Capítulo 2
El Purpura que Desea el Amor
Bajo un claro cielo azul, un hombre
estaba caminando a lo largo de un colorado camino de ojos otoñales. Era delgado
y larguirucho con la capucha de su túnica bajada sobre sus ojos y un largo
báculo en el agarre de su mano. Usaba el báculo para apoyarse mientras caminaba
en un área cerca de un camino sombreado.
[Ahh, ahhh, finalmente puedo verlo… la
Academia Serendia.]
Los pesados pasos del hombre se
detuvieron. Lentamente, levantó su capucha. Allí estaba, pasando el área de
bosque: un edificio escolar tan hermoso que podías confundirlo con un palacio.
A pesar de la distancia, podía distinguir su espléndida estructura.
Mirando el edificio académico desde
lejos, el rostro pálido del hombre ya se había palidecido más. [El resplandor
que ciega ojos… ¡¿Me estás diciendo que esa es la escuela?! Mierda. Mierda, me
va a cegar… Te odio, te odio, te odio… A cualquiera que asista a tal radiante
escuela debe ser muy amado y criado… Ah, te envidio, te envidio, te envidio— te
maldigo, te maldigo, te maldigo…]
El hombro continuó maldiciendo todo lo
que veía, su rostro se retorcía del dolor.
✽✽✽✽✽
[El festival escolar está a un día.]
Isabelle Norton remarcó, la hija del Conde Kerbek y la colaboradora de Monica
en su misión ultra secreta.
Isabelle regresó su taza de té a su
plato. Era la noche anterior al festival y Monica le había visitado para
discutir cómo protegería a Felix sin revelar su identidad.
Otros de la Casa Norton estarían
asistiendo como invitados para apoyarlas, pero hablando en general, solo Monica
podía actuar como el guardaespaldas del príncipe. Él era muy agudo y previsivo,
así que probablemente se daría cuenta si un sirviente de la Casa Norton trataba
de intervenir.
En cambio, Isabelle y los otros solo
observarían de cerca por algún sospechoso y ayudarían a mantener la fachada de
Monica.
[Mi padre no podrá venir.] Isabelle
continuó. [Pero mi madre asistirá en su lugar.]
[¿Tu madre?] Monica repitió.
[Sí y traerá a varios talentosos
sirvientes consigo también.] Isabelle explicó. Miró a su maid, Agatha, quien
procedió a tomar un plano de la Academia Serendia y lo extendió en la mesa.
Isabelle usó su abanico para señalar a
las cuatro estructuras en plan. [En general, puedes partir la Academia Serendia
en cuatro edificios: el edificio de avanzados, el edificio intermedio, la
biblioteca y el gran salón usado para bailes y ceremonias. Los estudiantes
generalmente pueden entrar y salir en cualquiera de estas, pero la más difícil
para vigilar y la más engañosa para que entres es el edificio intermedio.]
Tanto los cursos intermedios y avanzados
compartían el uso de la biblioteca y el gran salón, así que Monica fácilmente
podría moverse entre esas luciendo raro. Pero ya que era parte del curso
avanzado, entrar al edificio intermedio llamaría la atención. Inevitablemente, no
sería capaz de vigilar de cerca. No estaba tan preocupada durante los días
normales de escuela, pero muchos desconocidos estarían entrando o saliendo
durante el festival— de ser posible, quería asegurarse que era seguro.
[Así que la Casa Norton vigilará cerca
del edificio intermedio en cambio.] Isabelle dijo. [El Príncipe Felix tampoco
se centrará en eso y reducir el número de lugares de los que necesitas
preocuparte debería hacer tu trabajo más fácil.]
Monica estaba muy agradecida por la
oferta. Louis y Ryn la estarían ayudando también ese día, pero también debería
haber algunos lugares para proteger al príncipe apropiadamente.
[¡G-Gracias, Lady Isabelle!] Pronunció.
[Eso ayuda… Pero, um…] Una cosa le molestaba. [¿No resultará extraño para las
personas que tu familia esté en el edificio intermedio? Está en un curso
avanzado…]
[Oh, por eso no habrá problema. No
necesitas preocuparte.] Isabelle le aseguró. Luego se pausó, empuñando su palma
como si hubiera recordado algo. [Ah, sí, y otra cosa. ¡Mi hermana, debemos
decidir las señales secretas para poder comunicarnos cuando se necesite!]
[¿Señales?] Monica repitió.
[Eso es.] Isabelle dijo con una
Asistencia, poniendo su abanico en su mentón. [Si necesitas ayuda de mí… Sí,
puedes tocar tu oreja izquierda. Y lo haces, ya sea yo o alguien de la Casa
Norton se moverá para asistir.]
Monica asintió. [Um, bien…]
Isabelle puso una mano en su mejilla y
sonrió. [Leí una novela recientemente y tenía una escena donde dos compañeros
usaban señales con las manos. Hee-hee, compañeras… Qué maravillosa palabra…]
Al parecer, ese libro era su favorito
ahora. Era una historia acerca de las hazañas de dos caballeros que resolvían
problemas siempre que viajaban. Lucía en trance mientras decía la palabra
compañeros.
