

[Pero al menos yo sé que se supone que este es un famoso lugar de reunión.]

 

[Algo que tu sabrías, pero yo no.]

 

[Claro…]

 

Shizuku – Teardrop.

 

Sorprendentemente, en realidad es una hikkikomori, una rarita.

 

A los dieciséis años, las hijas de comerciantes o nobleza normalmente asistirían a escuelas para convertirse en futuras esposas, mientras aquellas de familias más pobres trabajarían o ya estarían casadas.

 

Aunque, esta peculiar y lamentable chica no asiste a la escuela o trabaja, en cambio, se confina en sus aposentos y pasa el tiempo tocando su violín por hobby.

 

No es que dé esa vibra. Norman se bajó de hombros.

 

[¿Nos vamos?]

 

Empezó a caminar, y Shizuku en silencio se paró a su par. Manteniendo una distancia de cerca del largo de un puño entre ellos.

 

[¿Y?]

 

Una perforante mirada fría le llego. Norman respondió al sacar un archivo de su abrigo y se los entregó.

 

[…]

 

Shizuku lo aceptó sin más decir. Dentro había unos documentos y fotografías. La primera cosa que vio fue el retrato de una mujer sonriente que parecía ser una noble.

 

[¿Quién es esta persona?]

 

[Mary Wallwood. La presidenta de una compañía de envíos. Una brillante CEO que con éxito tomó la compañía de su difunto esposo hace cinco años.]

 

[¿Qué edad tiene?]

 

[Treinta y cinco.]

 

[Te refieres a la edad del muerto, ¿cierto?]

 

En un movimiento despreocupado y desinteresado, hojeó el archivo. Había una foto del cadaver de Mary Mallwood. Aunque representaba una impresionante forma de morir, cerró el archivo sin cambiar de expresión.

 

[Para haber logrado manejar una compañía de envíos a esa edad, debió haber sido bastante capaz.]

 

[Bueno, estuvo rodeada por un muro absurdamente alto.]

 

Norman miró al cielo y Shizuku le siguió.

 

La ciudad amurallada de Balldlum le hacía justicia al nombre, completamente circulada por enormes muros. Caminar de un extremo a otro a un buen paso fácilmente te tomaría un día entero.

 

La cantidad de tiempo y esfuerzo que debió tomar construir tal masivos muros circulantes era inimaginable.

 

Él había estado viviendo en esta ciudad por cerca de medio año ahora, pero no tenía interés en su historia, nunca lo había investigado.

 

Solo una cosa.

 

[Esta ciudad no tiene viento.]

 

El viento entraría soplando desde por cualquier lugar, es lo que pensarías. Había pequeñas brizas en el flujo del aire, pero nada que realmente podrías llamar viento. Como si la ciudad hubiera sido apartada del resto del mundo.

 

[Para alguien nacido y criado en esta ciudad, es perfectamente normal.]

 

Shizuku se bajó de hombros.

 

[Estar en tal remota locación, no podemos dejar la ciudad con facilidad. Y básicamente todas nuestras necesidades vitales están dentro, no hay una real necesidad de viento.]

 

[Pero aún hay cosas de las que carecemos que tienen que venir del exterior. Allí es donde las compañías de envíos juegan un papel crucial para esta ciudad.]

 

[Hmm. Como una recluida, no puede importarme menos esa cosa.]

 

[De una manera, es precisamente porque eres una recluida social que disfrutas esas conveniencias…]

 

[Más importante…]

[¿Reunirnos después de tanto tiempo y ya estás hablando de negocios? ¿Oscuros negocios?]

 

[Es solo trabajo, sí.]

 

[Trabajo ilegal.]

 

[Para nada… Ah, digo, es la trama de una novela de misterio.]

 

El comentario siguiente fue dirigido a un hombre pasando. Un joven en un frac de apariencia lujosa y un sombrero, probablemente un noble. Se paró al escuchar las palabras “negocios ilegales” de los labios de la chica. Norman lo recibió con una sonrisa tranquila.

 

[Ah… Ya veo. ¿Eso hace a esta señorita tu asistente?]

 

El refinado hombre les dio una leve reverencia antes de continuar su camino.

 

[¿Qué fue eso de que soy una asistente…?]

 

Shizuku, habiendo incrementado la distancia entre ellos, la cerró otra vez mientras preguntaba.

 

[¿No lo sabías? Hubo una popular serie de novelas de misterio hace unos años que fue toda una sensación en la capital y pego un apogeo aquí en Balldlum el año pasado.]

 

[¿A quién cuentas para decir que lo están leyendo?]

 

[Supongo que es más adecuado decir que todo mundo lo lee, a excepción de tú y yo.]

 

[No lee novelas con muchas palabras que solo me den dolores de cabeza.]

 

Bueno, ciertamente no es una línea que esperarías oír de una belleza melancólica como ella.

 

[¿Y?]

 

[Es acerca de este brillante detective que resuelve crímenes con la ayuda de su asistente que se ve arrastrado en el proceso.]

 

[Hmm… pfft…]

 

Bajando la mirada, soltó una retorcida sonrisa impropia para su edad.

 

[En ese caso, ¿no serías el asistente, Norman?]

 

[Buen punto…]

 

[Pfft… Kukuku…]

 

[Sabes, lo que me impacto acerca de la novela es cómo el excéntrico ayudante genio del detective se quejaba, pero le valía y le seguía.]

 

[Kukuku… Fufufu… ¡Tal como pensé, tan típico de ti, Norman!]

 

Sus agitados hombros cada vez se hacían más pronunciados. Aunque había algo insatisfactorio con ello.

 

[Whew. Mis disculpas, eso fue descortés de mí. Norman, no estás para quejarte.]

 

[¿Es así…? ¿Segura de eso…?]

 

[Sí. Incluso si sí, simplemente no lo escucharía.]

 

[Tú…]

 

[Kukuku…]

Sonriendo, su agitante cuerpo se toco levemente contra el suyo.

 

[¿Nos vamos, asistente? Los casos de asesinato realmente no son tan intrigantes o valen la pena de mencionar.]

 

[Un brillante detective no diría tales cosas.]

 

✽✽✽✽✽

 

Luego de treinta minutos de caminata, llegaron a la opulenta mansión Wallwood de dos niveles.

 

La escena del crimen, el cuarto privado de la señora de la casa Mary, estaba bastante enchulado también.

 

En el centro del cuarto estaba un escritorio de trabajo y los muro estaban alineados con unos estantes pulcramente ordenados y archiveros con más carpetas y archivos que libros. Había dos ventanas, tan grandes que una persona podría pasar, dejando que pase buena luz solar.

 

Cerca del techo, había un solo respiradero pequeño. La alfombra estaba tan afelpada que sentías que podías hundirte. Se veía como un buen cuarto.

 

El problema era— el escritorio estaba partido claramente en dos con manchas de sangre encima.

 

Norman sacó un archive y lo comparó con las fotos de la Mary muerta en su ropa de diario.

 

En las fotos, Mary estaba tendida entre las partes del escritorio partido. Más precisamente, su pecho estaba aplastado— los huesos probablemente perforaron la carne, órganos rotos.

 

Incluso si alguien por la fuerza había aplastado un masivo martillo de acero en ella mientras estaba sentada en el escritorio, no habría resultado así.

 

La sólida base del escritorio estaba destruida.

 

[Ya veo.]

 

[¿Qué crees, Hamish?]

 

La voz dirigiéndose a él no le pertenecía a Shizuku. Era un hombre delgado y alto con un abrigo verde musgo desgastado e igualmente traje negro. Su cabello corto rapado priorizaba el poco mantenimiento sobre la apariencia. Si rostro era normal, pero la expresión agotada y círculos oscuros bajo sus ojos hacían improbable que le guste a las mujeres.

