
Capítulo 6
Grabar Mi Nombre en la Historia
El día después del incidente del
intruso en la competición de ajedrez, un hombre visitó la Academia Serendia. Tenía
cabeza rubio mezclado con gris y usaba ropa elegante y refinada. Un poco pasado
de los sesenta, era delgado con una perfecta postura, y sus rasgos bien
definidos dejaban claro que había sido extremadamente atractivo en su prime.
El director ahora estaba reuniéndose
con él en la recepción y sufriendo el peor dolor de estómago de su vida.
El nombre del invitado era Darius
Nightray. Era el abuelo materno del Segundo Príncipe Felix Arc Ridill y el
noble con la mayor autoridad en el reino— el mismo Duque Clockford.
En la competición de ajedrez del día
anterior, alguien personificando a un profesor de la otra escuela se había
infiltrado en la Academia Serendia. Fue todo un desastre, considerando que
recién habían dejado que ladrones pretendiendo estar con la Compañía Abbott
entraran en los terrenos de la escuela. La crítica en la seguridad de la
academia era inevitable.
El director tembló, dándole una mirada
al rostro del Duque Clockford. El duque era mayor que él, y mientras algo de
blanco había empezado a salir en su cabello rubio, el tiempo no lo había
perjudicado ni cansado. El director se había enterado que su buena apariencia
de joven había hecho que muchas nobles se alocaran y sus rasgos faciales eran
agudas y simétricas, como una antigua hoja que no había perdido nada de su filo
ante el óxido.
Él era duro y frío. Cada noble en el
Reino de Ridill conocía la astucia del Duque Clockford.
[He visto los reportes.]
Al momento que la boca del duque se
abrió, el aire en cuarto parecía hacerse más pesado. La intimidación era como
un peso cayendo en los hombros del director. Sus puños cerrados se agitaban en
su regazo.
[Respecto al festival escolar…] El
duque dijo.
[La seguridad del príncipe es nuestra
mayor prioridad, claro.] Explicó el director rápidamente. [¡Cancelaremos—!]
[No. Háganlo.] El duque ordenó,
interrumpiendo.
El director estaba por contradecirle. No
se cuestiona al duque. Muchos han sido exiliados del país solo por darle voz a
dudas en sus órdenes.
El director reprimió cualquier
inquietud y respondió de inmediato. [Fortaleceremos la seguridad y lo
realizaremos. ¡Tiene mi palabra!]
[Muy bien.]
Mientras el duque asentía, hubo un
golpe en la puerta.
[Entre.] La respuesta llego— no del
director, sino del duque, claramente demostrando quién tenía el control.
[Por favor, disculpen.] Era el nieto
del duque entrando al cuarto— el segundo príncipe del reino, Felix Arc Ridill.
Su rostro estaba calmado, como siempre,
con una pizca de disculpa mientras se inclinaba ante el duque.
[Estoy feliz de verte otra vez, Abuelo.]
El príncipe dijo. [Y lo siento mucho por causar problemas.]
Su abuelo respondió en voz tranquila.
[¿Estás lastimada?]
[No. Es bastante bueno que haya venido
a verme. Gracias— sé que debes estar bastante ocupado.]
Cuando Felix terminó de expresar su
gratitud, el Duque Clockford le asintió sin decir palabra.
El intercambio había sido breve, pero
el director se sintió consolado en reconocimiento que el duque claramente había
demostrado su amor por su nieto dando un largo viaje. El director había estado
sudando luego de recibir la orden de seguir con el festival escolar, pero el
duque debía tener sus razones.
Oh ya sé, pensó. ¡El Duque Clockford
realmente debía haber estado muriéndose por ver a su preciado nieto en el
festival! ¡Es por eso que me ordenó seguir con ello!
Mientras el director se convencía de
esto, el Duque Clockford lo miró de vuelta. [Me gustaría hablar con Felix un
rato.]
El duque estaba pidiéndole que se fuera
y el director de inmediato se paró para excusarse del cuarto. Él podía ser el
director de la academia, pero cuando el Duque Clockford le decía que se fuera,
hacía lo que se le decía.