[A decir verdad…] Continuó. [¡Me
gustaría disfrutar el festival contigo normalmente, pero hoy somos compañeras!
Seré tu respaldo perfecto. ¡Puedes contar conmigo por apoyo!]
Aunque la emoción de Isabelle era un
poco intimidante, Monica genuinamente sintió que podía confiar en la otra
chica. Era tan tranquilizador tener aliados… Pensó. Aunque la verdad,
era un nuevo sentimiento para Monica.
[Muchas gracias.] Dijo con una
reverencia.
La mañana del festival escolar, Monica
se despertó más temprano de lo usual. Aún estaba oscuro afuera— un tenue rojizo
se asomaba sobre el índigo de la noche por el este.
Era finales de otoño y el aire frío
llegaba a su piel. Se arropó en la calidez de Nero. Esperaba que estuviera
acurrucado en algún lugar bajo las sábanas, pero el gato negro no estaba por
ninguna parte.
[¿Nero…?]
Mientras se sentaba, una hermosa mujer
en traje de maid se reverenció. Había estado esperando en calma en un rincón
del cuarto. [Buenos días, Bruja Silenciosa.] Dijo.
Rynzbelfeid— apodada Ryn— era un gran
espíritu contratado del colega de Monica, el Mago Barrera Louis Miller. Se
había estado quedando con Monica en su ático por unos días para ayudarla con la
seguridad del festival.
Tener a una maid saludándola tan pronto
se despertaba era un sentimiento extraño para alguien criada como plebeyo.
[Buenos días.] Respondió, mirando alrededor. Sin señales de Nero. [Um, Miss
Ryn…] Preguntó. [¿Dónde está Nero?]
[El Señor Gato Negro se fue hace un
rato para una caminata matutina.]
Lo llamó una caminata, pero
probablemente estaba patrullando. Tenía sentido.
Ryn miró directo a Monica. Las
expresiones faciales del espíritu casi nunca cambiaban, pero Monica de alguna
manera podía decir que quería hacer una pregunta.
[Me enteré…] La maid dijo. [Que el
Señor Gato Negro es su familiar.]
[U-Um, cierto…] Monica asintió
vagamente.
Ryn continuó en un tono simple. [El
familiar de la Bruja Astróloga, Sir Owl, no era capaz de hablar la lengua
humana o tomar la apariencia de un humano. El Señor Gato Negro debe ser un
familiar de gran talento.]
[E-Es el tipo de familiar que es…]
Monica empezó a sudar. ¿Ryn estaba tratando de saber el trasfondo de Nero?
Pero el espíritu solo dijo. [Ya veo, mi
lady.] Y se fue con eso.
[Um, ¿Miss Ryn?] Monica preguntó.
[Acerca de la forma humana de Nero…]
[Me guardo el secreto de Lord Louis, mi
lady.] La maid le aseguró. [Ya que he enteré que el Señor Gato Negro es como
una carta de triunfo para usted.] Ryn dejo una mano en sup echo y uso el
término otra vez. [Una carta de triunfo. Qué emocionante. Espero con ansias que
su carta de triunfo entré en acción para salvarla de los problemas, mi lady.]
Monica evitaría los problemas para
empezar y la idea de Ryn esperándolo con ansias la sorprendió. Dejando eso de
lado, parecía que podría evitar cualquier otra pregunta sobre el tema. Monica
suspiró en alivio.
Justo entonces, Ryn miró fuera de la
ventana. [Lord Louis me llama. ¿Puedo retirarme por un momento?]
Monica nunca había hecho un pacto con
un espíritu antes, pero sabía que esa simple conversación era posible entre un
mago y su espíritu contratado a grandes distancias. Naturalmente, la
comunicación no era perfecta; solo se transmitía la sensación. Ryn sintió que
había sido llamada. Podía moverse increíblemente rápido, así quen una corta
ausencia no sería problema.
Monica asintió y preguntó. [¿Mr Louis
está cerca?]
[Sí, mi lady.] La maid respondió. [Se
quedó en una posada en Craeme la noche pasada.]
Craeme estaba donde Monica había
conocido a Glenn. Era la ciudad más cercana a la academia, así que muchos de
los invitados del festival se quedarían allí. Louis planeaba infiltrarse a en
la gente y solo caminar por la puerta frontal de la escuela.
En general, necesitabas una invitación
para entrar al festival. Cualquiera con autoridad, claro, podría hacer una
petición a la escuela por avanzado y usualmente se le concedía una.
[Estoy sorprendida que aplicó por una
invitación…] Monica murmuró.
La Academia Serendia estaba bajo el
control del Duque Clockford, el guardián del segundo príncipe. Louis, sin
embargo, era partidario del primer príncipe. No era como si los seguidores del
rival del segundo príncipe tuvieran prohibido entrar, pero aun así, Monica
apenas podía creer en la audacia de Louis. Era bastante impresionante.