 

Harrison Leonard.

 

Un detective de la Policía Balldlum y un viejo conocido de Norman hasta cierto punto. Siempre que Norman se reunía con él, siempre se veía cansado y molesto, a lo cual Norman no podía evitar preocuparse.

 

[Bueno…]

 

Se bajó de hombros a la pregunta.

 

[No tienes que decir nada.]

 

[No estoy esperando tus deducciones ni nada.]

 

Su tono exasperado y desdeñoso era evidente.

 

[Me pregunto si entiendes la situación.]

 

[Ah, si es a lo que te refieres, entonces le entiendo. El cuerpo, el escritorio roto y…]

 

En un rincón del cuarto estaba Shizuku, acurrucada en silencio y más allá estaba la única entrada, la cual tenía su puerta destruida con una sola apertura.

[La puerta está rota. ¿Qué hay de las ventanas?]

 

[Está confirmado que estaban cerradas al momento del incidente.]

 

[Ya veo. La otra forma de entrar parecer ser esa pequeña apertura, tan pequeña nada más que una rata.]

 

Entonces, Norman asintió.

 

[Un asesinato a cuarto cerrado, podrías decir. Y obviamente una muerte poco natural. El culpable no ha sido encontrado, ni el método.]

 

[Es por eso que los llame a los dos.]

 

[Me lo imaginé.]

 

Harrison asintió en una aburrida expresión, como si renuentemente pidiera su ayuda ya que no tenía de otra. No es que fuera un incompetente, ni que estuviera ignorando la autoridad policial o leyes al entregar civiles los archivos privados de un caso de asesinato y dejarlos investigar libremente.

 

Ese era el trabajo de Norman y Shizuku.

 

Incidentes que desafiaban el razonamiento normal. Escenas de crimines y métodos que contradecían la lógica. Víctimas y cuerpos inexplicables. Las cosas que deberían ser imposible con magia o milagros.

 

Y que— aun así suceden.

 

[Casos como este son tu campo, ¿verdad… detectives?]

 

[No me gusta tanto ese título, para ser honesto. Nosotros los “Investigadores Cartesius” a menudo nos llaman así en las escenas de crímenes.]

[Son de una organización no oficial. Para los policías como yo que no son sus respaldos, solo son civiles entrometiéndose en escenas de crímenes y haciendo lo que les plazca. Es la forma más fácil de decirlo.]

 

[Bueno, no puedo rechazar eso.]

 

[Entonces haz tu trabajo. Hablaré con el personal y los otros relacionados con el caso. Tienen sospechas de quiénes realmente son ustedes dos.]

 

[En ese caso, llámanos grandes detectives.]

 

[No es divertido.]

 

Encogiéndose de hombros, Harrison dejo el cuarto de manera usual.

 

[Se suponía que era una broma sarcástica…]

 

[Acepta la realidad que tus bromas sarcásticas no son divertidas, Norman.]

 

Y allí estaba Shizuku con su mordaz comentario, finalmente hablando. Observando a Harrison irse por la entrada, murmuró.

 

[Tan desmotivado como siempre. Aunque no tanto como tú, Norman.]

 

[No está desmotivado. Conoce su lugar. Su trabajo probablemente es explicarle cosas a la policía y equipos involucrados, también arreglar las jurisdicciones cuando nos llama.]

 

[Hah.]

 

Una desdeñosa y vaga respuesta, como si no le importara.

 

Ella era la desinteresada.

[¿Empezamos?]

 

[Sí, empecemos.]

 

Shizuku mordió la punta de su guante blanco, bajó su mano. Manteniendo su guante en la boca, quitó el izquierdo también, luego extendió su mano a Norman.

 

Norman gentilmente tomó la pequeña mano de Shizuku con la suya. Delgada y suave— se preocupó si podía romperla si apretaba con fuerza.

 

Se acercaron al escritorio destruido y con su mano libre, Norman la toco. Tomando un profundo respiro, Shizuku murmuró levemente

 

“Eco Prolongado – Lágrimas de las Flores – Visión”

 

En ese instante, el mundo cambio para Norman y Shizuku.

 

✽✽✽✽✽

 

Norman y Shizuku estaban escuchando sonidos.

 

Algo resonando con algo más, esos sonidos formaban visiones.

 

El estudio. La puerta y ventanas cerradas. El escritorio roto.

 

Mary Wallwood en su vestido de noche, recostada contra el escrito enfrente.

 

Encogiéndose, su cuerpo temblando, expresión congelada. Terror, confusion, impression— rechazo en sus ojos.

 

Ella gritó algo.

 

Al momento siguiente, Mary fue aplastada. Su pecho destruido, el duro escritorio partido en dos limpiamente. Una escena ridícula. Algo que ningún humano podría hacer. Si pudieran, entonces serían un monstruo.

 

✽✽✽✽✽

 

[¡¿—?!]

 

Con un jadeo como si tuviera una convulsión, Shizuku se quedo sin aliento mientras el mundo volvía a cambiar.

 

[Hufff…hufff…]

 

Por un breve momento, espero a que se calmara, su cabeza en sus manos. poniendo un brazo alrededor de sus vibrantes hombros para apoyarla. 

 

En este mundo, no hay tal cosa como la magia o milagros. Solo la realidad, razonamiento, simples humanos y a los que les llaman “Ilegalidades”— el “algo” más.

 

Acechando, cambiando, excepciones, retorcidas anomalidades. Hacer lo que los humanos no pueden, cosas que se parecen, pero no son de humanos.

 

En el caso de Shizuku, lo llama “Aúllo – Eco Prolongado” y “Visión” es una aplicación de esa habilidad.

 

Leer los pensamientos residuales o sensaciones dejadas en los objetos que tocaba, percibiéndolos como visiones.

 

Pensé que estaba viendo pensamientos residuales prologados, pero los escucha, es diferente.

 

Su habilidad de “Visión” ocasionalmente podía activarse contra su voluntad, rara vez. A veces, ve visiones del futuro con ella.

 

Así que lo que atestigua no son simples pensamientos residuales persistentes. Algunas veces podía leer visiones también, otras veces las ve inadvertidamente por el contacto visual.

 

Es por eso que restringe su exposición— los guantes son una obligación para evitar visiones accidentales y mantener su distancia y conversación mínima es su forma de evitar el exceso de contacto.

 

Las visiones que ve a través del toque. El eco del pasado o futuro. Algo que desafía las leyes de este mundo.

 

Por ello, se llamaban “Ilegalidades.”

 

Shizuku Teardrop, el “Eco Aullante.”

 

Y sus visiones pueden ser compartidas con otros con el simple toque.

 

Nunca la había visto compartir una visión con alguien más que yo, pero ella es una “Ilegalidad” y mi trabajo es investigar incidentes y accidentes que deberían ser imposibles para los humanos normales— junto con quien pueda percibir las “Ilegalidades.”

 

[¿Estás bien ahora? ¿Shizuku?]

 

[Sí, bien. Pero…]

 

Shizuku exhaló, agitando su cabello plateado.

 

Su inusual habilidad a menudo la lleva a ser llamada a inexplicables casos de asesinatos. Porque una vez revisa la visión, el culpable de inmediato se hace claro. Algunas veces los asesinatos imposibles son simplemente el resultado del perpetrador llegando a increíbles extremos.

 

Pero esta vez…

 

[No pudimos ver al culpable, ¿verdad?]

[No, claro que no.]