Una vez el director se fue, el rostro
del Duque Clockford se deformó levemente— en algo totalmente odioso y
desagradable.
[Una desgracia.] Dijo.
[Has sido negligente, no muy cuidadoso
con los exteriores. Esa negligencia derivo directamente a este incidente.]
La expresión de Felix no vaciló, pero
ya no era la gentil de antes— sus ojos azules que brillaban como joyas verdes
ahora miraban al duque sin ninguna emoción, como una marioneta.
[Si puedo decir algo, la Academia
Serendia ha mantenido una larga relación cercana con Minerva y la Universidad.
Creo que ser tan cuidadoso equivaldría a la rudeza—]
[No me repliques.] El duque
interrumpió, frialdad en su voz. [Los Feudos han sido invitados al festival
escolar. Tendrá éxito. Y le demostrarás a esa gentuza el valor de Felix Arc
Ridill— el poder y autoridad del Duque Clockford.] La decisión de la sucesión
recaía sobre ellos. En el futuro cercano, uno de los tres hijos del rey pronto
sería nombrado su heredero. Felix necesitaba usar este festival escolar para
demostrar de lo que estaba hecho.
Entendiendo las implicaciones del
duque, Felix tranquilamente dobló su cintura. Luego, en voz vacía de emociones,
respondió.
[Será hecho, Su Excelencia.]
✽✽✽✽✽
El día después de la competición de
ajedrez normalmente habría sido día libre, pero el consejo estudiantil se
reunió igual. La reunión probablemente incluiría el anuncio acerca de cómo las
cosas fueron manejadas después del incidente con el intruso.
Sentándose en su asiento en el consejo
estudiantil, Monica miró alrededor. Solo Felix, el presidente, faltaba. Al
parecer, el príncipe ahora estaba en pláticas con los profesores respecto a la
posibilidad de realizar el festival escolar. Los otros miembros del consejo
estudiantil estaban esperando los resultados.
Lady Claudia dijo que el festival se
haría… Monica pensó,
aunque no tenía mucho sentido para ella. Bajo circunstancias normales, tal
evento casi por hecho sería cancelado o postergado.
Ella y los otros miembros del consejo
estudiantil esperaban en sus sillas, perdidos en pensamientos. Un poco menos de
una hora pasó antes que la puerta por fin se abriera.
[Hey, chicos.] Felix dijo mientras
entraba al cuarto. [Perdón por hacerlos esperar mucho tiempo.]
[¡Sí!] Cyril se levantó de su silla.
Elliott, descansando su mentón en su
mano, sonrió y lanzó una mirada lateral al príncipe. [Como sea…] Dijo. [Vamos a
realizarlo como si nada hubiera pasado, ¿cierto?]
[Lo entiendes rápido.] Felix respondió
con su usual comportamiento calmado antes de tomar asiento y mirar alrededor
del cuarto. [Primero que todo, parece que el intruso en la competición de
ajedrez de ayer no ha sido muy cooperativo con nuestra investigación. Es
probable que tome algo de tiempo antes que podamos obtener toda la información
que queramos— su empleador, su objetivo y la localización del Mr Pitman real.]
Había una cosa en particular con la que
Monica tenía curiosidad cuando se trataba del intruso: ¿Cómo el hombre parecía
tanto al Eugene Pitman que ninguno de los estudiantes de Minerva, incluyendo a
Bernie, se dieran cuenta de inmediato que era falso? No había puesto nada en su
rostro o pegado alguna cosa en su cavidad oral para ajustar su silueta o
estructura vertebral.
¿Era tan similar al Eugene Pitman real
para empezar? Monica
se preguntó, perpleja. Se ve extrañamente conveniente…
[El festival escolar se realizará como
está planeado.] Felix continuó. [Sin embargo, necesitaremos darle una revisada
a nuestra seguridad a detalle y fortalecerla. Les entregaré las notas de
nuestros planes. Quiero que el resto de ustedes continue preparando el evento
como lo han estado.]