Ryn recogió un libro del escritorio y
lo levantó. Era una novela de aventura de Dustin Gunther que Monica había
tomado de la biblioteca para que Nero leyera. Algunas veces ella veía a Ryn y
Nero viéndola juntos.
[Esta novela describe a las personas
audaces y atrevidas mientras les crece el cabello en su corazón.] La maid
explicó. [Estoy segura que el corazón de Lord Louis tiene todo un bigote y
barba.]
De hecho, el Mago Barrera Louis Miller
era un hombre atrevido que se preguntarías si su corazón estaba hecho de acero
más que estar cubierto de cabello. Monica era el opuesto exacto. Tenía el
corazón de pollo.
[En todo caso…] La maid continuó.
[Regresaré por un tiempo con el corazón peludo de Lord Louis. ¿Desea enviarle
algún mensaje?]
Creando la imagen de un corazón
cubierto de pelos en su mente, Monica se reverenció ante Ryn en agradecimiento.
[Por favor, dígale que estoy feliz de tener su apoyo hoy.]
[Muy bien, mi lady.]
Ryn abrió la ventana, luego se
transformó en una pequeña ave amarilla y se fue volando. Monica se recostó
contra la silla y la observó irse, respirando aire fresco del exterior y se
estiró.
Bien. Estoy lista.
El aire matutino la había despertado un
poco. Luego de cambiarse en su uniforme escolar, le quitó llave a un cierto
cajón y lo abrió. Dentro estaba una cafetera— un recuerdo de su padre— también
como letras que había recibido de Lana, el peine que las dos habían comprado,
el libro escrito por su padre que Felix— más bien Ike— le había comprado hace
unos días, y un pendiente. Esos eran sus tesoros.
Cuando había llegado a la academia,
todo lo que tenía era la cafetera. Ahora el cajón tenía más cosas y llenaba su corazón
de emoción. Ahora tengo tantas cosas preciadas…
Al dejar su cabaña en las montañas,
Monica había sido capaz de llenar unas cuantas necesidades como su gato negro
Nero y la cafetera de su padre en su equipaje. En ese entonces, había sido
suficiente para ella. No había otras posiciones de las que se preocupara.
Pero ahora tenía mucho que no quería
perder.
Los protegeré… Soy la Bruja Silenciosa.
Soy un Sabio, se dijo
a sí misma antes de recoger su listón y peine y peinarse. Había tenido muchos
problemas en al principio estilizándolo de la manera que Lana le había
enseñado, pero luego de un tiempo, sus dedos se acostumbraron a ello.
Ató su listón, luego alejó el peine y
recogió la cafetera. Aún faltaba para el desayuno, así que quería sentarse y
tener una buena taza de café relajante.
Pero entonces, oyó el golpe en su
ventana: era su gato negro, Nero, tocando el vidrio. Monica abrió la ventana
para él. El gato entró dentro del ático y temblaba de frío, quejándose. [Se
friísimo allá afuera. Casi me congelo… Desearía poder hibernar…] Se quejó.
[Estabas patrullando el área, ¿cierto?
Gracias.] Monica dijo. [Um, ¿te gustaría algo de agua caliente?] Nero casi se
había desmayado de la sorpresa la última vez que probo café, así que sugirió
agua en cambio.
Nero agitó su pequeña cabeza. [Nah,
estoy bien. Más importante, tenemos un problema en nuestras manos. Un tipo loco
está muy cerca de la academia ahora mismo.]
[¿Huh?]
El rostro de Monica se tensó. ¡¿Alguien
sospechoso ya está aquí…?! Y para empeorarlo, Ryn había dejado la escuela.
Monica apretó sus puños, sabiendo que tenía que hacer algo al respecto. [¿Cómo
se veía?]
[Bueno, algo purpura.]
[¿Purpura? Um, ¿podrías ser más
específico?] ¿Qué hay de él purpura? Monica se preguntó, confundida.
Nero puso su pata en su mentón,
pretendiendo acariciarla. [Era, como, super deprimente, ¿sabes? Sigue
murmurando, “te maldigo, te maldigo.” Oh, y tenía una túnica justo como la que
tienes y un báculo igual al tuyo igual.]
[Espera…]
¿Una túnica y báculo similar al de
Monica? ¿Purpura? De inmediato, un nombre se le vino a la cabeza.
✽✽✽✽✽
[Ahhh, qué desastre. La mañana ha
llegado… El sol matutino es cegador, quemando mis ojos… El sol, el mundo—s
ambos son tan ingratos conmigo… Alguien, por favor ámeme, por favor dime que me
amas… Sí, algunas veces incluso yo quiero ser amado por algo más que solo el
moho, musgo y hongos. Quiero que me digan que soy amado… Ahhh, quiero ser
amado, quiero ser amado, quiero ser amado. A todos esos que caminan normalmente
bajo el sol, los envidio, los odio, les resiento. Los maldigo a todos, a cada
uno…]
En el bosque cercano a la Academia
Serendia, una figura se sentaba curvado contra un árbol, usando una túnica de
capucha y aferrándose a un báculo. Justo como Nero dijo, este “chico muy loco”
era increíblemente sombrío, desagradable y inquietante. En resumen, era el tipo
de persona de la que quisieras tener de lejos.