 

De hecho, la visión no revelaba al culpable.

 

Y “Visones” no puede percibir a otras “Ilegalidades.”

 

[Lo que significa que el problema está determinando qué tipo de “Ilegalidad” está involucrada.]

 

Shizuku no respondió a mi cometario de inmediato. En cambio, sacó un dulce de su bolsillo. Con cuidado lo desenvolvió con su mano con Guantes, era un dulce de chocolate. Demostrando su falta de interés en el caso.

 

[Descubrir eso es tu trabajo, sabes.]

 

[Y aquí yo esperando que actuarías como la gran detective.]

 

El problema es, cómo hacer que esta “gran detective” completamente desmotivada se involucre— porque si se aplica, este caso sería fácil de resolver.

 

✽✽✽✽✽

 

Dejando de lado si Shizuku Teardrop es la gran detective o el asistente por ahora. Realísticamente, el trabajo duro de investigar recae en mí, así que tengo que hacerlo.

 

Sabemos que involucra a una “Ilegalidad,” pero es todo. Aunque, ya que se me asigno lidiar con los casos de las “Ilegalidades,” necesito encontrar al culpable.

 

[De los sospechosos potenciales… más bien, había cinco personas presentes en el lugar alrededor de la hora estimada del asesinato.]

 

Nos movimos de la escena del asesinato a una sala del mismo tamaño que la mansión.

 


Costosos sofás con una mesa entre ellos.

 

Norman y Harrison se sentaron frente a frente, mientras Shizuku se sentó a la par de Norman, manteniendo una leve distancia mientras abrazaba sus rodillas.

 

[¿Cinco personas?]

 

[Sí. Los sirvientes y un invitado que se dio estar pasando la noche.]

 

[Esta propiedad es bastante grande, así que, ¿cinco es mucho o poco? ¿Hay algún sospechoso del exterior?]

 

[Hay y también están investigando ese ángulo. Pero este lugar tiene una seguridad bastante fuerte. Como regla, el portón y todas las puertas se cierran al anochecer.]

 

[Ya veo. Una seguridad consciente.]

 

[Luego que el difundo esposo fuera asesinado por ladrones y Mary heredara la propiedad, implemento esas medidas. También despidió a cualquier sirviente del que no podía confiar por completo.]

 

[Entiendo.]

 

[…]

 

Sentí que Shizuku hizo una mueca debajo de su capucha. Probablemente pensando en algo como, “Y aun así termino asesinada,” con su típica indiferencia.

 

Norman pensó por un momento, pero sabía que Harrison se enojaría si decía tal cosa.

 

[Al momento del incidente, había cinco personas en la mansión.] El fatigado detective repitió.

 

El “mayordomo,” el “aprendiz del mayordomo,” un “lacayo,” la “ama de llaves,” el “doctor,” esas cinco personas. Ninguno tenía una coartada para las 11 PM, hora de la muerte.

 

[¿Ninguno?]

 

[La “ama de llaves” y el “doctor” estaban en sus respectivos cuartos, no dormidos ni listos para hacerlo. El “mayordomo” estaba en su cuarto privado, preparándose para el siguiente día. El “aprendiz del mayordomo” estaba limpiando el calentador en el sótano. El “lacayo” estaba organizando libros en la biblioteca. Sin embargo, sus cuartos estaban algo separados, así que no parecían haberse visto.]

 

[Ya veo. ¿Cómo lo descubriste?]

 

[El sonido.]

 

[¿Perdón? Ah, no, tienes razón… Claro.]

 

[El “mayordomo” auxilió primero, seguido brevemente por el “lacayo.” Luego los otros se reunieron.]

 

[Así que el cuarto estaba cerrado y no hubo respuesta cuando se le llamo. Tuvieron que abrir a la fuerza y Mrs Mary ya estaba muerta dentro, ¿cierto?]

 

[Correcto.]

 

[Qué impresionante…]

 

[…]

 

Sintió que escucho una voz diciendo que debería pensarlo con más cuidado. Cuando hiró su mirada, fue evitada con un “hmph.”

 

[¿Ah…? ¿Por qué me estás mirando?]

Incluso si este fatigado detective hacía lo mismo, solo sería raro, aunque no lo decía en ofensa.

 

No, debe ser una buena persona.

 

[Uh, entonces Detective, puedo… no, ¿podría hablar con los sospechosos candidatos?]

 

[Ah, ya he hablado con ellos.]

 

[Siempre estoy en deuda contigo.]

 

[Es mi trabajo.] Murmuró con un insatisfecho suspiro mientras dejaba el salón.

 

A Norman le gustaba y confiaba en la actitud de Harrison.

 

Cualquiera que fuera tan apasionado con algo tan incomprensible debe ser una “Ilegalidad” hasta un cierto punto.

 

[Ah, por fin.]

 

Y tan pronto Harrison se fue, Shizuku habló.

 

[Norman.]

 

[¿Qué pasa?]

 

[Tengo hambre. Quiero un shawarma de la Calle Downey.]

 

[Vamos a comer luego de escucharlos.]

 

Shizuku se bajó de hombros por la respuesta de Norman.

[¿El interrogatorio es tan importante?]

 

[Claro que es importante.]

 

Es su trabajo, después de todo. Personalmente, no podía importarle menos.

 

✽✽✽✽✽

 

[Puede no gustarme trabajar, pero no puedo negar la conveniencia de poder entrar a las tiendas casualmente.]

 

Shizuku murmuró animadamente mientras usaba los palillos para tomar un roll de sándwich extranjero— shawarma— hecho de carne horneada y vegetales envueltos en delgado pan.

 

[“Cartesius” nos da de comer, pero tenemos restricciones para salir.]

 

[Bueno, tenemos restringido salir, pero no prohibido, ¿cierto?]

 

[En serio, Norman, ¿qué me estás tratando de decir?]

 

[¿No sería eso lo que quieres decir?]

 

Bajándose de hombros, Norman tomó un mordisco de su shawarma. Tenía la forma de un pan de media luna lleno con carne y vegetales, hecho para ser comido a mano como comida rápida. La salsa picante te abría el apetito— era de los favoritos de Norman.

 

Cerca de una hora de caminata desde la mansión Wallwood, habían visitado un comedor en la Calle Downey.

 

Era un almuerzo tardío. Ninguno de ellos había perdido el apetito luego de la escena de asesinato.

 

[Hee, ¿y qué me quieres decir?]

Shizuku se comió todo el roll shawarma, fue envuelto en papel y comido a mano, usando palillos en pequeñas mordidas, fingiendo un tono burlón.

 

[No quieres salir sin mí, ¿verdad?]

 

[Hmm, para nada.]

 

[Mis disculpas.]

 

[No se puede evitar.]

 

Ella sonrió levemente.

 

El comedor tenía unos cuantos asientos y cuatro mesas, pero había dos sentados hasta el rincón, una cabina semiprivada fuera de la vista del mostrador y el exterior.

 

Fuera de la vista, la expresión de Shizuki cambió considerablemente.

 

[Bueno, en serio, realmente no necesito salir por más dulces y necesidades diarias, así que no es problema.]

 

[¿Eso crees?]

 

[Sí. Realmente no quiero nada más que eso.]

 

Dijo casualmente, sin quitarse los guantes de cuero mientras comía.

 

Aparte de Shizuku, Norman nunca había visto a alguien en esta ciudad usar utensilios para comer extranjeros, pero los necesitaba. No podía quitarse los guantes y comer con sus manos sería antihigiénico, así que usaba los palillos.

 

[¿Quieres…?]

[Oh. Fufu, ¿tratando de mantenerme de buen humor?]