[Ayudaré con la revisión.] Cyril
ofreció de inmediato.
El príncipe agitó su cabeza. [Este es
nuestro último día libre antes del festival. Nuestra carga de trabajo se
incrementará mañana, así que quiero que todos descansen bien hoy.] Él miró a
Cyril y añadió una sonrisa. [Es una orden.]
Cyril se veía angustiado de recibir tal
orden de su estimado príncipe. Para él, no ser capaz de ayudar a Felix debió
haber sido mucho más doloroso que tomar más trabajo.
Frunció el ceño y apretó sus dientes. [Entiendo.]
Dijo eventualmente. [Descansaré por hoy, así que puedo dedicar todos mis
esfuerzos para asistirle mañana.] Entonces gruñó, temblando. [En cuanto al
trabajo desde mañana, yo—]
[No hay necesidad de tomar las cosas a
pecho.] Felix interrumpió. [Mi trabajo ha ido sin por menores.]
[Su algo sucede, lo que sea, por favor
no dude en llamarme. Juro que yo estaré—]
[Estaré bien. Hemos incrementado la
seguridad empezando hoy, sí.]
Una vez Felix logro calmar a Cyril a un
renuente acuerdo, todos se separaron por hoy.
Mientras el resto dejaba el consejo,
Cyril se tomó un largo momento recogiendo los papeles en su escritorio,
agitándose y mirando a Felix mientras lo hacía. Monica necesitaba decirle algo,
así que Espero a que saliera al pasillo. Quería regresarle la chaqueta que le
había prestado durante su competición de ajedrez.
[Gracias por prestarme tu chaqueta
ayer, gracias por prestarme tu chaqueta ayer, gracias…]
Mientras tranquila murmuraba las
palabras de gratitud, practicando para asegurarse que no las confundiría, una
pequeña ave llegó desde la ventana. La criatura, cubierta en brillantes plumas
doradas, llego a detenerse en el hombro de Monica. Sin embargo, estaba tan
ocupada practicando sus gracias que ni siquiera lo noto.
[¿La Bruja Silenciosa?]
[Hyah— ¡¿Qué?!] Monica gritó a la
repentina voz en su oído. Miró al ave en su hombre— Ryn. Si Ryn estaba
arriesgándose a hablar con ella dentro del edificio escolar, debía ser algo
urgente. Monica se aseguro que nadie estuviera cerca, luego preguntó. [¿Qué
pasó ayer?]
[No. He venido por otro asunto hoy.]
¿Hay otro asunto? Monica pensó, con la guardia baja.
[—le gustaría invitar a la Bruja
Silenciosa a sus aposentos.] Ryn dijo en un susurro.
[¿Huh…?]
Los ojos de Monica se abrieron al
inesperado nombre. Justo entonces, escuchó pisadas del otro lado de la puerta. Cyril
probablemente se rindió y ya estaba por irse.
[Vendré por usted luego.] Ryn dijo
antes de rápidamente regresar a la ventana.
Un momento después, la puerta se abrió
y Cyril salió. Cuando se dio cuenta que Monica estaba allí, se veía
sorprendido. Es probable que no creía que esperaba en el pasillo así.
[¿Contadora Norton?]
[¡H-Hola!]
Luego de una corta charla con Ryn, se
olvido por completo la frase que había estado practicando. Ella extendió un
objeto envuelto en papel que había tenido en su pecho y murmuró. [Um, Lord
Cyril, er… Yo… gracias por, er, su chaqueta ajersh.]
Toda su práctica fue por nada— hecho a
perder todo. Sonrojada hasta sus orejas, empezó a temblar.
[Oh,
cierto.] Cyril dijo, como si
recordara que le dio su chaqueta. La tomó de ella.
Gracias a Dios. Logré agradecerle y lo
regresé… A pesar que me confundí.
Monica en privado suspiro de alivio, luego tímidamente murmuró. [Esto, um,
parece que siempre estoy tomando prestado su chaqueta, Lord Cyril.]