El hombre, quien se veía un poco pasado
de los veintes, era flacucho con cara pálida. Su cabello— corto— era visible
bajo su capucha, claramente sin mantenerlo y era de un vivido e impresionante
purpura.
Monica, quien salió de su cuarto, se
acercó más al hombre, sosteniendo a Nero en su pecho. Dudosamente, preguntó.
[¿Sir? ¿Usted es el Chamán del Abismo?]
El hombre se congeló donde estaba, bajo
la sombra del árbol. Lentamente, se giró a ver a Monica. Sus ojos se abrieron y
eran de color rosado como gemas. Tenía un patrón— un sella chamánico— en su
pálido rostro, especialmente en su mejilla izquierda.
[Tú… ¿me conoces?] Balbuceó.
[Eres Ray Albright, el Chamán del
Abismo, ¿correcto?] Monica preguntó con nervios. [Um. ¿qué está haciendo
aquí…?]
El hombre visiblemente se agitó. Un
sonrojo escarlata apareció en su blanco rostro. [¿Una… una chica? Una chica que
conoce quién soy… Y me llamó por mi nombre… ¿Es una fan? Qué giro de eventos.
Pensar que finalmente llegaría el día cuando me mostrarían amor.] Una risa
extraña se escapó de sus labios. [Me alegra tanto estar vivo.]
Con una misteriosa sonrisa y sus ojos
brillantes, cerró la distancia entre ellos. [Por favor, te lo ruego. Por favor,
dime que me amas. Ámame, ámame, ámame, ámame…]
[Um…] Dijo Monica. [Yo, bueno, soy la
Bruja Silenciosa, otro de los Siete Sabios…]
Los ojos del hombre se abrieron a sus
palabras. Inclinó su cabeza a un costado en confusión. [¿La Bruja Silenciosa?
¿Monica Everett?]
[S-Sí.] Balbuceó, asintiendo.
El hombre empezó a respirar con
pesadez. Un momento después, se estaba aferrando a Monica, evidente
desesperación en su rostro. [¡P-Por favor, ayúdame! Tienes que ayudarme… ¡Por
favor! ¡Por favoooooor!]
[¡¿Hphryahaaahhhhh?!] Monica gritó en
sorpresa pura a su imprudente comportamiento. Los dos eran Sabios, pero ninguno
tenía una pizca de dignidad.
Nero, pretendiendo ser un gato se
acurrucó en los brazos de Monica, ofreció un exasperado. “mrrrow.”
El tercer Chamán del Abismo, Ray
Albright, uno de los Siete Sabios y actual líder de la Casa Albright, el único
linaje de chamanes en el reino. Títulos solo dados a grandes magos, y recibir
uno, tenías ya sea aplicarte o tener suficientes logros que el Gremio de Magos
te concediera uno. Entre las más distinguidas familias, sin embargo, las
personas heredarían los títulos de otros miembros familiares. La Casa Albight
era un ejemplo.
Se decía que el primer Chamán del Abismo
había inventado más de cien sellos chamánicos— también conocidos como
maldiciones— y los grababan en sus propios cuerpos. Al igual que muchos
miembros de la familia real eran alimentados con porciones de veneno desde una
edad joven para obtener resistencia, el primer Chamán del Abismo había
entrenado su cuerpo para adquirir resistencia a hechizos chamánicos.
Esas marcas fueron pasadas a la
siguiente generación del Chamán del Abismo. Ray era el tercero en tener el
título y su cuerpo tenía grabado más de doscientos hechizos, suficientes para
cubrir cada rincón de su piel en patrones malditos.
Un efecto secundario de todos esos
hechizos era la discromatosis, la cual ponía su cabello y ojos en colores
raros. Incluso en las vastas tierras del Reino de Ridill, probablemente solo
aquellos de la Casa Albright eran quienes tenían el cabello purpura y ojos
rosas.
Eventualmente, Ray parecía que se calmó
un poco. Revisó a Monica de cerca y preguntó, agitado. [¿Por qué la Bruja
Silenciosa está usando el uniforme de la Academia Serendia…?]
Parecía que su uniforme era la verdadera
razón por la que no la reconoció como un Sabio. Monica se lamentó por no
ponerse algo diferente para mantener en secreto su misión de infiltración. Pero
Nero dijo que había encontrado a alguien sospechoso, así que salió con prisa
del ático usando su uniforme.
Ahora…
¿Ahora qué? ¿Qué
debería hacer? Monica
pensó. Um, yo necesito una excusa. Una excusa…
Pero no importa lo mucho que lo
intentara, no se le podía ocurrir nada más que declarar que era su hobby
caminar por los bosques usando uniformes escolares. Incluso ella se horrizó al
Pensar tal horrible mentira.