 

Cuando ofreció algunas de sus chips tomándolas con sus dedos, alegremente las comió. Observando su pequeña boca masticar las chips mordida tras mordida, dijo.

 

[Aunque acerca del caso. De lo que me enteré, ninguno de los cinco sospechosos tenía una mala relación con Mrs Mary. De hecho, era buena. Hablando normalmente, no tenían razón para matarla.]

 

[¿Qué es “normal”?]

 

[Buena pregunta.]

 

Al menos, el culpable estaba fuera de lo normal— lejos del sentido común. Eso era lo que era un caso de “Ilegalidad.”

 

[Sorber.]

 

[Incluso estás lamiendo mis dedos, pero ¿saben bien?]

 

[¿La sal en las chips de papas saben mejor que las mismas papas?]

 

[No puedo concordar con eso.]

 

[Que cosa más escandalosa dices.]

 

[Aunque las chips son amarillo dorado.]

 

[No lo mejor.]

 

Duro.

 

[Pero no puedes ser un tibio con los casos, ¿verdad? Como sea, no tú, Norman.]

 

[Bueno, es cierto. No me importa el caso, pero tengo que hacer mi trabajo. ¿Qué cree el gran detective?]

 

[Bueno…]

 

Le dio un mordisco a su roll de shawarma cortado, pensó por un momento, lo trago y dijo.

 

[Murió por una negligencia bastante sexy, ¿verdad?]

 

[¿Eso es en lo que te concentraste?]

 

[Sí. Bueno, ¿qué piensas en ese tipo de cosas?]

 

Consideró en serio sus palabras.

 

[Nada mal, supongo… Pero ¿no es un poco diferente para ti?]

 

[Si estás escogiendo tus palabras con cuidado porque crees que tengo un complejo con mi pecho, estaré enfadada.]

 

[Me alegra que uses ropa que te sienta bien.]

 

[Nfu… Esa fue una buena línea.]

 

[¿Te sientes motivada ahora?]

 

[Hmm, puede que sí.]

 

Se bajó de hombros y levantó su dedo índice, aun enguantado.

[Si tuviera que decirlo, lo que me preocupa es que el culpable tenía una relación íntima con ella lo suficiente para recibirlo en ese negligee.]

 

[Ah… ya veo, ¿supongo?]

 

Norman incline su cabeza, luego consideró la posición de los cinco sospechosos.

 

[Bueno, no, cuatro de los cinco eran sirvientes, así que no sería extraño que la vieran en ropa para dormir. Y el otro era un doctor, así que tampoco es raro.]

 

[Deberías pensar más en los sentimientos de una mujer.]

 

Shizuki sonrió amargamente mientras llevaba las chips restantes a su boca.

 

[Es importante. Una mujer solo muestra su lado intimo a alguien especial.]

 

[¿Así es eso?]

 

[Sí. Al menos, así es cómo yo soy.]

 

Era una interesante perspectiva. ¿Lo decía en referencia a las pistas del caso? ¿O estaba sugiriendo que solo mostraba ese lado a alguien especial?

 

Shizuku, quien siempre usaba una capucha, conservaba sus guantes aun cuando comía y nunca se permitía estar expuesta.

 

[En cuanto al cuarto cerrado… bueno, supongo que realmente no importa.]

 

[Sí, el cuarto cerrado no es nuestro trabajo.]

 

Generalmente caería bajo los deberes de detective de Harrison. Siempre que un caso de “Ilegalidad” incomprensible ocurría y causaba un ajetreo, su trabajo era cubrirlo.

Podía encajar mejor para novelas de detectives que Norman.

 

[Aunque, lidiar con el culpable es nuestro trabajo.]

 

[Qué diligente.]

 

También deseaba que fuera más seria.

 

[Ahora que lo pienso, tu canción debería estar terminada pronto, ¿cierto?]

 

Su movimiento de tratar de tomar una chip de papa con sus palillos se detuvo por un momento.

 

[Qué raro que saques ese tema, Norman.]

 

[Empezaste a componer música como un estudiante autodidacta hace un tiempo. No soy un experto, así que solo había estado observando desde lejos. Pero, recientemente he tenido el presentimiento que podrías terminarla pronto.]

 

Norman sabe que completar su canción significaba algo importante para Shizuku.

 

[Pero si tu canción va a ser completada, quiero ser el primero en oírla.]

 

[No puedo evitarlo, ¿verdad?]

 

Y con esos ojos amarillos, Shizuku miró directo a Norman. Esos colores tenían una luz que no tenían antes. Una oscura sombra de amarillo.

 

[¿Nos damos prisa y terminamos para ponernos amorosos?]

 

Aunque las palabras sonaban bastante pesadas, tenían cerca de la misma pesadez que una sola patata.

Esa noche, el culpable se mantuvo en la mansión porque es lo que la policía les había dicho.

 

De las cinco personas presentes en la escena del crimen esta vez, cuatro de ellas vivían allí para empezar, y el único visitante no pudo rehusarse cuando la policía le dijo que se quedara.

 

Habían pasado días desde que Mary Wallwood falleció, o más bien, fue asesinada. En realidad, los cinco no habían dejado la mansión durante ese tiempo.

 

Para permanecer en una mansión donde alguien murió— no podrías expresarlo de esa manera. Los cinco le tenía apreció a Mary Wallwood.

 

Las pisadas del culpable entrando al salón en la oscuridad de la noche no fueron incitadas por las palabras de alguien.

 

Sentían una asquerosa sensación. En lo profundo de sus oídos. Una sensación espeluznante y mala. Una indescriptible sensación de intranquilidad y disconformidad.

 

Como si alguien dijera su nombre. Como si la mujer que asesinaron los estuviera llamando— ese tipo de voz.

 

Antes que se dieran cuenta, ya no podía soportar estar tranquilos y siguiendo esa voz llamándolos, llegaron al cuarto privado de Mary.

 

[Ah… llegaron.]

 

En el centro del cuarto se paraba una chica encapuchada. Con guantes cubriendo sus manos, sin una pizca de piel expuesta y un estuche de violín cargado sobre su hombro.

 

El cabello plateado se asomaba de la capucha para ser visto. Ojos amarillos entrecerrados. Ojos carentes de interés en el mundo. Iluminada solo por la luz de la luna filtrándose por la ventana, su figura sobresalía en el oscuro cuarto como una flor.

 

Como un capullo tranquilamente floreciendo en las profundidades de una oscura cueva.

 

Y se paraba justo en el medio del escritorio partido en dos. Era una parte del misterioso dúo que de pronto había aparecido esa tarde para entrevistar al culpable y los otros cuatro.

 

El interrogatorio fue una situación rara. Normalmente en tales cosas, le preguntarían a la persona por su coartada durante el crimen y su relación con la víctima.

 

Pero ellos— más bien, solo el chico— solo preguntó por su relación con Mary y qué tipo de vida ella había vivido hasta entonces.

 

Su tranquila actitud, como si una coartada no importara, era impactante y podía llegar a ser despreocupada.

 

En ese momento, la chica se quedó en silencio a la par del chico.

 

[____]

 

Es él.

 

Un raro sonido resonó dentro de mi oído.

 

Instinto, una corazonada o quizás algo más promovió ese sentimiento.

 

Llamado por esta chica, terminé viniendo aquí. Ella me dio una desinteresada mirada.

 

[Hih—]

 

Esa mirada fue insoportablemente atemorizante.

 

No sé por qué.

 

Solo se ve como una chica ordinaria, lo mismo fue cuando la vi por primera vez.

 

Pero ahora es diferente.