[¿…? ¿Cierto?]
[Um, como el día que estábamos
revisando los suplementos…]
Luego del intento de asesinato de
Casey, Monica había llorado mucho, entonces se durmió. Cuando se despertó,
descubrió que la chaqueta de Cyril yacía sobre ella. Pensar en ello la hacía
sentir mucha culpa en la boca de su estómago.
[¿Contadora Norton?]
Está siendo considerado conmigo porque
no quiere saber la verdad…
Cyril debía pensar que ella es una
simple víctima atrapada en el incidente de ayer, así como aquel día con el
leño. Era por eso que estaba preocupada por ella. Siempre decía cosas duras,
pero era una persona amable que cuidaba de otros, incluso si no lo demostraba.
Y cada vez que era amable con ella, un poco de culpa quedaba en su corazón por
mentir con su verdadera identidad.
¿Hay algo que pueda hacer para
reconocerlo?
Ella no podía decirle quién era. Al
momento que lo hiciera, las cortinas se cerrarían en su vida escolar falsa. En
lugar de hacer algo por el como la Bruja Silenciosa, quería hacer algo por él
como la Contadora Norton del consejo estudiantil.
¿Qué puedo hacer por él como miembro
del consejo…? Se
preguntó. Entonces
enderezó y encontró su mirada.
[¡Um,
Lord C-Cyril!] Balbuceó.
[Yo, um, daré lo mejor, así que…] Daría lo mejor de sí— qué vaga y poco confiable
esas palabras debieron haber sonado. Pero no importaba. Quería trasmitir desesperadamente sus
intenciones— decirle lo que podría hacer como la Contadora Norton.
[Hagamos todo lo que podamos, um, para
que el festival escolar sea un éxito. ¿Bien?]
De alguna manera, logró expresarlo
todo. Pero justo luego de terminar, la vergüenza la supero y se acuclillo y
empezó a jugar con sus dedos.
Escuchó un corto suspiro desde arriba—
una sonrisa, quizás. Ahora agachada, levantó la mirada a través de sus
flequillos y vio Cyril sonriendo
levemente.
[Desde luego.] Respondió en un tono
arrogante, típico de Cyril. La hizo extrañamente feliz.
El mismo viejo Cyril… pensó, una rara sonrisa apareció en su
rostro. Cyril miró al cuarto del consejo estudiantil y su arrogante
comportamiento desapareció rápidamente, remplazado por una cara de angustia.
[Y este es el momento exacto cuando
deberíamos darlo todo…] Continuó. [¿Y por qué no estar a su lado justo ahora? Ugh…
¿Está trabajado y yo debo descansar?]
[¡Lord Cyril, mañana! ¡Lo ayudaremos
mañana!]
Ese era el mismo viejo Cyril que Monica
conocía— energético y de fuete voluntad, dado a dar de más cuando se trataba de
Felix.
Escuchando la voz de Cyril del pasillo,
Felix sonrió y mojó su pluma en su plumero.
[No necesita preocuparse mucho.
Prácticamente es un descanso comparado a mi otro trabajo.]
Como si se respondiera, su espíritu de
agua, Wildianu, en la forma de un lagarto blanco, salió del bolsillo de su
uniforme.
Cuando Wildianu trató de usar sus
pequeñas extremidades para treparse al escritorio, el príncipe dejo de escribir
y levantó al lagarto con su dedo, dejándolo en su destino.
[Y una vez termine este trabajo, me
tomaré un pequeño descanso.]
Wildianu lo miró con sus pequeños ojos
azules. El rostro del lagarto no podía expresar emociones de la forma que un
rostro humano podía, pero de alguna manera Felix tenía el presentimiento que el
espíritu estaba confuso.
[Maestro…] Wildianu dijo. [¿En verdad
irá?]
[Este día solo viene una vez al año.] Felix
respondió. [Te ocupas del lugar mientras estoy fuera, ¿sí?]
[Si sale en la noche muy seguido, está
destinado a atraer la atención del Duque Clockford…]
[Y es por eso que te tengo.]