Aunque, era todo lo que tenía, así que
le apostó a esa esperanza. [Um, los uniformes de la Academia Serendia… son muy
lindos, ¿huh? Quería probarme uno… Así que me vestí como un estudiante de la
academia, y, um, estaba dando una vuelta…]
Nero la miró con exasperación. Podía
ver la pregunta en sus ojos: ¿No pudiste escoger una mejor excusa?
Mientras se quedaba allí, tan
avergonzada que desearía poder desaparecer, Ray susurró la siguiente pregunta.
[Oí que la Bruja Silenciosa es como yo y casi nunca sale… Y supuestamente vive
en una cabaña en las lejanas montañas…]
[¿Yo de verdad…um…estaba…dando una
vuelta larga?]
Monica sabía rebien que entre más
mentiras inventara, más rápido se vendrían abajo. Se acabó, pensó,
perdí. No podía idear más excusas. A ese punto, su única opción era ser honesta
con el hombre y pedirle su ayuda en su misión. ¡Waaaahh! Monica pensó,
recordando la vil sonrisa de Louis mientras lágrimas se formaban en sus ojos. Mr
Louis va a estar tan enojado conmigoooo…
[Um, bueno…] Dijo. [A decir verdad, el
Mago Barrera me dio una misión y se supone que proteja al segundo príncipe.]
[¿Un guardaespaldas? ¿Tú? ¿La Bruja
Silenciosa?]
[E-Es ultra secreto, así que por favor
no se lo digas a nadie, ¿bien? ¡P-Porfishhh!] Rogó, rápidamente inclinando su
cabeza.
No obtuvo respuesta. Con nervios, miró
otra vez a Ray. Por alguna razón, parecía que estaba emocionado.
[Una chica me reveló su secreto… Me
pidió ayudar… Y-Yo me siento muy amado. ¡Realmente amado…! Sí, se siente
increíble… Heh-heh, heh-heh, heh-heh.]
Desde sus brazos, Nero susurró en voz
baja, lo suficiente para que solo ella pudiera oír. [¿Ese chico realmente está
bien de la cabeza?]
Advirtiéndole al gato no ser descortés,
Monica mantuvo sus ojos en Ray. Estaba poniendo sus manos en sus mejillas,
sonriendo. Su comportamiento le preocupaba, pero por ahora, parecía que
mantendría su secreto.
[Um.] Continuó. [¿Qué está haciendo
aquí? Me pidió ayuda hace un momento…]
[¡Sí! Sí, eso es. Estoy en un gran
problema justo ahora…] Ray se detuvo, luego le fijo una mirada a Monica y
suplicó. [Este asunto tiene que ver con la continuidad de la Casa Albright, así
que quiero que lo mantengas en secreto de los otros… Yo mantendré tu secreto
también, así que por favor…]
Si un famoso linaje como los chamanes
de la Casa Albright estaba en peligro, probablemente implicaba algún tipo de
mala conducta por parte de uno de los miembros de la familia. Monica asintió y
Ray empezó a murmurar su explicación.
[Esta es una historia más bien antigua,
pero hace diez años, uno de los aprendices de la Casa Albright se convirtió en
un traidor…]
Los únicos permitidos por el Reino de
Ridill de incursionar en los hechizos y maldiciones chamánicas eran los
Albrights, la familia biológica de Ray. Pero había muchas personas que
realizaban investigaciones en el tema como formación individual sin permiso.
Algunas de esas personas solicitarían entrenamiento con la Casa Albright ya que
sus miembros no tenían comparación en las artes chamánicas.
Frecuentemente, externos serían
recibidos, aunque se les requería ingresar en la familia. Este traidor
originalmente debió haber sido un externo.
[No solo se robaron información
relacionada a los hechizos de la Casa Albight, tomaron varias herramientas
chamánicas creadas por el anterior Chamán del Abismo.]
Continuó explicando que la Casa
Albright en seguida envió a cazadores, pero el traidor se había ocultado tan
bien que habían sido incapaces de encontrarlo.
[Mi familia ha estado persiguiendo a
este traidor por diez años, pero nunca pudimos encontrar alguna pista… Aunque
recientemente, empezó a deshacerse de las herramientas que robó, quizás debido
a problemas financieros. Así es cómo finalmente empezamos a rastrearlo.]
La Casa Albright en secreto continuó su
persecución mientras recuperaba las herramientas que el traidor había
desechado.
[Parece que una de esas herramientas
terminó escondida en alguna parte de la Academia Serendia.]
[¡¿Quuu—?!] Monica gritó.
Las herramientas chamánicas se parecían
a los objetos mágicos, pero principalmente eran creadas con el propósito de
causarle a alguien sufrimiento a través de una maldición. Podían sellar el maná
de una persona, restringir sus acciones y llevar a enfermedades físicas y
mentales… Es decir, cualquiera que quisiera una no andaba en nada bueno.