 

Algo emanando de la chica está estimulando algo dentro de mí.

 

Mi garganta aprieta, mi cuerpo tiembla e inconscientemente doy un paso atrás.

 

[Whoa, no puedes huir.]

 

[¡—!]

 

Antes de saberlo, el chico estaba detrás de mí.

 

Con cabello gris cenizo atado atrás y un grueso abrigo, el oscuro sombrero le quedaba extrañamente bien.

 

Sus gestos son pulcros, pero sus ojos caídos y vaga expresión no te daba la impresión de ser un chico guapo.

 

Parecía más como un animalito inofensivo que podía atraer a las milfs en lugar de chicas de su edad.

 

Apareciendo sin un sonido o presencia, levemente me paso para pararse a la par de la chica. Y entonces, presionando su sobrero con una mano, me señaló con su dedo índice y dijo.

 

[Tú eres el culpable——]

 

✽✽✽✽✽

 

Con un sobresalto, la expresión del mayordomo en entrenamiento Alfred Curtis se retorció.

 

[¡¿C-Cómo ustedes…?!]

 

Su voz saliendo jadeando.

 

[…]

 

Mirando a Alfren, Norman tenía una asombrada expresión por alguna razón. Shizuku se bajó de hombros, exhaló y abrió su boca.

 

[Lo tienes, Norman.]

 

Durante el interrogatorio, se mantuvo en silencio, simplemente sentada a la par de Norman. Su clara voz sonaba vacía e indiferente.

 

[Sí. Bueno, me alegro que pudiéramos saltarnos el esfuerzo. En serio, si mi corazonada estuviera mal y el culpable no estaba entre los sospechosos, no sabía que habría hecho.]

 

[El resultado es todo lo que importa. ¿Cuál es su nombre otra vez?]

 

[Alfred Curtis.]

 

[Bien, bien.]

 

[¡¿Q-Qué están diciendo?!]

 

Su alzada voz fue un grito. Su conversación libre de tensión parecía como—

 

[¡¿Me… están jodiendo?! ¡A pesar que no sabían que soy el culpable!]

 

[Quién sea el culpable no importa, Alfred.]

 

Norman dijo sin más.

 

[Q-Qué… ¡¿Y son detectives?!]

[No detectives. Nos llaman así a veces, pero no, es excederse. Eso no es que importe.]

 

[Entonces qué—]

 

[Es por el tipo de monstruo que eres.]

 

[——]

 

Una grieta se formó. En la expresión del joven llamado Alfred. Diferente a su excesiva reacción al ser llamado culpable. Pasando de un pálido mortal a un blanco fantasmal.

 

Hasta entonces, había sentido agitación y duda. Ahora— el miedo era claro.

 

[Llamamos a los monstruos como tú “Ilegalidades.” Eso te suena, ¿verdad?]

 

¿Maldad? No, Ilegalidades.

 

[Hay muchas de estas “Ilegalidades” en Balldlum. Exactamente no somos detectives especialistas en Ilegalidades… o supongo que yo no soy una Ilegalidad.]

 

[Estamos en el mismo barco——]

 

Shizuku Teardrop se río.

 

Una chica como un capullo de flor que se había rehusado a florecer, manteniéndose en la oscuridad. Pero ahora, les da vueltas a sus palabras, riéndose. Sonriéndole a las manchas en el mismo abismo.

 

[¿M-Mismo abismo…?]

 

En un instante, Alfred puso una extraña expresión.

 

La impresión no había desaparecido— aún luce atónito, su complexión es mala. Pero definitivamente hay— dicha en su rostro.

 

Las mismas manchas.

Los mismos— Monstruos.

 

[Dime, Alfred. ¿Por qué mataste a Mary?]

 

[¡Eso es… porque…!]

 

La dicha desaparece y su rostro se retuerce.

 

Los recuerdos resurgen.

 

Las palabras que Mary Wallwood le dijo.

 

[¡Esa persona… me lo dijo!]

 

Grito, exponiendo sus excusas.

 

[¡La misma Mrs Mary me lo dijo! ¡Que debo estar ocultando algo! ¡Que me aceptaría! ¡Así que… que yo…!]

 

[Le mostraste tu habilidad.]

 

[¡Sí! Y entonces… ¡Entonces…!]

 

[Te rechazó— y la asesinaste.]

 

[¡Uuuuuhhh…!]

 

Un gruñido salió mientras tomaba su cabeza con ambas manos. No se suponía que eso pasara.

 

[¿Y? ¿Qué puedes hacer?]

 

[¿Eh…?]

 

[Tienes una habilidad, ¿cierto? Es lo que queremos saber.]

 

[——]

 

[Dime, Alfred. A diferencia de Mary, estoy familiarizado con las Ilegalidades e incluso conozco algunas. Shizuku es una. No te rechazaremos por ser diferente.]

 

[——]

 

Su expresión es como si estuviera riendo o llorando. Como aferrarse a un acantilado, rendirse y solo tener una mano estirada para salvarte.

 

[Haa…]

 

[Yo… puedo cambiar el tamaño de mi cuerpo.]

 

[Oooh.]

 

Norman asintió.

 

[¿A qué punto?]

 

[Como el tamaño de un ratón… o solo mi brazo hasta tres veces más grande.]

 

[Ah, ya veo. Así es como lograste entrar al cuarto cerrado. Entraste por un orificio. Usaste tu alargado brazo para asesinar a Mrs Mary.]

 

[Sí.]

 

[Hmm. Pero solo con tu brazo, ¿alargarlo no haría que tu ropa sea más apretada?]

 

[Yo… me quité mi camisa. En el momento, lo pensé después de que termináramos de hablar, yo solo…]

 

[Ahahaha, así que lo pensaste bien antes de la importante platica. Que deligente de tu parte.]

 

Fue una revelación simple. Las puertas y ventanas estaban cerradas. Había una abertura, demasiado pequeña para pasarla. Pero lo que normalmente es infranqueable se vuelve una entrada y salida fácil para alguien que puede encoger su cuerpo. Ordinariamente, eso es.

 

Pero Alfred Curtis no es una persona ordinaria.

 

Él es un monstruo.

 

El cuarto era un cuarto cerrado para un humano normal, pero no para un monstruo. Saber su habilidad resuelve el misterio sin necesidad de deducir. Inevitablemente, una historia por debajo del nivel de una novela de misterio.

 

[Encogerse y crecer, ¿huh?]

 

[Sí… ¡Sí! Ya no soy un mocoso berrinchudo. Estudié mucho y trabajé duro. ¡Crecí! Se suponía que Mery entendiera eso, pero en lugar de aceptarlo, ella—]

 

[Es suficiente, Norman.]

 

Con una retorcida sonrisa, Shizuku lo interrumpió.

Ella está sonriendo.

 

La misma mancha del mismo abismo.

 

[Ya no hay necesidad de investigar más sobre su típica Anormalidad, Categoría 1, “Metamorfosis.”]

 

[Bueno, quería indagar un poco más para el reporte.]

 

[Básicamente, era un niño pobre oprimido cuyo remanente complejo de la infancia al ser abusado le despertó una habilidad para hacerse más pequeño. Pero quería verse más grande, su subconsciente deseo para compensarlo resultó en alargar particularmente extremidades como sus brazos— algo como eso, ¿cierto?]

 

[——]

 

[Vaya, me has sorprendido. ¿Desde cuándo puedes leer los sentimientos de las personas?]

 

[No puedo leer los sentimientos de las personas.]

 

La chica— el monstruo con la forma de una chica.

 

[Pero puedo entender los sentimientos de los monstruos. La Categoría 1 es bastante honesta.]