Wildianu era un gran espíritu de agua. No
era hábil en combate o detección, pero era muy bueno cuando se trataba de magia
ilusionaría. Siempre que Felix se escapaba, Wildianu se quedaría atrás y usaría
magia para engañar a cualquiera para pensar que el príncipe estaba allí aún.
[No puedo expresar lo mucho que aprecio
tener a un talentoso aliado como tú.] Felix dijo.
Wildianu lo miro como si quisiera
decirle algo.
[No hay necesidad de preocuparse.]
Felix dijo a su preocupado espíritu. [No renunciaré a mi objetivo más
importante.] Cerró sus parpado antes de lentamente abrirlos otra vez. Una
oscura luz de determinación destelló en sus hermosos ojos azules con un tinte
de verde. [Hace diez años, juré grabar el nombre de Felix Arc Ridill en la
historia. Y nunca he dudado en ese juramento, estoy seguro que lo sabes.]
Sonrió oscuramente.
Wildianu inclinó su cabeza. [Así será,
Maestro.] Respondió.
✽✽✽✽✽
[¡Monica! ¡Oh, mi hermana! ¡Debemos ir
al festival en Corlapton!] Pretendiendo reportar los eventos de los últimos
días, Monica había ido a visitar a Isabelle— su colaboradora en su misión de
proteger al segundo príncipe. Cuando llegó, la chica menor sonó una pequeña
campana, una gran sonrisa en su rostro y sugirió que salieran.
Mientras agitaba la campana, Monica se
dio cuenta que estaba usando una capucha con orejas de gato sobre uno de sus
vestidos.
Monica incline su cabeza en confusión
por el raro conjunto.
[Umm,
¿Corlapton…?] Se preguntó.
[Una ciudad al este de la academia. ¡Esta
noche, están celebrando el Festival de las Campanas!]
Con la llegada del otoño, los
festivales de cosecha y fertilidad eran celebrados por todo el Reino para
agradecerle al Rey de los Espíritus de Tierra, Archraedo.
Cada religión tenía su forma única de
realizar esos festivales. Monica una vez había escuchado que en la región este,
ya que se creían que las criaturas de la tierra eran los sirvientes de
Archraedo, las personas usarían disfraces o trajes personificados a su gusto.
Debe ser por eso que Isabelle estaba usando una capucha de gato.
Pero esta cosa acerca de las campanas
era nuevo para Monica. [¿Qué representa sonar las campanas?] Preguntó.
[Las campanas están destinadas para
guiar las almas de los muertos.]
[¿Las almas de los muertos?] Monica se
veía dudosa. No tenía nada que ver con las cosechas o cultivos.
La maid de Isabelle, Agatha, explicaba
mientras preparaba su té. [En las tierras del este, hay una leyenda que en las
noches de festival, el cuidador del inframundo se pone celoso de la diversión
humana, deja su puesto y se cuela en los festivales. Como resultado, las almas
de los muertos son capaces de cruzar las puertas del inframundo y vagar de
vuelta a estas.]
El cuidador del inframundo era el
subordinado del Rey de los Espíritus de la Tierra. Era una misteriosa criatura
que posee garras y alas negras y usaba una máscara blanca sobre su rostro. Era
representado de maneras muy terroríficas en los libros para niños y los adultos
lo usaban para condicionar a sus hijos e hijas por su mal comportamiento— si no
se comportaban, el cuidador del inframundo los perseguiría por toda la
eternidad.
Pero si estaba dispuesto a dejar su
puesto para disfrutar secretamente de un festival, quizás no era tan inhumano
como las personas creían.
[Cuando el festival termine, el
cuidador y las almas de los muertos regresan al inframundo. Las campanas son
usadas para demostrarles el camino de regreso a donde pertenecen.]
Isabelle asintió firmemente a la
explicación de Agatha y levantó la campana en su mano. [¡Es por eso que los
disfraces de animales y campanas son esenciales para los festivales de otoño en
el este!]