Si una estuviera escondida en la
Academia Serendia, era una gran emergencia. [Quería entrar a la escuela como
visitante y con calma retirar la herramienta, pero… Pero… Pero…]
La respiración de Ray se puso pesada,
como si estuviera teniendo un ataque. Apretó su túnica y su rostro se retorció
mientras decía amargamente. [Pero la blancura de los uniformes de la Academia
Serendia ha roto mi espíritu.]
Monica no estaba segura cómo responder.
Inconsciente a su confusión, Ray tomó
su cabello purpura y empezó a gritar histéricamente. [¿Uniformes blancos?
¡¿Blancos?! Si fuera a usar uno, sin duda sería el hazmerreír… Aunque las
personas aquí los usan como si fuera nada. No puedo entender cómo piensan esas
personas. ¡Ahh, son tan blancos que me duelen mis ojos! Lo odio… ¡Mierda,
mierda! Los maldigo a derramar té en sus mangas y manchar sus camisas… ¡Los
maldeciré, los maldeciré, los maldeciré! Pero no a las chicas.]
[Umm…]
[Y la misma escuela es radiante… Cuando
las personas en un espacio son radiantes, ¿el mismo aire se vuelve radiante?
Vaya, llamaría la atención como un payaso en tal radiante edificio. Hablarían a
mis espaldas. Me lanzarían piedras. Sería el hazmerreír. Lo sé, sé exactamente
lo que harían… Ahh, que terrorífico lugar es la academia… Si entro, me
derretiría. Me retorcería como una babosa con sal—]
[¡Uh! Ummm…]
Mientras Monica, agitada, trataba de interrumpir,
de pronto Ray centro su rosada mirada en ella, se le acercó una vez más y rogó.
[Así que por favor… Yo… daré lo mejor para entrar en esa radiante academia…
Usaré cada fibra de mi ser… ¡Así que por favor, Bruja Silenciosa, ayúdame a
recuperar esa herramienta!]
✽✽✽✽✽
Habiendo aceptado la solicitud de apoyo
del Chamán del Abismo, Monica de momento dejo a Ray y llevo de vuelta a Nero al
dormitorio de chicas. Ray, por su parte, se había estado acercando sigilosamente
a la academia como un gusano moribundo, queriendo— en sus propias palabras—
acercarse tanto como pudiera para el inicio del festival escolar.
Y lo estaba dando todo, justo como
había declarado que lo haría. Pero al paso que iba, nunca llegaría a la
escuela, mucho menos buscar su herramienta chamánica perdida.
De los brazos de Monica, Nero susuró.
[Vaya, es que los Siete Sabios solo aceptan a unos raritos.]
[Haaah…] No podía argumentar en contra
de eso.
El bolsillo de Monica ahora tenía un
duplicado de la herramienta chamánica llamada Ira Carmesí. Ray se lo había
dado, diciéndole que la cambiara por la real si la encontraba. El objeto era un
collar con una joya carmesí colocada en su marco decorativo negro.
Nunca he visto a un estudiante usar
algo como eso, Monica
pensó. Pero probablemente quien la tomara ya ha empezado a sufrir efectos
secundarios.
La maldición imbuida en el objeto le
robaba a la persona su paz mental. Al parecer, su usuario experimentaría
extremos cambios de humor y sería agresivo con otros.
Ya que la magia de detección no podía
localizar objetos chamánicos con facilidad, tendrían que caminar por la escuela
buscándolo. Monica ya le había dicho a Ray que planeaba contactar a Louis,
explicar la situación y hacer que ayude con la búsqueda. El chamán se retorció
en agonía y se quejó de no querer estar en deuda con el hombre y lo mucho que
lo odiaba y toda la situación. Pero al final, sin ganas accedió. Siempre era
mejor tener mucha ayuda cuando buscas algo.
Pero ¿dónde alguien pudo haber
escondido una herramienta maldita en la Academia Serendia? De acuerdo a la investigación de Ray,
había sido obtenida como un accesorio ordinario de segunda mano. Luego de vagar
de un lado a otro, eventualmente había sido comprado por alguien de la escuela.
Se parece a un collar, así que quizás deba revisar lo que las otras chicas
están usando…
Monica no tuvo de otra que andar por
ahí viendo los accesorios de las chicas al mismo tiempo que cuidad a Felix. Dejando
de lado la joyería, el marco decorative negro del collar era único, así que
probablemente sería fácil de ver.
Lo pensó bien mientras caminaba tan
pronto se estaba acercando al dormitorio de chicas. Aún era temprano en la
mañana— pero lo suficiente temprano que si el encargado del dormitorio la
llegara a ver, la regañaría.
[Vamos arriba, Nero.] Dijo.
[¿Oh? Otra vez, ¿eh?] El gato
respondió.
Luego de poner a Nero en su hombro,
Monica tomó la escoba que había escondido en los árboles. Era una escoba
ordinaria— sin magia ni nada. La había tomada prestada del almacén debajo del
ático donde dormía.
Monica se montó en la escoba, luego
desplegó un hechizo de vuelo sin recitar. La escoba lentamente flotó en el
aire, trasportándola.