 

[¿Cate…goría…1?]

 

[Categoría 1. Es a lo que llamamos a la etapa de desarrollo en la que Ilegalidades como tú están. Tus habilidades no están establecidas y mentalmente eres inestable. Es por eso ustedes a veces tienden a descontrolarse erráticamente cuando pierden el raciocinio.]

 

Perder raciocinio— incluso si dices eso, Alfred no entendía.

 

Debería de haber otras formas.

 

Con el crimen sucedido hace unos días, pudo haber huido. Con una habilidad para cambiar el tamaño de tu cuerpo, evadir a la policía debería ser fácil. Si escapaba al exterior y se escondía, Norman y Shizuku estarían perdidos.

 

O para sembrar confusión en la investigación, pudo haber profanado la escena del crimen, o causado un incidente similar en el exterior para complicar la situación. Ya que podía hacer cosas que las personas normales no podían.

 

Si lo pensaba, había opciones.

 

Por ejemplo— si en verdad sentía remordimiento, pudo haberse entregado. Dejando de lado cómo manejarían su habilidad, esa opción existía.

 

Pero Alfred no hizo nada.

 

Dejó de pensar, y ya.

 

Simplemente paralizado por la culpa de asesinar y el miedo que su verdadera naturaleza fuera expuesta. Y ahora el único pensamiento que tenía era:

 

“——A-Ayúdenme.”

 

[¿Hm?]

 

[¡Por favor, ayúdenme! ¡¿Q-Qué debería hacer?! ¡Maté a Mrs Mary! ¡No puedo quedarme aquí! ¡U-Ustedes aceptan a Ilegalidades como yo, ¿cierto?! Como ella, quizás también pueda hacer algo—]

 

[Claro que no.]

 

[¿Eh—?]

Los ojos de Norman eran fríos.

 

La vaga aura de un animalito mimado se fue. Todo lo que quedaba fue una mirada distando, como mirando al otro lado de una costa.

 

[¡¿P-Por qué no?! Dijiste que aceptan a Ilegalidades—]

 

[No dije tal cosa. ¿Por qué aceptaría a alguien que mata personas porque no la aceptaron? Si te aceptó, ¿entonces qué? Puede que me mates por una nimiedad. Cosechas lo que siembras.]

 

[Ugh, qué… Por qué de pronto hablas de cosas normales—]

 

[Incluso si eres diferente a todos los demás.]

 

Por un momento, su mirada se centró en Shizuku a su par. A un solo puño de distancia— si meciera un poco su cuerpo, podría alcanzarla.

 

Shizuku meció su cuerpo.

 

[Heh—]

 

No, se recostó contra él.

 

Acurrándose con él. Apoyándose mutuamente. Dependiendo el uno del otro.

 

No podía entender el significado de su sonrisa.

 

[Incluso si eres diferente a los otros— vivimos en una sociedad conjunta. No hay ciudad para las Ilegalidades. Esos muros de castillo no solo encierran a las Ilegalidades.]

 

Las Ilegalidades son diferentes a todos los demás. Aunque muchos monstruos se esconden dentro de la ciudad amurallada de Balldlum.

Aunque viven junto a los demás.

 

Acechando, cambiando, desviándose, distorsionando, mientras siguen las leyes y ética, incluso si desafían las leyes naturales.

 

Es normal.

 

[Si no entiendes tal normalidad— solo eres un monstruo.]

 

Aunque diciendo lo obvio, las palabras de Norman no tenían un tono sermoneador.

 

No “así es cómo es,” pero más como si tratara de convencerse a sí misma con un “así es cómo debería ser.”

 

Un sentir que debería ser de esa manera.

 

[No tengo ninguna intención de ayudar a monstruos. Y mataste a Mrs Mary por tus propias razones egoístas. Ser una Ilegalidad puede no ser un crimen— pero asesinar sí. Estudiaste, ¿verdad?]

 

[Pero maté a la persona que me enseñó esa lección.]

 

[Qué… qué cosa… ¡Tan tarde!]

 

Sí, ahora es demasiado tarde.

 

Alfred Curtis mató a Mary Wallwood.

 

Porque no lo aceptó. Porque no estuvo a la altura de sus expectativas.

 

[Uuuuu… ¡uwuwuwuw…!]

 

Rascando su cabeza, agitándose y gritando.

 

Pero Norman y Shizuku oyeron un sonido diferente de su comportamiento.

 

Crujiendo y crujiendo.

 

El sonido de las cuerdas siendo haladas hasta el límite.

 

[Shizuku.]

 

[Sí—]

 

Cuando su nombre fue mencionado, estaba sonriendo. Aunque el rostro de Alfred se retorció hasta el límite, Shizuku tenía una deslumbrante sonrisa.

 

Norman tomó la mano de Shizuku y con un ligero jalón, dio un paso al frente. Por un momento, miró el estuche del violín sobre su hombro, pero de inmediato alejo su mirada.

 

Por sus movimientos, su capucha se cayó, deslumbrando su cabello blanco. Fino y flexible cabello blanco plateado brillando a la luz de la luna. El cabello que había sido comprimido en su capucha llegaba hasta su cintura.

 

En ese instante.

 

[¡Uwaaaaaahhh!]

 

La fibra se rompió. La fibra de la razón. La fibra del instinto. La fibra de la paciencia. O quizás todas ellas combinadas, se rompieron limpiamente.

 

El brazo derecho de Alfred Curtis creció enormemente.

 

Solo el puño fácilmente podía aplastar un pecho humano. El desproporcionado brazo rompió su ropa, llegando a un largo de tres veces más grande.

[Ahh—]

 

Viendo eso, Shizuku seguía sonriendo. Había estado sonriendo todo el tiempo.

 

Alfred no podía entender el significado detrás de ello.

 

Mientras el monstruoso brazo se dirigía a ella, Shizuku simplemente levantó su mano derecha para protegerse.

 

[¡…!]

 

Reflexivamente, Alfred cubrió sus orejas con sus manos.

 

Su gigante mano derecha se presionó contra un oído, luciendo de alguna manera astuto. Había juzgado que la habilidad de Shizuku involucraba el sonido porque fue él fue llamado a este cuarto.

 

[Hah…]

 

Pero a Shizuku no le importó. Mientra mantenía su mano izquierda entrelazada con la de Norman, elegantemente chasqueó sus dedos como si tocara la cuerda de un violín.

 

Chasqueo.

 

“Eco Prolongado – Lágrimas de las Flores – Visión”

 

Y entonces— Alfred Curtis vio una visión.

 

✽✽✽✽✽

 

Estaba viendo una visión.

 

Mary Wallwood se recostaba sobre su escritorio en su vestido de noche.

 

Miedo al verlo. Temblando debido a él, su expresión se congeló. Cuando lo vio, sus ojos reflejaban miedo, duda, asombro. Y rechazo. Le gritó algo.

 

[¡Monstruo—!]

 

Eres diferente dijo.

 

Al siguiente momento, aplastó a Mary. Su pecho fue aplastado junto con el escritorio, partiéndolo en dos. Con una expresión de terror y desesperación pegada en su rostro, murió. Una muerte común, justo como había visto tan a menudo en las favelas, a pesar de sus esfuerzos por vivir diferente. Y el fue quién causó eso.

 

El mundo dio vuelta.

 

[¡Monstruo—!]

 

[¡Monstruo—!]

 

Mary gritó. Rechazó. Resentimiento. Eres diferente. Así que no podían estar juntos.

 

[¡Monstruo—!]

 

Ella gritó. No vengas. No te acerques. No me involucres.