Estaba por decirle a Monica que
mientras fuera la hija de un conde, cada año en este día se arreglaría y
escabulliría en el festival con Agatha.
Monica escuchaba las animadas explicaciones
de Isabelle y Agatha. Se sentía mal por ello, ya que Isabelle se veía tan
emocionada, pero tenía otros planes que no podía dejar.
[Um,
Lady Isabelle, yo—]
[¡Sabes, tenía tantas ganas de ir a la
competición de ajedrez y animarte desde la primera fila! Como la villana de tu
historia, claro, simplemente no era posible. ¡Pero si estamos en un evento
fuera de la academia, no habrá problemas! ¡En efecto, ya que todos se visten
para el Festival de las Campanas, es perfecto para pasarla bien en secreto!]
Oh no, Monica pensó, sintiéndose aun peor. Su voz era suave
mientras hablaba. [Lo siento mucho, Lady Isabelle. Tengo algo, um, que hacer
después de esto…] Isabelle dejo de moverse. Se mantuvo congelado por unos segundos,
luego se quitó su capucha de gato. Su rostro se sonrojo, como si estuviera
avergonzada por haberse emocionado tanto y murmuró. [No, me disculpo por
adelantarme. Tienes una misión importante, y yo actuando así…]
Pequeñas lágrimas empezaron a formarse
en los grandes ojos de Isabelle.
¡Me ha ayudado más veces de las que
puedo contar y ni siquiera puedo hacer algo por ella! Monia
pensó. Sintiendo la culpa
en su corazón, logró sacar unas cuantas palabras. [Um, si yo, bueno, me decido
a ir a Kerbeck… quiero ir a un festival contigo. ¡Me has ayudado tanto, tanto,
um, que quiero hacer lo que sea que pueda para pagártelo!]
Una vez terminó de hablar, se puso
pálida. ¿Le dio problemas a Isabelle con su sugerencia? ¿Estaba siendo algo
descortés?
Pero sus miedos eran infundados.
[¿Pagarme? ¡Oh, nunca podría! Te
debemos tanto, mi hermana. ¡Ni loca soñaría en pedirte algo a cambio! Pere…] La
cabeza de Isabelle se levantó otra vez. Sus ojos estaban brillando. [¡Cuando la
temporada de festivales llegue otra vez, por favor, a toda costa, visita
Kerberck! Podemos hacerte un listo báculo con una campana… ¡Oh! ¡Y hay tenemos
este dulce tradicional y se dice que si lo divides con un amigo y lo comen,
serán amigos para siempre!]
Mientras Isabelle hacía una lista de
las posibilidades, Agatha la observó con el rostro de una amable hermana mayor.
[Suena maravilloso, mi lady.]
✽✽✽✽✽
Monica regresó a su habitación y se
quitó su uniforme, luego se puso el vestido azul que Luis le había dado.
Considerando quién estaba por ir a ver, su traje de Sabio podía ser más
adecuado. Pero no necesitaba túnicas ni báculo para su misión, así que los
había dejado en su cabaña en la montaña.
El vestido que Louis le había enviado
no era para bailes, solo para salidas menores, pero era lo más confiable que
tenía en términos de ropa formal. Para terminar su conjunto, Monica se puso su abrigo
blanco, también de Louis, luego se dio la vuelta.
[¿Se me ve bien, Nero?]
[Sí, claro que sí. Como sea, ¿a dónde
vas?]
[Bueno—]
Justo entonces, escuchó el golpeteo en
la ventana. Monica prosiguió y la abrió, dejando entrar a una pequeña ave
dorada.
El ave aterrizó en el suelo y tomó la
forma de una hermosa maid de cabello rubio.
Rynzbelfeid, el espíritu contratado del
Mago Barrera Louis Miller, recogió el borde de su falda y se reverenció.
[He venido por usted.] Dijo. [Ahora la
guiaré al territorio de la Bruja de la Astronomía.]
Monica había sido invitada a visitar a
otro de los Siete Sabios— la Bruja de la Astronomía Mary Harvey, la profeta más
talentosa en el Reino de Ridill.
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