[Espalda recta, ritmo binario y
balance, balance…]
Había aprendido magia de vuelo recién y
aún estaba lejos de dominarla. Estos lentos ascensos le dificultaban mantener
el balance que solo avanzar en línea recta.
Mientras la cabeza de Monica se meneaba
de un lado a otro, Nero se aferró a ella con más fuerza. [No me gusta como se
ve esto. ¿Segura que estás bien?]
[Y-Yo estaré bien… ¡¿Wah-hyahh?!]
[¡Hey! ¡Caeré! ¡Caeré!] Nero gritó
mientras el cuerpo de Monica se inclinaba a la izquierda. Porque se estaba
recostando, empezaron a zigzaguear. A pesar de todo eso, de alguna manera llegó
a la ventana de su ático.
Mientras sus pies tocaban el suelo,
Monica bajó la escoba y se desplomó, gruñendo. [No tuve tantos
problemas descendiendo…]
Monica
sollozó en respuesta.
Mientras la brujita se balanceaba y
vagaba por el cielo matutino, una maid la observo a través de una ventana de
vidrio prismático de uno de los cuartos del dormitorio de chicas. Luego que la
joven sirviente viera a la brujita entrar a su ático, dejó la ventana y se
enderezó antes de reportar lo que había visto con su maestro.
[No cabe duda.] Dijo. [Esa era Lady
Monica Norton, contadora del consejo estudiantil.]
[Ya veo…] Una hermosa chica con cabello
negro murmuró. Sentada en una silla con su abanico abierto.
Esa era Bridget Greyham, secretaria del
consejo estudiantil.
[¿Deberíamos entrar a la fuerza a su
habitación, Lady Bridget?] La maid preguntó.
[No.] La chica respondió. [Aún no es
tiempo.]
Considerada una de las chicas más
hermosas en la Academia Serendia, Bridget tenía unos rasgos brillantes que
podrías llamarlos como hermosas rosas en pleno florecimiento. Cubrió su boca
con su abanico y bajó sus ojos en reflexión. Sus parpados cubrieron sus ojos
ámbar como para ocultar lo que tenía en mente. Largas pestañas crearon sombras
sobras sus mejillas.
Debemos mantener una observación pasiva
por ahora, pensó.
A pesar de su famoso linaje, Bridget
solo era la hija de un noble. Había límites en lo que podía hacer; solo tenía
unas cuantas cartas en su mano. Tendría que proceder con cuidado.
Estoy acostumbrada a esperar, a
soportar. He estado dando lo mejor por diez años, claro.
Rechinó sus dientes, apretando su
agarre en el abanico. Y como si aquel que más amara apareciera detrás de sus
parpados, se hizo un juramento.
Príncipe…
✽✽✽✽✽
Cyril Ashley fue el primero en llegar
al salón del consejo en la mañana del festival escolar. Empezó al revisar los
planes para cada uno de los miembros. No estaba ansioso con el calendario,
perse, pero sintió que tenía que mantenerse ocupado con algo o nunca se
calmaría.
Mi padre estará aquí hoy también,
pensó. Debo ser audaz y digno con mi comportamiento para no avergonzar a la
Casa Ashley.
Cyril envió dos invitaciones para el
festival escolar. La primera fue dirigida a su padre adoptivo, el Marqués
Highown. La otra…
Me
pregunto si vendrá…
Miró fuera de la ventana. Varios
carruajes ya estaban parqueados fuera de la escuela. Sabía que no sería capaz
de ver mucho desde la distancia, pero sin embargo, buscó alguna señal del
emblema del Marqués Highown. Ahí fue cuando oyó la puerta abrirse detrás de él.
Los primeros en entrar fueron los de
tercer año: Felix, Elliott y Bridget. [Oh, hola Cyril.] Dijo Felix. [Llegas
temprano.]
[Buenos días, Su Alteza Real.] Cyril
respondió, enderezándose e reverenciándose.
Elliott frunció sus ojos caídos con una
sonrisa malvada. [Te despertaste temprano como un idiota, te lo aseguro. Justo
como hace en cada evento.]
Nadie te preguntó, Cyril pensó, amenazando a Elliot.
Un momento después, Neil y Monica
entraron. El anterior claramente se anunció y la última— como siempre— ofreció
un saludo mucho más nervioso. Cyril notó la tensión en la expresión de Monica.
Sabía que tenía que estar muy nerviosa— era su primer festival escolar. Como
su senior, tendré que apoyarla con lo que pueda, pensó para sí.
En ese punto, Bridget habló. [Yo,
también, me desperté temprano. El festival escolar es una vez al año.] Luego soltó un agudo “oh-ho-ho,” luego
le lanzó una mirada a Monica. [Y hablando de despertarse temprano, da
casualidad que vi a la Contadora Norton fuera de los dormitorios de chicas esta
mañana. ¿Asumo que estaba nerviosa también y que tuvo problemas para dormir?]
[¡¿Hwah?!]
Monica gritó, sus labios
temblaban.
Bridget cubrió su boca con su abanico y
frunció sus ojos. [¿Qué estaba haciendo afuera tan temprano, Contadora Norton?]