 

Los ecos prolongados de la mujer que una vez fue la más preciada para él sonaban en resonancia. Al instante cuando fue rechazado y matarla con sus propias manos se repitió una y otra vez.

 

[Ahh— Aah— Aaaaah—]

 

Algo se quebró dentro de Alfred Curtis.

Cada vez el mundo daba mil vueltas, el agrietamiento se hacía más largo, quebrándose, agitándose, rompiéndose.

 

Era— su corazón.

 

Eco Prolongado – Lágrimas Florecientes agitó su corazón.

 

El pasado que no quería recordar, el futuro que no quería imaginar.

 

Le echó sal a la herida en lo más profundo de su corazón donde había dejado las cosas dolorosas, repetidamente amplificando los recuerdos. Y como si se activara sin contacto, su habilidad se saldría de control y se convertiría en aullidos disonantes. Para una persona normal, le recordaría sus traumas a la fuerza, causando ataques de pánico con dificultad para respirar y taquicardia.

 

Sus padres casi murieron por ello.

 

Vecinos casi morían también.

 

Incluso las personas en el vecindario a las que apenas conocía tuvieron heridas mentales abiertas otra vez.

 

Incluso después de convertirse en una Ilegalidad, por solo estar rodeada por otros, Shizuku los lastimaba.

 

✽✽✽✽✽

 

[Ah… Aaah… Ma…ry… Lo… siento…]

 

[Oh… Eres bastante tenaz. ¿O quizás debería decir sinvergüenza?]

 

Eco Prolongado – Lágrimas Florecientes – Visión. La habilidad le permite ver las visiones del pasado o futuro de lo que tocaba.

En este caso, podía ver visiones hasta cierto punto a voluntad, pero también mirar visiones en momentos inesperados, así que evitaba cubrirlos.

 

Luego de ajustar y debilitarlos junto con Norman, finalmente pudo lograrlo.

 

Es un estribillo traumático.

 

Cuando se usaba sin contacto, repetía un aullido cercano al infinito— ahora había obtenido la habilidad de dirigir ese aullido cercano al infinito hacia un objetivo— pero estar cerca del infinito no lo convertiría verdaderamente en el infinito.

 

Los recuerdos eventualmente se acabarían.

 

Incluso los aullidos resonantes llegarán a un fin.

 

Al final, Alfred casi fue reducido a un estado vegetativo, pero aún lograba apenas estar de pie, como si aguantara gracias al coraje.

 

[La dureza de los barrios, supongo. ¿Qué quieres hacer? Un empujón más y puede que se rompa por completo.]

 

[Claro.]

 

Con sus cejas levemente alzadas, Shizuku observó a Alfred parado como un zombie. Lo considero por un momento y luego.

 

[¿Norman?]

 

[¿Hm? Qué—]

 

Jalando su mano hacia ella, a la fuerza presionó sus labios contra los de él en un beso medio forzado.

 

[¡Mmp! Hey—]

 

[Mwah.]

 

Aunque estaba entendiblemente sorprendido, a ella no le importó mientras le metía toda la lengua en su boca, haciendo un caos.

 

[¿Ah—?]

 

La repentina escena de beso dejó al roto Alfred casi confuso, incapaz de verle el sentido.

 

Pero dos cosas le sorprendieron.

 

Una fue que Norman aceptó su beso. No es que lo aceptara agradecidamente, pero fue más del tipo de aceptación “Oh bueno.” Como un adulto tolerando el egoísta comportamiento de un niño comuna amarga sonrisa, aceptó el excéntrico acto sin negarse. Incluso tuvo la oportunidad de ajustar levemente su torcido sombrero, gentilmente apoyándose sobre su cintura.

 

La otra cosa fue que mientras se besaban, Shizuku miró al costado a Alfred con una sonrisa.

 

Con las mejillas sonrojadas distorsionando su expresión, sus ojos amarillo oscuro perforaron a Alfred. Una grieta se formó dentro de él.

 

Shizuku notó esto y su sonrisa se distorsionó más.

 

[—]

 

Es decir, fue un gento a propósito.

 

Tú y yo somos monstruos iguales, pero…

 

Tú fuiste rechazado.

No fuiste aceptado.

Yo tengo a alguien que me acepta.

Tengo a alguien que no me rechazada.

 

Pero— tú y yo somos diferentes.

 

Similares, pero diferentes.

 

Tú no eres amado, pero yo soy diferente.

 

Fue solo un beso para demostrar eso y nada más. La sonrisa que había estado llevando todo el tiempo fue la misma. Un sentimiento de superioridad sobre él. Si le preguntabas, no negaría que simplemente lo quería besar, pero…

 

[—]

 

Resonó dentro del corazón de Alfred.

 

Una lágrima cayó y salpicó. Una grieta se formó, su corazón se despedazo.

 

[Cómo…]

 

Mientras su despedazado corazón se partía, la única cosa que salió fue una duda. Shizuku y Alfred eran diferentes, pero ¿qué los hacía así?

 

[Ahah—]

 

Separando sus labios, presionando sus frentes juntas, Shizuku rio. Levemente emocionada por el hecho que un delgado y trasparente puente ahora la conectada con Norman, casualmente y de todo corazón, como un apartado, pero prolongado, declaro:

 

[Es simple, en serio. Elemental, mi pequeño.]


Con una mirada casual, solemne y cuidadosa, como una reflexión. Pero alargada.

 

Shizuku Teardrop, el Eco Prolongado, Lágrimas Florecientes, le dijo:

 

[¿Cómo lo sabría?]

 

[—]

 

Y el corazón de Alfred Curtis se rompió, su consciencia desapareció. Todo lo que quedo fue una vacía y fría atmósfera.

 

[Simple, dices… No, leíste esa novela, ¿verdad? Las palabras finales son calco del comentario final.]

 

[Soy una mujer llena de sorpresas.]

 

Encogida de hombros, Shizuku levemente retorció las esquinas de su boca mientras Norman soltaba un suspiro.

 

[Decepcionante.]

 

✽✽✽✽✽

 

[Mary está embarazada.]

 

El día después de solventar el Caso del Asesinato a Cuarto Cerrado de la Familia Wallwood, Norman estaba en la casa de Shizuku.

 

En un modesto apartamento, mínimamente amueblado, solo hay un cuarto, sala y una pequeña cocina y un pequeño baño que también funciona como bañera. La cocina luce apenas usada. El cuarto tiene un vestidor, un closet, una cama, un escritorio y un sofá— un poco grande para Shizuku, pero perfecto para Norman.

 

Se sentó ahora con Shizuku pegada a su regazo.

 

Está vestida diferente a lo usual, con una blusa sin mangas y pantaloncito, sin sus guantes y hermoso cabello blanco largo fluyendo libremente.

 

Reposándose contra él, está haciendo garabatos en una partitura musical, recostando su espalda contra él mientras inclinaba su cabeza para mirarlo a la cara.

 

[¿Embarazada?]

 

[Sí. ¿Recuerdas al doctor en la propiedad? Es lo que se imaginaba.]

 

[Ya veo. ¿Y el padre?]

 

[Quién más, sino Alfred.]

 

[Claro… qué cliché.]

 

Shizuku remarcó, una leve sonrisa se puso en sus labios.

 

[Bueno, es así algunas veces, ¿no?]

 

Todo era más simple una vez lo supieron. Mary Wallwood había estado embarazada. Ella y Alfred Curtis estaban relacionados, y probablemente le contó lo del bebé, esperando que no haya secretos entre ellos ahora que se casarían.

 

Si se dio cuenta de su reciente extraño comportamiento no era claro, pero en una relación tan cercana, quizás sentía algo.

 

Entonces reveló su verdadera naturaleza. Ella lo rechazó y él la mató.

 

[Un secreto en la Familia Wallwood, ¿hm?]

[¿Crees que me ganaría algo si lo filtro a los periódicos?]

 

[No lo creo. Mi hermana probablemente lo manejaría en secreto.]

 

Shizuku bajó su mirada a la partitura, sin lucir tan decepcionada. Los casos involucrando a las Ilegalidades rara vez se hacen de conocimiento público. Aunque esas criaturas se mezclaban en la Ciudad de Balldlum, solo unos pocos sabían de su existencia.

 

Sería inconveniente para ciertos grupos si las personas se dieran cuenta que los monstruos vivían entre ellos. Exactamente quién lo encuentre inconveniente no es claro— quizás la Agencia Cartesius, quizás el gobernador de la ciudad, o incluso el gobierno.

 

Debido a este mundo secreto, Norman oficialmente permanece “desempleado,” a pesar que ocasionalmente trabaja como un agente llamado por la policía como “detective.” En realidad no es un detective; se le paga lo suficiente para cubrir sus necesidades, a pesar de no tener un estatus claro en la sociedad.

 

[Hubo dos cosas que me gustaron en este caso, en realidad.]

 

[¿Oh? ¿Como qué?]

 

[La primera, el objetivo fue la Categoría 1, así que me guarde algo.]

 

Siguiendo la mirada de Shizuku, Norman vio el estuche del violín sobre el vestidor. Dentro, desarmado, yace un rifle de francotirador especialmente hecho por Cartesius. Es un arma diseñada para su uso contra las Ilegalidades, su tremendo sonido resuena con energía supernatural.

 

Aunque no se le había necesitado esta vez.

 

[Bien por ti. A pesar de que está modificado para tu tolerancia al retroceso, le da un gran peso a tu cuerpo.] Comentó.

 

[Además, tendría que hacer un reporte por eso y las balas utilizadas.] Añadió. [Sí y yo soy la único que escribe esos reportes. ¿Y qué es lo segundo?]

[Aprendí mucho de tu… gusto en ropa interior, Norman.]

 

[…]

 

[Y… allí. Está terminado.]

 

Shizuki se paró con un pequeño rebote, moviéndose para recoger el violín de la cama.

 

[Y bien, Norman, ¿lo escucharías?]

 

[Claro. ¿Cuál es el título?]

 

Pensó por un momento y luego dijo.

 

[Hm, ¿qué tal “Especial”?]

 

Una sonrisa decoró su rostro— no su usual sonrisa retorcida, sino una gentil y juvenil sonrisa.

 

Podía ser una flor que florece en la oscuridad, pero una flor aun es una flor, floreciendo solo para aquel que ella quiere que lo vea.

 

✽✽✽✽✽

 

Shizuku empezó a tocar música.

 

Sería sorprendente para aquellos que conocían a la usual Shizuku. Una chica que veía a todo el mundo con ojos desinteresados, levando las esquinas de su boca en una sarcástica sonrisa.

 

Un sonido que no podía imaginar que viene de ella.

 

 

Calmando el corazón del escuchante, apaciguando el aman solo por oírlo. Una melodía como si estuvieras disfrutando la calidez de la luz del sol en un campo bajo el cielo azul. Música que podría llegar a cualquiera, no importa quién fuera. Un cálido brillo perforando la oscuridad que no debería estar alumbrada.

 

Esa era la música que Norman Hamish escucho de Shizuku – Teardrop.

 

Mientras Norman aceptara el monstruo que Shizuku era, ella también quería seguir tocando su corazón. Porque él no le temía a su anormalidad, no se corrompía y se quedaba a su lado. Desde el primer momento que se conocieron, le sonrió gentilmente a su habilidad “Eco Prolongado – Lágrimas Florecientes,” extendiéndole una mano.

 

Fue demasiado tranquilizador.

 

Bueno, ella estaba un poco insatisfecha que no solo fuera para ella, pero no había nada que pudiera hacerse.

 

Bajando la mirada levemente, continuó tocando el violín, mirando alrededor del cuarto. Un pequeño cuarto. El pequeño mundo de Shizuku. La ventana estaba completamente cerrada, rechazando el mundo exterior.

 

Por todo este mundo estaban regadas cientos de partituras musicales. Todas transcritas a través del autoaprendizaje, destinadas a ser tocadas para Norman— el trabajo de su vida.

 

Hasta entonces habían sido piezas separadas, ahora compiladas en esta composición “especial.”

 

Pero él no lo sabía. Que la música que estaba tocando ahora, las partituras esparcidas por el cuarto— todo ello era su interpretación de las palabras que Norman le dijo.

 

No es que tuviera un tono perfecto o que precisamente pudiera traspasar el lenguaje en partituras musicales. Simplemente lo transcribió mientras su corazón latía, así que no tenía forma de saberlo.

 

La razón por la que estaban esparcidas era simple.

 

Incluso si su habilidad Eco Prologado – Lágrimas Florecientes se activaba inintencionalmente, las piezas esparcidas eran solo recuerdos de Norman. Visiones relacionadas a él, las cuales ella amaba ver en cualquier momento.

 

De hecho, en días sin trabajo con Norman, ella se encerraba obsesivamente observando visiones de él o componiendo música de esas visiones.

 

La razón por la que no estudiaba música formalmente también era honesta. Los títulos eran un poco obvios, así que quizás debería enfocarse en darles nombres. Pero no necesitaba el aporte de alguien más— la música era una acumulación de muchas personas y Shizuku no necesitaba nada de eso.

 

Todo lo que quería era los sentimientos trasmitidos por él.

 

Su anormalidad la restringía de salir casualmente. Sin Norman acompañándola por trabajo en Cartesius, no podía poner un pie afuera. Tomaba algo de tiempo antes que pudiera salir a comprar las necesidades diarias y provisiones ella sola.

 

Estar encerrada en un oscuro hoyo era su única elección. Manteniendo su capullo cerrado porque él era la única persona a la que quería mostrárselo. Así que en este cuarto, envuelta en su corazón, interpretó el alma que él les había dado.

 

Shizuku Teardrop era un monstruo, pero Norman Hamish la trataba como un ser humano. Es por eso que le gustaba. Es por eso que ella lo amaba.

 

[Phew, ahí está. ¿Qué tal estuvo?]

 

[Sí. Solo escucharlo hizo que mi corazón temblara.]

 

Sonriendo por sus palabras, se acorruco contra él. Las puntas de su balanceado cabello brillaban en azul junto con su pulsante corazón.

 

Entonces, acercando sus labios a los de Norman mientras se sentaba, la chica, que usualmente rechazaba al mundo entero con una depresiva sonrisa, puso todo el afecto que tenía en la sonrisa más brillante, como una flor floreciendo bajo el sol, tan solo por una persona.

[Sí, esta melodía me calienta.]

 

✽✽✽✽✽

 

Al momento que sus labios se encontraron— vio una visión.

 

El cielo nocturno. Las distantes luces de la ciudad extendiéndose. Partes de este escenario fallaba por el ruido, la imagen no era clara.

 

De inmediato lo entendió.

 

Esta visión era del futuro.

 

Visiones del futuro inmediato y la claridad de la imagen era pobre. Sin saber cuándo pasaría, o lo que el futuro traería, para Shizuku no era más que una molestia.

 

Pero, lo vio.

 

Norman Hamish cayendo a la profunda oscuridad, como si fuera tragado por el abismo, donde todo terminaría. En el fondo de la oscuridad a la que Norman estaba cayendo.


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