[Um, yo estaba, bueno… Esta mañana, yo…
estaba afuera, y, um…] Monica murmuró, bajando su cabeza y jugando con sus
dedos, cosas que a menudo hacia cuando estaba asustada o ansiosa.
Mientras Cyril seguía el movimiento de
sus dedos, el rostro de Monica se levantó otra vez. [¡Yo… estaba, um,
practicando mi baile! ¡En avance, um, al evento!]
[No me di cuenta que tenías ganas de
bailar.] Cyril remarcó sin pensar.
Monica logró poner una sonrisa y
asintió. [¡S-Shipi! ¡Yo, um, me muero de ganas!] Empezó a moverse con los pasos
de un baile— muy torpemente.
Cyril no lo demostró, pero de pronto
estaba alarmado. Había estado seguro que la tímida Monica no quería asistir al
baile con tantas personas. Pero al parecer, tomó un vestido prestado e incluso
practico su baile en secreto. Monica había estado tratando de mejorar sus
puntos débiles mientras él había asumido que no estaba interesada. Cyril
se sintió avergonzado de sí mismo.
¿Por qué me siento tan mal…?
Monica continuó mostrando su miserable
juego de pies. Realmente era desastroso. Había Mejorado
de cuando le enseñó primero.
Oh.
Ya veo.
Luego Cyril se dio cuenta de la
verdadera naturaleza del sentimiento de inquietud en su pecho.
Si Monica aparecía y bailaba así,
avergonzaría el consejo estudiantil. Debe estar ansioso— era por eso que su
corazón se sentía tan extraño ahora. Claro. No había duda. Y eso significaba que
había una solución simple.
Si el príncipe y yo tomamos el
liderato, su baile mejorará… Y no puedo molestar al príncipe con algo como eso,
así que es apropiado que yo cuide de ella.
Si Monica, tímida como era, estaba
confrontando el baile con mucho más interés, entonces era su responsabilidad
como su sénior ayudarle. Una vez llegó a esa conclusión, la incomodidad en su corazón
desapareció.
Mientras Cyril se perdía en
pensamientos, Felix le sonrió gentilmente a Monica. [Sí, este es tu primer
festival estudiantil.] Comentó. [Espero que te diviertas mucho.]
Monica detuvo sus pasos y asintió.
[¡S-Sí, señor! ¡Yo, um, me divertiré!] Su coleta se meneó de un lado a otro
como la cola de un perro.
[Finalmente es hora que el Festival
Escolar dé inicio en serio.] Felix anunció.
Todos los presentes se enderezaron. El
festival de la Academia Serendia era un gran evento. Los nobles más influyentes
del reino e incluso embajadores de países extranjeros estarían asistiendo. Fracasar
no era una opción.
Todos dijeron “Sí, señor” en conjunto. Cyril
en particular sacó el pecho y habló.
Juro hacer todo a su alcance por el
bien del príncipe que adoraba y respetaba tanto— y por sus juniors.
Luego de su reunión matutina en el
salón del consejo estudiantil, Cyril rápidamente dejo el edificio escolar y se
dirigió al lugar de exhibición del club de jardinería en el jardín interior.
Sus miembros estaban ocupados poniendo
demostraciones de flores mixtas e intercambiando comentarios sobre sus rosas.
Varios floreros reposaban en el puesto. Los floreros de rosas en particular
habían resultado maravillosos; tenían una gran rango de variedades en las
muestras de otoño, incluyendo algunas poderosas esencias y pétalos con formas
extrañas.
Cyril llamó al presidente del club
mientras realizaba sus revisiones finales y le hizo una petición sincera.
[Siento pedirle algo como esto tan de pronto.] Dijo, pausándose por un momento.
[Pero ¿puedes darme una rosa?]
La mayoría de miembros del club de
jardinería, incluyendo su presidente, eran chicas y la petición de Cyril llamó
la atención. Todos sabían lo que significaba darle a alguien una rosa durante
el festival escolar.
Pero el siempre serio Cyril pensaba que
hacer un relajo por su petición había sido descortés. [Bueno, entiendo que le
ponen mucho cuidado y tiempo a cultivar esas rosas…] Dijo, luciendo culpable.
Los ojos del presidente prácticamente
brillaban. [¡No, para nada!] Insistió. [¡Por favor, sí, tome una! ¿Qué
rosa le gustaría?]
Agradeciéndole amablemente, Cyril
revisó las rosas del jardín. En general, las rosas de otoño en Ridill tenían un
color intenso, pero tenía el presentimiento que algo que no llame mucho la
atención le quedaría mejor.
Un rosado pálido, quizás, o un naranja
pálido… Movió sus ojos
sobre la selección antes de detenerse en una rosa en particular— su flor era
blanco puro.
Su intuición le decía que era la
indicada.
[Me llevaré la rosa blanca, por favor.]
Todas las chicas de inmediato se agitaron de la emoción.

No hay comentarios:
Publicar un comentario